En este breve libro —fragmentario, compacto y por momentos torrencial—, Uxue Razquin comparte con nosotros la enfermedad y la muerte de su madre: una experiencia personal que inmediatamente se torna universal. Cómo se le dice adiós a una madre es una poderosa carta de despedida que nos sitúa frente a un espejo al que no es fácil asomarse.
A pesar de no haber pasado por el fallecimiento de ningún familiar (afortunada yo), tengo realmente pánico a la muerte, y este libro me ha abrazado mucho en ese sentido, me ha hecho reflexionar mucho acerca del tema y ha conseguido que empatice al 100% con la protagonista. Creo que no ha habido una sola página en la que no haya subrayado algo, porque la verdad es que me ha encantado cómo escribe Uxue. Después de leerlo, y casi llorar con él (cosa muy difícil en mí, no he llorado nunca con ningún libro) tengo la necesidad de ir a ver a mi madre, así que me despido. Agur! Tendréis pronto reseña en mi perfil de la otra red social, espero no llorar mientras la grabo, porque de verdad que ha sido de los libros más duros que he leído este año.
Inoiz ezin izan dut aurrera egin liburu batekin malkoen eta hunkiduraren erruz. Inoiz ez zaizkit hitzak eztarrian horrela iltzatu. Inoiz ez naiz 5 aldiz saiatu orrialde batekin eta ezin. Berak dio ezagutzen dudalako dela. Nik diot bere mina ezagutzen ez nuelako dela. Edo bere idazkera izanen da.
Edonola izanda ere, kontua da, barruraino sartzen zaizula kontakizun ultrabiografiko hau. Jakin, dakizun arren, ama bati ezin zaiola agur esan. Ez dago modurik. Eta balego ez da modu bakarra izanen.
Uxue Razquinen agurtzeko era hau ordea, nire bihotzean geldituko da betirako. Modu zatikatuan. Esaldi solteak. Horixe baita bizitza. Une solteen batura. Ospitalera bidaia, amagabekoen taldea edo alkateari gutuna. Badira idazle honen une batzuk inoiz ahaztuko ez zaizkidanak. Eta hori ez al da literaturaren papera neurri batean? Norbaitek barrukoa ateratzen du eta beste norbaiti barruan gelditzen zaio.
Ariketa izugarria.
Gogorra izango zen lan hau orri txuri batean idaztea. Eta, egia esateko, irakurtzea ere ez da xamurra. Kontrakoa. Gogorra da oso. Gogorra bezain ezinbestekoa.
Ufff. Vaya llorera. Solo quiero ir donde mi madre y decirle lo mucho que la quiero y lo importante que es para mí.
Me ha gustado mucho cómo está escrito y la parte final simplemente me parece maravillosa. Pero es muy duro. Cómo no va a serlo. La muerte de una madre es algo desgarrador. El libro duele, mucho, pero está escrito de forma fragmentada que permite ir pausando la lectura.
Uf. Por dónde empezar. Una experiencia muy dolorosa contada de una forma tan dura y cruda como bella. He llorado, he sentido el dolor de la autora y me he emocionado por la forma tan humana y preciosa de relatar unos momentos realmente difíciles. No puedo más que aplaudir y recomendar esta obra.
Com ja se diu en el llibre estem davant d una carta d'acomiadament que ens situa front a un espill al qual no és facil traure el cap.......... m'ha agradat, però des de luego q una lectura fàcil no és i més en un dia de plutja. Tot i això, senc que m'ha acompanyat davant d'un procés que encara no he viscut i m'aterra tan sols de pensar-ho: l'absència de ma mare
Si tuviese que describir el libro con una palabra sería «valentía». Y es que abrirse en canal y compartirlo no es fácil. He llorado, reído y me he visto reflejada. No se puede pedir más para un debut, sólo queda darle las gracias a Uxue por compartir este pedacito tan privado de su rincón.
