En esta compilación de relatos se revela que en las calles bogotanas habita un universo paralelo, el mismo que se esconde tras las sombras que cubren la ciudad cada mañana, cuando el cielo ya es azul, pero el sol aún se oculta detrás de las montañas. Bogotá sobrevive a la orilla de la luz y se encuentra al borde del abismo, donde lo siniestro, lo paranormal y lo cotidiano se mezclan y acechan sin piedad a sus habitantes.
Es raro empezar una reseña así pero es un libro que conecta tantos hilos al mismo tiempo nos recuerda que siempre hay dos -o más- lados de la historia; que juzgamos a los demás por lo que está en nuestra propia cabeza, por cómo hemos sido formados, por cómo empezó nuestro día, por el tráfico en el bus, por el nombre que eligieron para nosotros y hasta por lo que desayunamos ese día.
El libro a veces cae en obviedades que puedes anticipar, pero tiene un millón de conexiones que lo hacen un texto entretenido. Parece un libro de cuentos cortos que se convierten en una historia completa y robusta. Esto último, quizás es su debilidad, puesto que, en su esfuerzo de lograr una gran historia, no logra darle fortaleza e independencia a cada uno de sus microcuentos. No lograrían sostenerse por si sólos.
No se mucho de Simón pero creo que su libro es auténtico, es fiel a lo que muestra en su día a día (a través de sus redes sociales o en sus conciertos), hay capítulos (i.e. los de repito y repita) que siendo básicos te dejan la cabeza hecha un enredo, que te hacen querer avanzar para saber si la mosca salió del cuarto y encontró el sol, si el taxista diurético sigue dando dulces a sus pasajeros, si el barrio Tokio y su túnel siguen siendo tan extraños como se leen y si, al final, seguimos siendo fichas del juego que juegan los Dioses y la Mala Suerte.
Disfruto demasiado los libros sobre lugares comunes, donde puedes cerrar los ojos por un instante y, como en este, sentir el olor a “canelazo” del “septimazo”.
Espectacular, esto es un viaje loquísimo ! hace tiempo, quería leerlo porque soy muy fan de Morat pero no había tenido oportunidad, así que en cuanto salió la nueva versión lo compré.
Aún sigo procesando información …
Es impresionante, la habilidad que tiene Simón de transformar lo cotidiano en algo fascinante. Veo mucho realismo mágico También es muy reflexivo y tiene frases rescatables
“ La mala suerte, no distingue entre raza, género, nacionalidad, color de ojos, justo por las anchoas u opinión sobre el aborto, le toca a cualquiera, y al final nos toca a todos. A unos más que a otros”
(El relato de los pájaros pensionados me erizó los pelos y pude encontrar un símil con mi operación a los 13 años ) Es lindo, sentirse comprendido de alguna manera Sin duda, aire fresco para la industria de autores latinoamericanos.
"Nos dieron el trabajo de velar por los humanos y los humanos empezaron a destruir nuestro hogar."
Wow, ¿qué es esto que acabo de leer?
Estoy bastante sorprendida, porque no fue lo que esperaba... fue mucho mejor. Aún estoy intentando plasmar mis ideas sobre lo que me hizo sentir cada historia.
Honestamente llevaba varios meses con un bloqueo lector impresionante, Simón es el integrante de una de mis bandas favoritas y creo que es de las pocas veces que me he dejado llevar por la portada de un libro y porque admiro a quien lo escribió.
Me pareció un libro extremadamente interesante con unas historias muy buenas, me encanta el hecho de que a medida que vas leyendo todas se conectan al final de cierta manera y eso lo vuelve aún mejor.
La mezcla entre una realidad que es vivir en una ciudad como Bogotá y la distopia con lo fantástico lo hace un libro muy interesante de leer que te atrapa desde el minuto uno que comienzas.
Este libro se merece ser leído por muchísimas más personas y me encanta su narrativa, lo recomiendo muchísimo y espero que las personas que lo lean lo disfruten tanto como yo.
Gran forma de relatar y de unir todas las historias a la final y darnos un gran cierre, muero de ganas por leer los futuros libros de Simón.
Dedicar tiempo para leer estas palabras reunidas en forma de libro escritas por el bajista de Morat, una de mis bandas favoritas, era más que una tarea; era una reunión llena de complicidad.
