L’Iliade et l’Odyssée sont les premières œuvres écrites de la littérature grecque. Elles se sont d’emblée imposées à l’admiration de tous et leurs héros sont devenus des personnages familiers à tous. Cet ouvrage interroge la place si particulière que cette œuvre occupe dans notre histoire en analysant les conditions de sa genèse et les raisons littéraires d’un plaisir de lecture toujours renouvelé.
Jacqueline Worms de Romilly (March 26, 1913-December 18, 2010) was a French philologist, Classical scholar and writer of fiction of Jewish ancestry.
Born in Chartres, Eure-et-Loir, she studied at the lycée Molière, where she was the winner of the Concours général de latin and took the second prize in Greek in 1930. She then prepared for the École Normale Supérieure at the lycée Louis-le-Grand. She entered ENS Ulm in the class of 1933. She then passed the agrégation of Classics in 1936, and became a doctor of letters in 1947.
After having taught for some time in a school, she became a professor first at the University of Lille and subsequently at the Sorbonne (from 1957 to 1973). She was then elevated to the chair of Greek and the development of moral and political thought at the Collège de France — the first woman nominated to this prestigious institution. In 1988, she was the second woman (after Marguerite Yourcenar) to enter the Académie française, being elected to Chair #7, previously occupied by André Roussin. In 1995, she obtained Greek nationality and in 2000 was nominated Ambassador of Hellenism by the Greek government.
She was at one time president of the Association Guillaume Budé, and remains the honorary president of that institution.
Se trata de un sucinto análisis, a veces comparativo o equiparativo, de las dos obras atribuidas a Homero, La Ilíada y La Odisea. Escritas (es decir, traspasadas a lenguaje escrito) en el siglo VIII a.C., pero posiblemente germinadas 1200 a.C. aunque contengan elementos culturales y objetos de incluso 1800a.C. Esto último es lo que nos revela la autora de este libro. Además hace un recorrido por los orígenes de ambas epopeyas, la tradición oral y los aedos, la historia al rededor de la cual se desarrollan (es una ficción pura), y la estructura de los poemas. El mundo que Homero recrea nunca existió, ni tampoco el tipo de hombres magnánimos y valerosos que quedaron por siempre como el arquetipo de héroes, aunque a lo largo de los siglos se ha seguido interpretando su significado o ha ido transformándose (ya desde la tragedia griega y los poemas homéricos).
También la autora habla de la idea sobre los dioses de Homero, que es una más suavizada y cercana a los hombres que la que se encontraría en las teogonías de la misma época y lo que narra la tradición oral. Resalta por un lado esa humanización de los dioses, quienes están todos al mismo nivel, salvo por ciertas intervenciones de Zeus (que suele ser más omnipotente en otras versiones), y de cómo constantemente compara a los héroes con los dioses. Son divinos. Lo más elevado de lo humano (que son los héroes que retrata Homero) son un símil de los dioses. Y viceversa.
Asimismo, destaca la autora que lo que le da la dimensión humana a los personajes es su conciencia y cercanía de la muerte. Sobre todo en La Ilíada, en la que se repite el mismo patrón cuando un héroe va a morir: sabe que va a morir y lo acepta, y aunque siente miedo, eso no lo desvia de su cometido. Finalmente, resalta la humanidad que se despliega en el sufrimiento análogo o compartido en la escena final entre Aquiles y Príamo, padre de Héctor. Yo es el otro. El otro soy yo. Esta es la idea general y completamente ficcional de la alteridad en Homero. Griegos y troyanos son lo mismo, no hay nada que distinga o separe a unos de otros. En la pluma de Homero son el mismo pueblo, tienen la misma cultura, adoran a los mismos dioses y físicamente parecerían semejantes. Aunque, como bien resalta la autora, no hay descripciones físicas precisas en los personajes, sabemos que son bellos, que son fuertes, altos, pero nada más (excepción que señalo yo pero la autora no: A Ulises, para mi sorpresa, se lo describe como rubio en La Odisea; esto cambió mi percepción de Matt Damon como Homero en la próxima adaptación de Christopher Nolan). Así como la autora sí acierta cuando dice que de Helena, a más de ser la mujer más hermosa del mundo, tampoco da una descripción precisa, por lo que podría ser de cualquier tipo (y esto también deja libre la cuestionada caracterización de Lupita Nyongo como Helena en la misma película de Nolan; habrá que verla).
