«El mensaje de este libro, o más bien la moraleja que se extrae de su lectura, es únicamente éste: graba la voz de tus seres queridos»
Este pequeño librito esperaba, silencioso y paciente, su momento, que también era el mío. Habia leído a su autora. “Nagori” fue una delicia . No son lecturas al uso, de acción, sus líneas invitan a reflexionar y a recordar. El titulo de La voz sombra me inspiró la primera vez que lo ví.
A veces pienso que lo más difícil cuando alguien se va no es la ausencia física, ni siquiera el vacío que deja, sino la pérdida de su voz. Y de esto trata este libro. Algo que parecía insignificante en vida se convierte, cuando falta, en lo más irreemplazable. Qué vacío más profundo. Tengo la inmensa suerte de conservar algunas de ellas en películas antiguas, en vídeos caseros y en mis recuerdos.
Y es que la voz es más que un simple sonido, no podemos guardarla en un cajón como cualquier recuerdo tangible. La voz no se puede poseer, se lleva dentro, en lo más hondo de la memoria, en los cajones de los recuerdos.
Cuando vuelven, son lo que me devuelve, por un instante, esas presencias. Y es que la voz nos traslada a un tiempo de manera consciente transformandolo en ese presente donde esa persona que se ha ido todavía vive.
¿No os ocurre que, al leer un libro y conocer a su vez al autor o autora, a veces pensáis: “es como si lo estuviera escuchando”? O simplemente una voz que te recuerda a otra…
Ese es el poder de una voz, ser parte de nosotros, dejar una huella invisible y, siempre será la herencia más íntima que alguien nos puede legar. Muy disfrutado.