Cualquiera puede aprender a pensar, pero no cualquiera piensa. Lo que los seres humanos tenemos en común no es el pensar, sino la posibilidad de conquistar el pensamiento […] Para quienes no piensan sólo existe un camino y un único por donde vaya la mayoría. Pensar, en cambio, es descubrir en cada camino una multitud de sentidos y en cada sentido una multitud de caminos.” Con estas ideas —y muchas más— inicia Óscar de la Borbolla este ensayo que busca sembrar inquietudes, pero también certidumbres; combatir lo establecido y ofrecer caminos; todo alrededor del pensar y las preguntas que ello ¿por qué soy?, ¿por qué hay ser?, ¿cómo se relacionan la acción y la felicidad con el pensar?
"Dejadme saber mi sueño, donde yo pongo los ojos todo es cielo"
Ha sido una de mis lecturas favoritas del 2026, siempre es bienvenido un libro que te ayude a pensar y este, te ayuda a repensar el pensar. El existencialismo al que llega al finalizar cada capitulo me hizo entender que el ser aun que parezca que tenga un motivo, realmente no lo tiene y solo somos seres que son sin tener que abarcar o llenar alguna finalidad. Que la muerte sea lo único que tengamos destinado hace todo muchísimo mas sencillo y a su vez, banal. Que alegría poder ser y después morir - que después de morir ya no exista nada ni en un millón de años es tan poéticamente bello que me aterra no vivir lo suficiente, hoy que podemos ser, seamos.