Acumular, coleccionar y chacharear son algunos de los tópicos que Ana de Anda aborda en este ensayo, en el que, desde el valor testimonial y mediante una escritura oceánica, reflexiona acerca de la relación que mantenemos con las cosas y el valor simbólico que les damos. En Los relingos, libro ganador del Premio Nacional de Ensayo Joven José Luís Martínez 2023, los tianguis, las ventas de garage y los mercados de pulgas conviven para mostrarnos la manera en la que los objetos han transformado nuestras ciudades, las relaciones con otros y nuestros hábitos de consumo.
Ensayos breves, curiosos, que invitan a perderse en tianguis y curiosidades de una ciudad que consume y se consume todos los días. Estoy fascinado con el ensayo sobre la fotografía y con el de cómo y por qué se coleccionan objetos. Tiene un aire sutil de crítica social y económica (en torno a la utilidad y la calidad de los objetos, a la gentrificación y al crecimiento exponencial de una ciudad que perjudica a los pobladores), pero no es lo principal, lo cual agradezco
Ya hacía falta un libro de ensayos que se dedicara a hablar sobre los tianguis, las ventas informales, los espacios creados para encontrar la cháchara, el coleccionismo. Como tianguista siempre estuve a la espera de que esta obra sucediera, y me parece un acercamiento muy valioso y divertido.
Lo que hace Ana de Anda es explorar estas dinámicas de compra-venta, obviamente no desde una perspectiva económica, mucho tiene que ver con la experiencia propia. Pero es claro que también tiene referencias para presentar la historia, los surgimientos de cosas que nos parecen ahora naturales, como las ventas de garage.
Quizá por su condición de ensayo no se profundiza en los agentes que participan de estas interacciones, pero es que tampoco es su interés, para eso podría ser un libro de crónicas. Lo que sí hace es mostrar los cambios que ocurren, ya sea por la gentrificación, por decir un ejemplo, lo tianguis también están sujetos a fresearse.
Es curioso conocer a la autora por cómo le atraviesan estos temas. Su manía adolescente de no tirar sus prendas (sus garras) o de cómo se fue con un grupo de amigos a vender a un tianguis y fue un fracaso. Esto hace que el libro sea dinámico, sin pretensiones teóricas (aunque tenga y hasta con bibliografía). Los relingos amplía el meme de la niña que quiere ir al tianguis a pensar cosas: el tianguis también es sujeto a pensarse.
Un libro de ensayos que explora el antiguo hábito de la acumulación, del mercado de pulgas y sus orígenes. La novedad que supuso el invento de la fotografía, el coleccionar recuerdos ajenos así como el suplir piezas de museo por otras falsas para darlas como genuinas, son algunos de los temas que la autora aborda en estos ensayos. Muestra cómo las ventas de garage estadounidenses terminaron por establecer una forma de venta que desdobla las casas hacia fuera en México y en el mundo, ocupando banquetas, jardines hasta calles enteras. Las consecuencias que supuso la compra impulsiva que lleva por inundar los hogares, así como el desierto de Atacama, donde va a parar mucha de la ropa de paca proveniente de Europa y Estados Unidos. Entre investigación y anécdota, la autora nos adentra a algunos tianguis de la Cdmx, la dinámica de venta y los resultados, en su mayoría decepcionantes, de quien se aventura. Un libro que si bien llama la atención por la rareza del tema, no es extraordinario, pues en ocasiones me resulta repetitivo. Sin embargo tiene algunos aciertos. La comparación que hace de la contención con la alegoría de Platón sobre el auriga me gustó mucho. De ahí más es un libro que devoras de una sentada.
“Los relingos” son un cúmulo de 7 ensayos que no sabíamos que queríamos tener en nuestra vida e imaginario. Un libro genial de una autora joven que impregna las páginas con un estilo propio muy divertido y, al mismo tiempo, fascinante sobre el tema de los tianguis, los mercados de pulgas y los objetos de segunda mano (o directamente la basura a la que todavía busca exprimírsele un par de centavos). Una recomendación total para todas aquellas personas que quieras reflexionar sobre la nostalgia del objeto antiguo, las comunidades de venta en las urbes y la ropa usada. Es una pequeña joyita lista para ser descubierta por el lector avispado que busca de buenos ensayos contemporáneos.
en el cuarto de acá a lado tenemos dani y yo varias pilas de ropa para vender. no pesa igual haber sacado la blusa que compré en un bazar de segunda mano (que nunca me quedó) que haber sacado mis sacos que usaba hace mas de 10 años y que por alguna razón me los traje a este depa (y que jamás los usé). en fin, mis tiliches me sobrevivirán
Como un coleccionista compulsivo, este libro me pareció un reflejo de mi mismo. La autora abordo cada tema con sumo cuidado, se nota en la escritura, y los hace conectar con casi cualquier lector, sobre todo mexicanos que tenemos la fama de acumuladores.