Un hombre llega a un pueblo de alta montaña para escribir un informe sobre los sucesos que llevaron al incendio de su iglesia. Allí comenzará a hablar con varios personajes locales, llevándole todos ellos hacia la figura de un joven organista, que llegó a establecerse en la localidad junto a su mujer. El músico, un hombre culto y apasionado, supo restituir el oficio del viejo organista en las liturgias llevando las partituras algo más allá de lo terrenal. Puede que ese fuese el inicio de todo lo que ocurrió después.
Fantástica esta lectura, narrada a voces por varios lugareños que hablan al hombre del informe, contándoles sus recuerdos, a veces no del todo fiables, y sus sospechas, que se van configurando sobre el tablero con las de los otros entrevistados. Y tras cada capítulo aparecen las voces de las Tres Hermanas, tres espíritus que simbolizan las tres montañas nevadas que rodean a la fatídica población. La novela, es su brevedad, es bastante concisa para desarrollar con habilidad el misterio que rodea al joven organista y los sueños que trajo consigo, logrando cerrar bien el argumento.
Además del efecto coral, me ha gustado mucho que se nota que el autor tiene notables conocimientos filológicos y que los usa muy bien en la narración, tanto en la teoría de la música de las esferas como en las etimologías del latín, que dan buenos resultados en el armazón de la historia.
Agradezco las recomendaciones que me han puesto en la pista de un libro estupendo, que ojalá vaya siendo más conocido y reconocido.