He disfrutado mucho leyendo estas historias de objetos y su visión de nuestras vidas. El autor mezcla poesía y prosa para dar más profundidad a los sentimientos, pensamientos y el ambiente que vive cada objeto. Este recurso está muy logrado. Es un libro original, experimental y muy divertido que lloras con algunas historias y te ríes con otras. La vida vista desde la perspectiva de estos objetos cobra una nueva dimensión. Los relatos son cortos y enganchan desde el principio. Algunos que me han llegado mucho son el de las sortijas que es muy tierno. El del mando a distancia es una crítica social muy ingeniosa y "Cotina carmesí" me hizo llorar. Las ilustraciones muy logradas y ayudan a saber qué objeto es el protagonista de la historia.