Amé poder leer a Hebe como profesora, como escritora, como mujer, como una persona observadora que ama la humanidad y tiene una mirada tan delicada y cándida hacia las personas, viendo siempre lo mejor de ellas, o sin resaltar lo malo, justo como los autores que ella ama, como Felisberto Hernández o Clarice Lispector. Amo que descubra esos autores que con algunas frases curiosas ya son parte del universo Uhart y no suelta y las lleva con ella a todos lados.
La sensibilidad de Hebe me emociona un montón, me hace pelota, me inspira muchisimo. Amé leerla hablar de mitologia griega, de filosofía pura y dura, de gente, de ella misma cuando era niña. La adoro, tendría que ser eterna, aunque ya lo sea dentro de tantos lectores que la apreciamos. Gracias Leila Guerriero por recomendarla, quién más sino vos, Leilita.