Barcelona. 16 cm. 78 p. Encuadernación en tapa blanda de editorial ilustrada. Colección 'Coleccion Poesía'. Rossetti, Ana 1950-. Devocionario. Colección Poesía (Plaza & Janés Editores) .. Este libro es de segunda mano y tiene o puede tener marcas y señales de su anterior propietario. 8401590043
3.5 - me han gustado los poemas, especialmente las hagiografías de los santos, aunque el excesivo barroquismo de las metáforas me ha hecho desconectar varias veces del verdadero sentido del poema.
EMBRIAGAME Matarte si, matarte: desatar una cinta jugosa por tu pecho, que salte fresca, su tacto más sedoso apresurando, que yo introduciré mis dedos desflecándola, despeinándola, tomando su color, guardando entre mis uñas sus húmedos ribetes, haciéndome nacer, de repente, amapolas o hibiscos en las manos; embebiendo, empapando en tu herida las ropas que me cubren, una a una. Que a través de la alforza, del pliegue ―los bordados ahogando, inundando la calada cenefa, hundiéndose por las duras costuras y el tan entrecortado diseño del encaje― llegue a mí el don impetuoso de tu amor. Señalado contigo mi estremecido cuerpo, con la vida que enloquecidamente de ti sale, y mi pelo salpica, y corona y enreda de alhelíes... Precipíteme yo a bebérmela ávida, a beberte. Embriagada de ti, irrestañable flor, muévanse en tu costado mis labios incesantes.
MISTERIOS DE PASIÓN "Do you really want to hurt me?" BOY GEORGES
Primero
Tomar el cáliz, el cáliz de tus manos, adentrarme hasta el fondo, hasta el vestigio último del tormento, no para combatirlo, no para decidir qué desesperación es la más soportable. Pues me abandono en ti, pues de mí me extravío, y es mi alma fluvial herida, vino, cayendo entre tus labios, y en un beso se entrega hasta la muerte.
Segundo
Dúctil cuero lustroso, su lengua desenrosca por tu espalda y una orquídea se asienta, teje su laberinto de sangriento guipur, cae al suelo: su severo ajedrez en búcaro lo torna. Así cuarenta veces. Cuarenta veces flores desde sus hombros cuelgan. Firmes hombros tan pálidos como cimas heladas o magnolias.
Tercero
Si a una queja consiento, a una furtiva queja, entrar y deslizarse en el jardín ilícito de las palabras dichas, sé que sólo daré a tu desdén ventaja. Es tan ajena a ti la pasión que suscitas, tan inocente eres de esta cruel ansiedad que en mí se ha despertado, que yo la negaré, oh sí, la negaré aun cuando rasgue el gallo la seda de la noche.
Cuarto
Cada noche me ensaño. Cada noche asesino y desgarro sin tregua esa tierna mejilla que tú amas. Un lienzo es mi vigilia donde su rostro surge y se somete a los fáciles crímenes que los celos inventan. Su muerte no remedia mi carencia de ti, ―inconquistable reino, contienda reanudada― pero en esta venganza todo mi amor empleo.
Quinto
Pongo en tus manos dagas y sortijas, convierto tus ausencias en infidelidades, en ansia irresistible tus retornos. Cada silencio tuyo es aguda lanzada, cada palabra como un afán que acude, mas no te vanaglories: sólo es mío el orgullo si te logré tan cruel y tan querido. Pues mi pasión decide la fuerza de tu agravio, acuerda tu belleza mi deseo y en ti transfigurarme responde a una versátil voluntad, y eres sólo un regalo que me hago a mí misma.
Madre mía. Hacía mucho que no leía a Ana Rossetti (de hecho esto ha sido como una medio relectura porque me lo leí a trozos el año pasado) y es que esta tía es tremenda: cómo me gusta casi cada poema, cada verso. Parece que te tira las imágenes a la cara y que tú solo puedes ahogarte con la voluptuosidad de sus palabras, me encanta
Me quedo, por ejemplo, con «No quiero maniatarme si la belleza existe.»
Me faltan bastantes referencias para comprender el mundo de este poemario, pero aun así tiene versos incisivos. El corte clásico de su ritmo también me seduce aunque muchas veces me parece artificio.