La narrativa norteamericana se renueva. interZona propone una recorrida por la mejor y más novedosa producción del Gran Hermano del Norte. Sam Pink hace de niñero para una adinerada familia de Boston. La misteriosa xTx escarba en las mutaciones y los silencios de la maternidad. Noah Cicero y su singular relación con los condenados. Una vuelta de tuerca al microrrelato absurdo y perturbador en la pluma de Ofelia Hunt. Jordan Castro explora la alienación en el trabajo. Apocalipsis vestidos de lirismo en la prosa de Blake Butler. Tao Lin presenta a su talento hipnótico para escribir sobre el aburrimiento y la libertad. Con lo agridulce del pop, Heiko Julien indaga en la mente de Beyoncé. Lily Dawn maneja ebria, es encerrada y cuenta todo. Frank Hinton nos invita a quemar nuestros fantasmas. Al ritmo de Internet y en lo mejor de la tradición yanqui, una nueva generación de escritores viene a retratar los claroscuros de un imperio que está fatigado pero todavía brilla y conmociona.
Lola Copacabana es el seudónimo de la escritora argentina Inés Gallo de Urioste, cuyo primer libro de relatos, surgidos de su blog, fue publicado en 2006 bajo el título Buena leche.
Buena selección de literatura blogger. Diez autores, dos relatos por autor, una buena muestra. En todos los casos se trata de relatos rebeldes, críticos, algunos feroces, otros resignados. Los une su condición residual. Como ocurre con cualquier totalitarismo, el imperio del norte produce temporalmente ganadores y perdedores. Está claro que la ALT LIT -Literatura Alternativa norteamericana- es literatura residual, de contingentes perdedores. Es por eso que estos relatos están llenos de antagonismo, violencia, rabia, resentimiento, sangre, moco, vómito. En algunos casos la oposición aparece en primer plano (Sam Pink, Noah Cicero, Jordan Castro, Ofelia Hunt), en otros casos se vuelve vaporosa, choca contra algo que no tiene una entidad definida (Frank Hinton, Tao Lin, xTx, Heiko Julien). Al volverse irreal el entorno, el cuerpo se vuelve hiperreal. Es por eso que el cuerpo es tan importante en estos relatos, tanto como el malestar social. Los olores, los sabores, los dolores, el hambre, la intoxicación sobresalen tanto como el desempleo, la marginalidad, la furia asesina contra la sociedad. Sin embargo, el sufrimiento no equivale a valor estético -aunque Adorno haya pensado lo contrario-. Por eso creo que algunos de estos relatos tienen un interesante fondo poético, otros no tanto. Creo que los mejores logran percibir y transmitir iluminaciones poderosas, como los deslizamientos de Ofelia Hunt o los onirismos de Blake Butler. Los peores relatos, en cambio, giran en un vacío tedioso más de pose que de auténtica toma de posición, como ocurre con los panfletos onanistas de Tao Lin o las preocupaciones insípidas de Heiko Julien. A pesar de todo, creo que vive poesía en algunos pasajes de este libro, aunque esté rodeada de trivialidades. Pienso que hay otro fenómeno estético reactivo propio de los totalitarismos que también se deja ver en estos relatos: un secreto deseo de los perdedores de pertenecer al bando de los ganadores, sin importar que los ganadores sean malvados. Es entonces cuando la ALT LIT deja de ser interesante en mi opinión. Parece radical, pero no lo es en el fondo. Cicero se queja de los crackeros cabeza de tacho porque tiene miedo de volverse uno de ellos. Pero, más en el fondo se molesta por no pertenecer a la burguesía norteamericana que es ajena a los crackeros. Creo que Cicero quiere ser una estrella de cine, un actor famoso de televisión o, por lo menos, un pequeño comerciante de provincias. Quiere ser parte de esa masa incurable de reaccionarios fascistas que no tiene idea de la cantidad de dolor ajeno que se necesita para mantener sus privilegios. Quiere ser un norteamericano promedio. Por eso creo que los ruidos que hace la ALT LIT vienen de dialécticas internas que nunca dejan de ser luchas intestinas del neoimperialismo norteamericano actual. En cualquier caso, me quedo con sus episódicas iluminaciones poéticas. Una interesante lectura.
Una lectura liviana, como esas películas con harto paisaje y donde la gente vive su día a día. O como el genero Slice of life del manga. Me gustaron varios cuentos, otros no tanto, pero igual fue "grato" leer otro tipo de genero, uno que no da cabida en editoriales porque parecen torpes, sin orden o aciertos populares para que sean grandes ventas.
La literatura Alt lit merece atención, sobre todo autores como Noah Cicero, Ofelia Hunt,Tao Lin, Frank Hilton. Y la que me faltó aquí fue Mira Gonzalez, pero ella es más de poemas parece.
Deslumbrantes autores reunidos en esta antología. Un catálogo rápido de las (ahora no tan) nuevas voces yankees. Algunos ya me eran conocidos y otros me dejaron encandilado: sobre todo xTx, pero también Lily Dawn y Frank Hinton. La traducción de Copacabana jamás termina de cerrarme -me pasó en otras de ella-, siento que le quita potencia a los textos en esa mezcla forzada de rioplatense y neutro latino. Por lo demás, un libro para recomendar a quienes busquen algo distinto.
"Muestra gratis de literatura alternativa yankee" también podría ser un buen título. Sin haber incursionado mucho en los autores me parece que no eligieron el mejor material de cada uno. Es interesante, y hay varios relatos que me volaron el marulo. Por momentos la traducción porteñizada hace que se pierdan algunos localismos. Entiendo que se intenta no solo hacer una transposición más equivalente para el público argentino y emponderar el lenguaje frente a traducciones españolas y cia, pero desde mi óptica hay una esencia que se pierde tanto en esta como en tantas otras traducciones. Ideal para conocer en qué anda hoy día la literatura under/blogger de estados unidos e ir derechito a google a buscar los originales.
Una buena antología de diez autores cuyo hábitat natural es internet y los blogs. Algunos caen mucho en la literatura del yo pop-depre-contemplativa, pero incluso en esos hay cositas buenas. Los que me gustaron mucho fueron los que se alejan un poco de eso: xTx, Blake Butler, Ofelia Hunt y el último cuento de Frank Hilton.
"un pensamiento reconfortante. quedate conmigo que voy a enseñarte cómo hacer JPGs bien cool en la computadora y también a mostrarte el amor verdadero. voy a cuidarte incluso cuando no creo en esas cosas" : Heiko Julian - Estoy listo para una muerte violenta 🔥
Este conjunto de relatos de la nueva narrativa yanqui es muy interesante y sobre todo se lee muy rápido. El ritmo vertiginoso es la principal característica del libro, que a su vez es un buen extracto de lo que sucedió tiempo atrás con los blogs y su estilo de escritura. Es de una actualidad fervorosa. Y entre las diferentes patologías psico-sociales que viven los norteamericanos hoy, los residuos del capitalismo emergen en casi todos los relatos como el plástico en el océano. Un bebé es como cualquier otro bebé de Ofelia Hunt y Ronald McDonald de Sam Pink son el punto más alto del libro.
Uff. Un par de cuentos fueron casi buenos pero... No.
Me gusta la literatura contemporánea, pero esto ya se va al cuerno en experimental y edgy. Quizás en el idioma original sea más grato pero no tengo ganas de ponerme a investigar algo que no me gustó. Juzguemos la colección, en lugar de a los autores: Si no hubiera sido una tarea específica para la facultad, lo más seguro era que no lo terminaba.