"𝘕𝘰 𝘦𝘹𝘪𝘴𝘵𝘦𝘯 𝘩𝘶𝘮𝘢𝘯𝘰𝘴 𝘲𝘶𝘦 𝘴𝘦𝘢𝘯 𝘴𝘪𝘦𝘮𝘱𝘳𝘦 𝘧𝘶𝘦𝘳𝘵𝘦𝘴 𝘺 𝘧𝘦𝘭𝘪𝘤𝘦𝘴 𝘰 𝘴𝘪𝘦𝘮𝘱𝘳𝘦 𝘥𝘦𝘣𝘪𝘭𝘦𝘴."
Opinión: Una novela ligera y muy cozy, narra las vivencias de 4 chicas y 4 gatos distintos, cuyas historias acaban encontrándose casi sin querer, de forma muy casual. Si tienes un gato o tuviste uno en algún momento de tu vida, es una lectura muy recomendable, porque seguro te identificas en más de una ocasión. Cada gato tiene su propio carácter, y como humanos, con los años aprendemos a ver un poco a través de sus ojos, aunque ni nos acerquemos a entender la manera que tienen de percibir el mundo.
Las cuatro protagonistas, a su vez, representan problemas y situaciones relativamente comunes en la sociedad, desde la dificultad de independizarse y madurar hasta el síndrome del nido vacío. Cada una construirá con su gato una relación que la ayuda a sobrellevar esos problemas, aunque en muchas ocasiones ni siquiera son conscientes de ello. A la vez que suponen un sustento a nivel de supervivencia para los michis, pues por normal general les proporcionan comida y refugio, acaban recibiendo a cambio algo mucho más importante: un apoyo y un cariño auténticos y sinceros, una adoración que solo pueden profesarnos nuestras mascotas.
Al mismo tiempo, tendremos retazos alternativos narrados desde el punto de vista de los michis, donde nos relatarán qué opinan de la vida en el barrio y de las circunstancias que viven sus dueñas, desde una perspectiva muy seria. Desde su punto de vista, todo es mucho más simple, pero al mismo tiempo, más complejo. El paso del tiempo se representa con un marcador muy importante en la sociedad japonesa: las estaciones, que también son vitales en los ciclos felinos, pues marcan las épocas de apareamiento, de salir a explorar y marcar territorio…
También llegamos a toparnos con la historia de un personaje llamado John, que tal vez sorprenda un poco cuando lo conocemos, pues presenta unas ideas muy filosóficas y profundas para tratarse de un perro, pero que es un estupendo hilo conductor para la historia y para las etapas de madurez de alguno de los gatos protagonistas.
En definitiva, Ella y su gato nos habla del valor de la independencia, de lograr las cosas por nosotros mismos y de crecer aprendiendo de los errores y las vivencias. Labrarse su propio futuro y superar los problemas del pasado nos permitirá llegar a donde nos propongamos, si le ponemos ganas y esfuerzo.
Debo decir también que la portada es un obra de arte maestraaaa, pero que hermosa portada <3