Isabel, la protagonista intenta demostrar que el famoso escritor Mauricio Viera, al que han conocido hace poco, está enamorado de su hermana Beatriz. Poco a poco se va dando cuenta de su error.
Preciosa historia, sumamente naif pero definitivamente original. Isabel es una jovencita con una vívida imaginación y sumamente romanticona. Ella y su hermana se entusiasman con la visita de un famoso escritor, Mauricio Viera y por la razón q sea, Isabel se convence q Beatriz y Mauricio están perdidamente enamorados, así q para q él no se vaya y deje a su hermana muerta de amor, ella no tiene mejor idea q secuestrar al escritor para q tenga oportunidad de meditar y pueda despertar "el amor durmiente" (no puedo creer q me acuerde esa frase, jajajaja). Cuestión q se arma la de Troya e Isabel huye a Londres, donde se da el reencuentro con el escritor q primero está enojado y luego sí perdidamente enamorado pero de Isabel; y terminan casados pero no es un matrimonio voluntario y va tardarse un poco antes de poder, ahora sí en serio, "despertar al amor durmiente". De las más tiernas y preciosas historias q leí en mi juventud con un final "de novela".
Es el tercer libro que leo de esta autora. El primero, como este, también fue una comedia de enredo, mientras que el segundo fue un drama -lo que me pillo por sorpresa- que solo se salvó gracias al personaje del piloto de carreras retirado.
Un rasgo que se repite machaconamente en las novelas de esta autora, comedias o tragedias, es que la protagonista es huérfana; y que le gusta narrar en primera persona. Ninguno de los dos detalles me molesta en exceso. Más chirriante me ha resultado la forma de emplear los pronombres posesivos (recuerdo haber leído en mi infancia una vieja edición de un cuento de Enid Blyton en el que la traductora recurrió a lo mismo: pegar siempre, a lo largo de todo el libro el posesivo al final del verbo, es decir, lavose, peinome, dijole, escuchote... Pues así está escrito también la versión que he leído de este libro).
Esta historia, sin embargo, no se publicaría hoy día. No por sus tics patriarcales, que los tiene (mucho más machistas son las historias de Sarah Maas y no obstante las publican), sino por su forma de contar la guerra civil española. Tampoco esa parte de la historia me ha molestado, al contrario, casi he agradecido que no siga la línea imperante oficial que me tiene hastiada.
La historia en sí es divertida, los diálogos son chispeantes, pero con un argumento tambaleante o al menos ya me hubiese gustado a mí que en mi vida una metida de pata gordísima se saldase con un viaje todo pagado por media Europa y durante no se sabe cuantos meses. Porque más o menos eso es lo que le pasa a la protagonista: la lía parda, en vista de lo cual, ni regañina ni na de na, sino que se le da alas para que viaje por el mundo. Claaaaaro, es de lo más educativo, de modo que hay que felicitar a la tía consentidora por su perspicacia, aunque habría que explicarle que el agravio comparativo con la otra hermana es de órdago, injusto e inmerecido, porque la pobre hermana mayor, que no ha hecho nada malo, se queda "castigada" con la tía mientras su hermana menor es recompensada por su crimen.
Y así, los líos y los desencuentros se suceden -con detalles paternalistas de pésimo gusto pero muy de la época- hasta el desenlace.
Fiquei desapontada. O relato é curto, superficial e carente de emoção. A protagonista é fria e entregou muito pouco do que prometia nos primeiros parágrafos.
Romance y transición a la edad adulta durante el verano de 1936, justo antes de que comenzara la guerra civil española. Maravillosa novela y pareja de ensueño.