Título: Cinco días
Autora: Rhae Asphy
Etiquetas: Romance, Friends to lovers, found family
Disponible en: Amazon Kindle
⭐⭐⭐/5
Aegir nunca fue una persona amable ni caritativa con el mundo, pero eso no lo convierte en alguien malo. Le tocó crecer en una familia marcada por las agresiones y los abusos; un entorno que le impidió desarrollarse emocionalmente. Sin embargo, se aferró a la única persona que le dio la oportunidad de ser él mismo: Ran. Tras una mala decisión, ahora es ella quien debe elegir: ¿tener esperanzas o dejar morir al amor de su vida? ¿Harás sufrir a quien amas por el egoísmo de querer tenerlo un poco más, o aceptarás que debes dejarlo ir?
Tengo muchas cosas que decir sobre este libro, así que vamos por partes. Esta reseña contiene spoilers, así que si no han leído la historia, procedan con precaución.
Lo que más me gustó:
Una de las cosas que más disfruté fue la relación entre Aegir, Ran y la familia de ella. Aegir, a pesar de haber crecido en un ambiente violento y lleno de desgracias, logra desarrollar vínculos afectivos genuinos. Su capacidad de amar y sostener una relación, incluso con tantas heridas, es muy esperanzadora.
“—¿Ya tienes tus tres deseos?
—No tengo deseos, tengo objetivos.”
También me gustó mucho el romance entre Aegir y Ran. Fue una relación tierna y realista, con inseguridades, fallas y momentos difíciles, pero también con un fuerte apoyo mutuo que los hace crecer juntos.
“Te duele porque te parece injusto y quisiste asumir una culpa que no es tuya.”
No pude elegir un personaje favorito porque todos brillan a su manera. Sin embargo, sí tuve problemas con Ran al principio. Tenía la misma edad que yo y, aun así, sus actitudes me parecieron muy infantiles y cuestionables. Me costó empatizar con ella. Aun así, debo reconocer que la autora hizo un gran trabajo al mantener coherente su personalidad: al final se siente más madura, pero sigue conservando su esencia, lo cual no es fácil de lograr.
La representación de la violencia familiar:
La manera en que se retrata la violencia que vivió Aegir me pareció uno de los puntos más fuertes del libro. No se romantizan actitudes cuestionables, ni se minimizan los abusos. La autora es clara, directa, y evita caer en el morbo. Hay menciones a temas delicados como intentos de suicidio, violencia armada y sangre, pero siempre con el cuidado necesario para no sobrecargar al lector.
“Pienso que está bien que tengas una manera de sentirte mejor, siempre y cuando no te lastimes más por dentro. Además, ¿qué importa si alguien lo ve patético? Es tu dolor, no el de otro. Tienes derecho a sentirte así y hacer lo que crees mejor.”
El ritmo y estructura:
Uno de los aspectos que más me costó fue el ritmo narrativo. La primera parte de la historia es muy lenta, con muchos detalles sobre el pasado de los personajes. Aunque esta información es importante, se siente como si no pasara nada realmente y eso puede desanimar.
En cambio, la segunda mitad se pasa volando. Me la leí de una sentada. El problema es que, para ser el clímax de la historia, los eventos ocurren tan rápido que pierden impacto emocional.
Representación hospitalaria y el final:
Como parte del personal de salud, me llamó la atención lo bien retratado que está el estado de shock tras recibir una llamada sobre una emergencia médica. La mezcla de enojo, culpa, tristeza y furia que expresa Ran es muy realista.
La crítica al sistema hospitalario también fue potente y creíble, aunque me habría gustado que se desarrollara más.
“Todo estaba mal. Si Aegir moría, ¿quién de todos esos estúpidos se encargaría de la situación? ¿Cuántos de esos inútiles reconocerían sus errores?”
Mis principales conflictos surgieron en los capítulos finales, cuando comienza el conteo de los cinco días. Aunque no hablaré del incidente por respeto a la experiencia del lector, sí quiero destacar que el final me pareció demasiado fantasioso y apresurado. No me molestan los finales poco realistas si están bien construidos, pero en este caso, la velocidad con la que suceden los eventos hace que pierdan fuerza.
La aparición repentina de la madre de Aegir, por ejemplo, se siente forzada y sin suficiente preparación. Hay demasiadas cosas ocurriendo en muy poco tiempo, lo que genera confusión y reduce la carga emocional.
La pregunta central de la historia —si debemos aferrarnos por egoísmo o dejar ir a quien amamos— pierde fuerza en ese cierre tan atropellado, a pesar de haber sido destacada desde la sinopsis y el inicio.
Detalles técnicos:
Hubo cambios de tiempo narrativo que me sacaron de la lectura y varios errores ortográficos que dificultaron un poco mi lectura crítica. Son detalles que no arruinan la historia, pero sí afectan su presentación general.
En resumen, esta es una historia con un romance muy bien construido, personajes entrañables y un tratamiento respetuoso de la violencia familiar. Pero sufre por un ritmo desigual y un final apresurado que le quita impacto a todo lo que venía construyendo.
Si te gustan las historias de amor entre personas con pasados complejos, cotidianidades con las que empatizar, y un enfoque sincero hacia el dolor emocional, esta historia seguramente te atrapará.