Elegí esta novela para intercalar su lectura con otra muy intensa que estaba realizando, no voy a decir me decanté por una "lectura ligerita" porque considero que es menospreciar el género romántico. Cada género a su modo, entretienen pero también te abren la puerta a otros mundos. No me extiendo en este debate estéril porque este no es el lugar, pero tenía que aclarar las circunstancias en las que leí la novela, porque sí condicionan su lectura.
Me ahorro el paso de contaros de qué trata porque tenéis la sinopsis en la ficha del libro, tiene mi cliché favorito de la romántica, de enemigos a amantes (enemies to lovers) y tengo que darle la enhorabuena a la escritora porque el primer tercio del libro es buenísimo, cumple perfectamente el guión establecido, dos personas con conflictos distintos condenados a entenderse, cargados los diálogos de ironía, sarcasmos, zascas por uno y otro lado, en definitiva tensión, esa tensión que mantiene en vilo al lector para saber cómo se desarrolla la historia, como será ese primer encuentro íntimo cocinado a fuego lento. Hacía muchísimo tiempo que no encontraba tanta chispa en unos diálogos de novela romántica. [Inserte aquí aplausos a la autora]
Me ha gustado como incluye los entresijos del mundo editorial, de los escritores, de la critica a las editoriales, el proceso de escritura y las referencias literarias, muy curioso y entretenido.
Mi opinión menos positiva es que el final es flojete, y que no me gustan los epílogos, pero esto es muy personal, como lo es mi reseña.
Y otro punto que me chirrió un pelín, que nadie se lo tome a mal por favor, es que la escritora incluye opiniones sobre diversos temas sociales, estoy de acuerdo en que además de escritora es una mujer con opinión y utiliza su libro como altavoz, pero no metido con calzador, a mí no me gusta que dé la opinión de un tema el propio autor en un libro de romántica porque no tiene mucho sentido, me da la sensación que es "adoctrinamiento" (insisto en que es con cariño) y porque no tiene personajes que establezcan un debate, es su opinión y punto. Las cosas no son blancas o negras.
Para terminar, que esto ya es más largo que el propio libro, sorry, los dos protas escriben una novela juntos, a cuatro manos, me hubiera encantado unos capítulos intercalados con la historia principal de esa novela, porque habla de cómo la realizan, muy a groso modo, del éxito de la misma, pero no profundiza. Pero claro, el libro es de la autora y ella lo ha querido así.
Me ha resultado una novela muy entretenida, ideal para estos momentos en los que estás de apatía lectora, o te apetece algo divertido, ameno, agradable de leer, para intercalar con otras lecturas más sesudas, y aunque yo le haya puesto alguna peguilla, es recomendable.