Lo único en lo que concuerdo con el autor es que la vida no es fácil, y si vives quejándote en vez de ponerte a hacer algo, vas a valer madres.
El libro literalmente explica frases dichas por personajes de videojuegos como Red Dead Redemption 2 o Assassin’s Creed Shadows, e incluso algunas frases de personajes de películas. Solo incluye unas pocas citas de personas reales y relevantes. En sí, el libro es una serie de explicaciones muy sencillas, casi masticadas, de frases que no tienen una profundidad o relevancia destacable. La lectura es ligera y fácil de seguir, eso no se puede negar; algunas frases pueden ofrecer un punto de vista diferente o hacerte reflexionar sobre ciertos aspectos de la vida. Sin embargo, el contenido no cumple con las expectativas que el autor genera en la sinopsis ni con el título que eligió.
En cuanto al contenido, las frases abordan temas universales como la soledad, la muerte, la pérdida de un ser querido, entre otros. Esto lo menciono porque el autor, en las primeras páginas, escribe un mensaje dirigido a las mujeres: que si eres mujer, el libro no es para ti, que no lo entenderás ni te identificarás, aunque “puedes leerlo si quieres”. Sin embargo, a lo largo del libro se contradice, y hacia el final termina reafirmando su idea de que el libro no es para mujeres. Las últimas páginas las dedica a dar una especie de “lección” a los hombres: que dejen de ser blandos, que tomen lo que quieren, que posean lo que desean, que están programados para dominar porque eso está en su ADN. Incluso pone de ejemplo a Gengis Kan, diciendo que “tomó lo que era suyo”. Pero no, señor: Gengis Kan no tomó lo que era suyo, tomó lo que quiso y, en el proceso, mató a miles.
Otro punto preocupante es cuando el autor afirma que los antidepresivos no salvan tu vida. Evidentemente, este señor nunca ha conocido ni sufrido una depresión real. Lo lamento, pero para quienes padecen depresión, los antidepresivos pueden ser una herramienta vital. Combinados con actividad física o apoyo psicológico, pueden marcar la diferencia entre rendirse o seguir adelante.
El libro también empieza y termina invitándote a seguirlo en redes sociales y ver su contenido, aunque en varias partes dice que “no pierdas tu tiempo scrolleando”. Cita frases como: “La motivación es una mentira; la disciplina es lo que te separa de los ganadores”. Sin embargo, en otras partes insiste en la importancia de tener un motivo que te impulse a seguir adelante. Y al final, concluye diciendo que “este libro es solo una motivación”. Entonces… ¿en qué quedamos? ¿La motivación es una mentira o no? La motivación, aunque no basta por sí sola, es necesaria: es lo que te mueve cada día, lo que te impulsa a comenzar algo. La disciplina, por supuesto, es fundamental para sostener los esfuerzos y alcanzar metas, pero no se puede negar que sin motivación, muchos ni siquiera darían el primer paso.