Una prosa audaz y serena para reflexionar sobre el duelo y el suicidio. Lecciones de gramática para escribir una nota suicida es una novela que explora el suicidio como tema filosófico a través de la mirada de Malena, una joven que encuentra consuelo por la muerte de sus padres en la figura de una enigmática psicoanalista suicida. Las notas, reflexiones y diarios de esta mujer la seguirán en los sinsabores de la ausencia, de la soledad, de las compañías —las ruines y las cálidas—. Junto a un espectro de personajes que van de lo encantador a lo detestable, Malena comenzará su propia investigación de la muerte, del suicidio y del tabú a su alrededor; pero también del deseo, de los afectos y de la vida que no deja de suceder frente a ella.
5 días y 288 páginas después. El primer libro que leo de la autora, y que encontré en un paseo por una librería de la CDMX, "casi sin querer" de las últimas cosas que he leído están relacionadas a los suicidios (not a spoiler alert), entonces sentí que era una señal para leer este libro.
La narrativa es curiosa, por partes super ligera, por partes pesada, por partes citando a grandes autoras, por partes devanándose en ella misma, fue un experimento interesante, pero creo que es un gran libro (experimental). La autora parte de algunas premisas interesantes (y bien mexas) para desarrollar una novela interesante, y hasta mórbida en varias partes. La parte intermedia es la más pesada... pero el final y el desenlace fueron de mi total agrado. Hallé mucha empatía en los personajes... nunca sabremos si en los buenos o en los malos.
Fue un gran ejercicio de lectura, que disfruté muchísimo. Quisiera leer algo más de la autora. No habrá reseña.
Está novela me atrapó desde el primer capítulo. El lenguaje sencillo hizo la lectura ágil. Tardé más tiempo de lo esperado porque tuve que posponer la lectura unos días. El tema del suicidio se entrelaza con el del duelo para entender mejor las obsesiones de la protagonista. Hay muchos personajes entrañables en esta novela. La recomiendo mucho.
Narrada a modo de diario, esta novela cuenta la historia de Malena, una mujer que trata de sobrellevar la muerte de sus padres y todos los eventos que esto desata en su vida. Ella se obsesiona con el tema del suicidio, sobre todo con las reflexiones al respecto de una psicoanalista muerta, quien alimenta esta fascinación mientras la protagonista trata de mantener su relación amorosa y la empresa que dejó su papá.
La mayoría de las entradas de este “diario” son muy breves, yendo de unas cuantas páginas a un párrafo o una sola línea. Esta economía narrativa resulta en una gran ventaja para esta historia, donde la tragedia impregna por completo este entorno cotidiano de clase alta. La narradora está rodeada de toda clase de lujos y comodidades, pero todo le parece frívolo al ver su realidad diluida por la muerte. La situación sacude su rutina y sus relaciones por completo.
Pero esta trama va más allá de la apatía por vivir. Malena no trata la muerte como si la buscara, quizá ni siquiera como si quisiera entender la partida de sus progenitores, sino más bien como un dilema histórico. Los motivos subconscientes podrían obviarse, pero la prosa avanza más como un ensayo que como un lamento, lo que vuelve más interesante un melodrama que pudo caer en lugares comunes.
Dicho lo anterior, la belleza poética de esta novela también es evidente incluso con su frialdad y lenguaje directo. Los destellos de esperanza van iluminando poco a poco esta tragedia y llaman a la reflexión sobre nuestras conexiones, la soledad y el vacío en el que todos nos convertiremos algún día.
Creo que el libro tiene unos fragmentos muy bellos. Me parece un ejercicio muy crítico respecto a lo que ciertas psicologías o incluso, lo que los consumidores de la psicología pop, ofrecen a la persona en duelo. Considero que está bien lograda la articulación del suicidio con el psicoanálisis. Y también pienso que el libro de momentos logra imágenes muy bellas y crudas a través de narrar lo que pasa alrededor de la vida de los personajes. Sin embargo, creo que fue perdiendo ritmo para el final del texto (¿tal vez como la obsesión misma del diario de duelo?).
Me encantó como la historia gira en torno a un personaje que nunca sale. Los datos verídicos que dan sobre el suicidio, los personajes secundarios, todo