La novela comienza en los años 80, en la Ciudad de México: Mirtha Farías, una rígida solterona de clase acomodada, decide hacerse cargo de Elisa, una huérfana ingobernable de apenas siete años. Mirtha se embarca en una misión imposible: moldear a Elisa, sin importar el costo. Sin embargo, el abismo social y psicológico que las separa conduce a un fracaso en su empresa de convertir a esa niña en su hija. Después de una década de separación, las dos mujeres se reencuentran. Pero en lugar de reconciliación, el furor vengativo de Elisa desata un infierno en sus vidas, enfrentándolas en una tragedia.
Juliette A. Millet es una escritora y editora franco-mexicana cuya narrativa cruza fronteras geográficas y emocionales. Su trabajo explora voces femeninas no confiables, el extrañamiento y las tensiones morales que surgen en contextos familiares y culturales complejos. Ha vivido en México, Tanzania, Pakistán, Indonesia, Brasil, Francia y España, y esa diversidad se filtra en cada historia. En 2025 publicó Los Infiernos, una novela que confronta los vínculos entre madres e hijas desde una perspectiva feroz y literaria. Fue seleccionada en el pitch final del Máster de Narrativa de la Escuela de Escritores de Madrid. Comparte lecturas, procesos creativos y reflexiones en www.julietteamillet.com y en Instagram como @julietteamillet.
Brutal. Unas voces muy bien logradas que te van llevando a donde el propio título indica. No es mi estilo pero reconozco que el libro está bien y he tenido desde el principio la sensación de que la historia iba tomando a cada rato un rumbo distinto del previsto y quizá por eso es incluso más realista.
Una señora de clase alta, soltera, tradicional, intachable, decide adoptar a unos niños (familia lejana) que acaban de quedarse sin madre y sólo han conocido "los Infiernos". Un punto de partida que le hace preguntarse a uno desde el principio cómo piensa salvar esa mujer la inmensa distancia que le separa de los niños. Porque uno, desde el principio, se pone en la piel de las dos protagonistas de la historia: la niña huérfana (que cuenta su visión en primera persona) y la señora (cuya historia se cuenta en tercera persona).
Sin desvelar nada de la trama sí diré que es una historia sobrecogedora, no solo por lo que ocurre, sino por lo creíble, por lo real que es todo. Está narrada desde cierta distancia, sin juzgar, dejando que sea el lector quien tome partido por uno u otro personaje en cada momento. Y los personajes tienen profundidad, todos tienen sus luces y sus sombras... algunos más sombras que otros.
¿De qué trata la novela en realidad? De mujeres, de maternidad, de las grandes diferencias sociales que existen en la Ciudad de México (y en tantos otros lugares), de incomprensión... Y me interesa especialmente un asunto que se aborda en la segunda parte de la novela: los cuidados a las personas mayores o enfermas y lo fácil que puede resultar que esos cuidados se vayan transformando en descuido, en abandono o, incluso, en maltrato.
No es una novela para hacerte sentir bien; es una novela que remueve, que estremece. Una gran lectura.
Tengo tanto que decir sobre "Los infiernos" que me cuesta priorizar qué contarles. Quizá porque es uno de esos libros donde el cómo está contado es una pieza tan importante que hablar solamente de qué cuenta no le hará justicia. Quizá porque detona en mi a la vez tantas impresiones: familiaridad y extrañeza, aprobación y condena, desprecio y compasión, tan diversas todas que se atropellan entre sí y no saben en qué orden salir. Quizá porque al haber conocido de antemano los fragmentos de esta historia, ver cómo se han unido para rendir el cuadro completo me deja sin aliento. Quizá porque nos lleva a infiernos que nos estremecen y esa incomodidad, que lo hace un libro tan potente, hace que mis palabras se resistan, porque con unas líneas yo no puedo hacerles transitar el camino por el que me hizo descender Juliette. Y quizá porque, lo que más necesito decirles, es que este libro lo tienen que leer, solo así descubrirán la ironía de que al ser una narración con la estructura y orden de Mirtha y la dureza franca y fría de Elisa, "Los infiernos" pueda llegar a ser tan seductor.
No suelo leer este tipo de novelas, pero Los Infiernos me sorprendió para bien. La historia recorre más de 20 años en la relación entre Mirtha y Elisa. Una solterona de toda la vida y una niña mas bien difícil, y lo hace manteniendo siempre la tensión dramática. Lo que más me impresionó fue cómo la autora hace que hasta los personajes secundarios (como la vecina, el borracho, el papá de los niños o la prostituta) se queden rondando en la cabeza días después de terminar el libro. Es una historia dura, pero escrita con mucha cabeza, porque muestra los dos Méxicos que normalmente jamás se cruzan.
Con narración honesta, directa y feroz, la autora nos expone el racismo y la desigualdad de clases, deja expuestos mejor que cualquier discurso los efectos perversos de las diferencias sociales en los cuerpos más precarios de la sociedad mexicana. Y nos muestra cómo la mirada de uno sobre el otro puede confirmar o desvirtuar la propia identidad, los valores. Cómo el juicio puede convertirse en herramienta creadora de sufrimiento, de dolor.
Una primera novela muy recomendable.
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Sin forzar la máquina en un solo momento, Juliette nos sumerge en el infierno de Los Infiernos, donde la venganza siembra el misterio y se desencadena en pasajes casi dantescos... Sin embargo, la prosa de la autora no emite sobresaltas: narra con precisión quirúrgica y, de paso, nos conduce a instantes cargadas de dulzura. Una proeza como ópera prima.
Es una historia que atrapa desde el primer momento, narrada con dos voces diferentes y en etapas distintas. Me ha gustado muchísimo el manejo del lenguaje, la prosa empleada y la tensión narrativa que se mantiene desde el principio hasta el final. No perderé la pista de esta autora tras este gran debut.
Una muy buena historia de desigualdad social en el México rural, contada a través de dos personajes que se convierten en Madre e hija. Muy muy bien mantenida la tensión narrativa. Valoro que la obra esté exenta de moralina.