En un inicio creí encontrarme con cuentos sueltos, siniestros y oscuros, aleatorios, pero aparentemente todo resulta conectado. Quienes vivimos en Colombia hemos escuchado alguna que otra historia rara sobre Bogotá, la ciudad capital que resulta ser de amores y odios, donde se reunen gran parte del arte y el mercado colombiano. Sin embargo este libro permite un acercamiento arriesgado, en tanto abre la puerta a conocer eso que no nos gusta de la humanidad, pero al mismo tiempo a contemplar la belleza en la oscuridad. Intimidante y eterea, Bogotá se revela a través de leyendas urbanas, la mala suerte, seres de otro planeta y humanos, edificando una ciudad compleja, llena de grises.
Sin duda, es un libro para contemplar más allá de las palabras escritas, pues se pueden observar las fotos tomadas por el autor mostrando a través de su lente, la belleza y oscuridad que conviven en esta enorme ciudad.
Si te gustan las historias de misterio con finales inesperados, este libro definitivamente es para ti.
Cada relato está protagonizado por personajes paranormales y ordinarios, que abordan una temática diferente y de alguna manera se relaciona con otra o más historias, todas ellas desarrolladas en realidades paralelas de Bogotá.
Creo que no cualquier autor tiene la habilidad de Simón para interconectar las historias y darnos un relato cada vez más sorprendente que el anterior.
Tiene toques de misterio, terror y comedia los cuales equilibran de buena manera la lectura.
Los relatos van desde un taxista que regala dulces que hacen que no tengas control de la vejiga, un hombre que hace amistades peculiares en un apagón, un comerciante de cámaras que conoce un rival digno para jugar ajedrez, un universitario que se reencuentra con su padre, una Tía que reenvía cadenas de ataques a la ciudad, una madre que cambió después de un retiro espiritual, una chica que tomó unas fotos especiales y por último un comunicado de una nueva administración.
Todos ellos se entrelazan para que el lector conozca una Bogotá que está al borde del colapso o de la salvación... tal vez.
Lo empecé a leer como una colección de cuentos que me mostraban lo mas oscuro de Bogotá. La Mala Suerte se rió. Los relatos se unen perfecto a medida que avanza.
Simón me pasea por una Bogotá que se torna cada vez más retorcida, me lleva a través de relatos incómodos que me hacen querer explorar la ciudad con mi cámara y esperar poder capturar esos momentos.
La última risa me la dió el espectacular glosario al final del libro.
Este universo es muy loco. Al inicio pensaba estar leyendo cuentos independientes, me parecían increíbles las referencias entre unos y otros y me sorprendió totalmente como de alguna forma cada relato era una pieza de un rompecabezas más grande. Por otra parte, el libro me duró poco, quizá por culpa de la Mala Suerte.
muy sencillo de leer, los relatos se tragan fácilmente y se pasa entretenido aunque el epílogo me dejó un sabor de boca un poco simple todo tuvo sentido. Está edición con fotos tomadas por Simón me gusta.
Ufff. Increíble, divertido, experimental. Es una colección de historias con sabor a leyenda urbana que transcurren y se entrelazan en el Barrio Tokio de Bogotá y en la oscuridad de sus calles de leyenda. Simón. Vargas tiene una voz absolutamente posmoderna. Poderosísima. Pero que te atraviesa con suavidad entre espectros, ladrones de almas, que fluye en ríos contaminados como mitos de abuela. La narrativa es absolutamente creativa. Lo que al principio parecen historias inconexas empieza a tejer una historia desde diferentes visiones que unen a los personajes con puntadas de azar puro. Es muy sabroso lo “rolo” (bogotano) que se siente este libro. Tiene momentos muy esotéricos. La edición ilustrada de Anagrama es sencillamente espectacular. Debo confesar que lo compré solo por eso. Los cantos ilustrados en amarillo neón, con cables de electricidad y postes de luz atravesados. Las impresiones interiores con reservado UV negro sobre negro, las imágenes híper saturadas en blanco y negro con el grano absolutamente estallado, y el olor a tinta… ♥️. Las tipografías de la edición son un personaje más y eso me pareció fascinante. La forma como la tecnología se integra a la historia: épica. Definitivamente un autor al que seguir de cerca. Creatividad pura y narrativa deliciosa que hasta me arrancó un par de carcajadas.