"El lenguaje puede." Resulta tan interesante la técnica de los fragmentos, que hace que la lectura se convierta en un álbum de fotografías de todos esos momentos, aparentemente insignificantes, que cobran sentido cuando se miran con nostalgia.
He pensado mucho en el duelo que (casi) todos tendremos que vivir. Y claro que da vértigo, pero también esperanza.
¿Qué es el duelo? ¿Qué apariencia tiene? ¿Cómo huele? ¿Te acompaña? ¿Te tira abajo? ¿Te supera? Acudí a la presentación del libro en la librería Errabundia, y la charla que dio Uxue me pareció fascinante. Como editora, se nota que cuida cada palabra, cada metáfora y cada detalle de la estructura, incluso en el manejo de la memoria inexacta. Pero, ante todo, nos regala un texto muy trabajado: más de siete años de dedicación en el que cada coma —o la ausencia de ella— está pensada. El libro juega con el tipo de narración, oscilando entre fragmentos en primera persona y diálogos internos en segunda. Su objetivo es claro: transmitir al lector su vivencia, su dolor y su crudeza. Y lo logra. Te sumerges por completo en el cáncer, en el reproche, en el perdón, en el adiós y en la ausencia. Me ha impresionado cómo el duelo es innato a cualquier pérdida y cómo los sentimientos son universales. Vienen a visitarnos aunque no queramos, para acompañarnos, golpearnos o dejarnos su huella. Todos los hemos sentido alguna vez, y sabemos cómo se mueven, cómo hablan y cómo duelen. Esta obra es corta, pero intensa. Es como una charla con una amiga que no juzga, un bálsamo y, sobre todo, una carta de amor a Edurne. Lo recomiendo a quien quiera explorar el duelo con honestidad, ternura y profundidad.
Me gustan muchos los libros sobre el duelo por lo personal y diferente de cada duelo a pesar de las similitudes que guarda en fondo el hecho, además de por ser algo que todos hemos vivido o vamos a vivir, así que es posible que haya leído los mejores libros sobre este tema.
Este es un cuentito breve que no está mal, se deja leer, la duración no lo hace pesado y tiene sus pasajes crudos y emotivos pero no me ha parecido la gran cosa dentro del ejercicio valiente y bonito que hay.
El último capítulo en escritura sin puntuación se me ha hecho largo, pese a captar la idea del por qué.
Pero bueno, aprobamos y nos movemos al siguiente libro
Un libro pequeño, pero que abraza tantos sentimientos que a medida que lo vas leyendo parece que se expande. Un libro con textos cortitos, pero que te enredan y te mantienen atrapada durante mucho tiempo. Un libro valiente, un libro en el que la autora se desnuda emocionalmente y un libro con el que es imposible que no se te escape alguna lágrima. 💔ederra benetan.
Me ha encantado la forma de redactarlo, capta desde el primer momento toda la atención y te sumerges tanto que pareces tu mismo el que ha pasado por algo así
"Empecé a llorar. Iba a tocarme enterrarla, echarle tierra en los ojos. ¿Cómo saco tu cuerpo sin que se enteren? Entonces la llamé, bajito: «Ama, ama, ¿me oyes?». Me acordé de cómo se acercaba a mi casa para despertarme cuando era pequeña. Qué delicadeza: sin encender las luces, de puntillas. Con una sonrisa. Me cogía la mano, me acariciaba la cara.
Le dije que era hora de irse. No contestó. Volví a llamarla. «¿Ama?». Me dolía mucho el pecho. Por los brazos me subía una fila de hormigas que llegaba hasta la cabeza.
Tal como lo dice la sinopsis, es una carta de despedida. Para quienes perdimos a alguien enfermo de Cáncer se encuentran lugares comunes. Heridas similares, caminos recorridos “juntos”. Al principio pensé que lo transitaría fácil y acabé llorando en cada página.
Lectura fragmentaria, dura i lírica sobre la mort de la mare i el dolor del dol i la pèrdua. Punyent, arriba a l'ànima. Exercici valent d'escriptura per part de l'autora.