Por último, en capítulo quizás demasiado corto, Romilly habla sobre la influencia cultural que tuvo Homero y de cómo fue usado no solo para educar, sino para servir de modelo ético, moral, de guerra, de gobierno y de la vida práctica. Cita a Platón en La República cuando se queja de que se ha abusado de esto. Y va aún más allá cuando dice que después se le empezó a buscar sentidos o significados que no tenían a estas obras: simbolismos religiosos, sobre el universo y el alma encarnando y reencarnándose (en filósofos como Porfirio y el neoplatónico Proclo). Pero "aunque la interpretación simbólica de los detalles se ha abandonado desde hace mucho tiempo, los personajes siguen encarnando ideas sobre el ser humano, el alma, la vida y la muerte". Los personajes de Homero siguen viviendo y cambiando. Esa es su inmortalidad.
Una de las más gratas sorpresas lectoras últimamente. Me ha deslumbrado la perspicacia y la profundidad de la autora (necesito leer más libros suyos ahora), sus reflexiones literarias, históricas y humanas.
Quizá no ser un gran conocedor de la obra de Homero exagera la impresión. Tampoco mis expectativas eran muy altas. Sea así, pues: agradezco a mi ignorancia esta alegría. La arqueología de una mentalidad o varias, perdidas, y su indagación me resulta siempre fascinante. En un libro que me parece escrito de maravilla, con claridad, amenidad y ritmo, sobre un tema inmejorable, el disfrute es portentoso. Que maravilla. Muy muy recomendable.
Val molt la pena si et trobes, o et vols trobar, immers en la lectura dels cants homèrics. De la mateixa manera, tal com explica cap a les seccions finals, l'anàlisi de les tècniques literàries per exaltar "la llum" dels herois ajuda a gaudir encara més amb relació a les reinterpretacions que els antics no pararen de fer del seu llegat mitològic, especialment pel que farà la tragèdia al segle V aC. En aquest sentit, l'autora difumina a Homer i el fa més ric: continuador de la tradició i innovador, tant en termes tècnics com morals.
Este pequeño ensayo aborda distintos aspectos formales, históricos o simbólicos de la épica homérica. Dejo por aquí algunas citas.
"El mundo épico es un mundo irreal...pertenece a un pasado engalanado con los colores más bellos".
"La lengua homérica, en su deliberada diversidad, nunca ha sido hablada por nadie. Solo lo ha sido por los poetas"
"Hemos encontrado la elegancia de los palacios cretenses. Hemos encontrado las riquezas de Micenas. Hemos encontrado la ubicación de Troya. Todo ello es sobrecogedor. Pero ninguna de esas cosas nos ha enseñado nada, tan solo a dejar volar nuestra imaginación con más libertad al leer los poemas (...) la realidad poética es al fin y al cabo mucho más maravillosa que lo que cualquier historiador o arqueólogo pudiera constatar jamás con sus investigaciones".
"No podemos dejar de admirar que los hombres de la epopeya griega nunca se representen como pertenecientes a otras civilizaciones. El abismo entre los griegos y los bárbaros todavía no se ha abierto. En la Ilíada no hay absolutamente ninguna diferencia entre troyanos y aqueos. Nadie se extraña de que hablen la misma lengua, observen las mismas costumbres, de que sus reglas morales y sociales sean las mismas o que compartan los mismos dioses".
Es un ensayo muy breve, una buena puerta de entrada para acercarse a Homero (si realmente existió) y su obra, y al mismo tiempo a su tiempo, la épica, la figura del aedo, la poesía declamada o cantada, etc.
Su principal virtud es que es claro y didáctico, y su principal defecto es que es demasiado breve, sólo da un par de pinceladas sobre cada uno de los aspectos que cubre.