Me gustó leerlo y definitivamente merece su reconocimiento como un clásico. Hubo partes que se me hacían “repetidas” o lentas, pero es entendible por ser una novela epistolar.
Me gusto mucho, creo que uno va a la fija con los clásicos y a pesar de haber escuchado que es un libro ladrilludo me pareció emocionante y muy fácil de leer y dos cosas que no me esperaba, cero romantico y el final. 4.5⭐