Dracula<(> <<)>br /> Jonathan Harker se rend en Transylvanie pour conclure une affaire avec un mystérieux comte nommé Dracula résidant dans un château isolé et lugubre. Le véritable cauchemar commence lorsque Harker découvre les sombres desseins de son hôte. Mais il est trop tard pour l'arrêter : Dracula quitte la tombe où il repose depuis des siècles et prend le chemin de l'Angleterre, bien décidé à assouvir sa soif de sang et à prolonger ainsi son existence immortelle. L'œuvre connaît un succès fulgurant, marquant l'avènement d'un mythe intemporel.
ya era hora de volver, encima es septiembre, me lo pedía el cuerpo. me ha gustado bastante está edición, las ilustraciones están muy chulas. a la gente le molesta mucho el yapping eterno de val helsing, a mí eso me gusta, lo que me molesta más es como esta historia les sube el ego a los hombres (fue escrita en el siglo xix por un hombre, tampoco me sorprende mucho, tambien un ejemplo de como nos veían a las mujeres en esa época) para mí las protagonista siempre van a ser lucy y mina, son el corazón de toda la historia, son mujeres increíbles. algo que deja claro este libro es que para que la heroína gótica sobreviva necesita un vaquero al lado. jonathan a ti te quiero mucho. el ambiente es increíble y todo el tema de la religión y como todo de alguna forma u otra siempre lleva a Dios me parece muy interesante sobre todo por la época en la se escribió. el grupo protagonista es la definición de "el poder de la amistad" y los quiero mucho. siempre lo digo pero me hubiera gustado saber más de dracula como personaje, aunque entiendo la finalidad de hacerlo de esta manera porque al final del día lo que más tenemos es lo que no vemos y solo conocemos a través de otros.
"Y yo te quiero a ti en todos los tiempos y modos del verbo querer".
"El nosferatu no es como la abeja, que muere después de clavar su aguijón. Se vuelve más fuerte, y al ser más fuerte, aumenta su poder para hacer el mal".
"Aquella era, por tanto, la residencia de No-muerto del rey de los vampiros al que se debía la existencia de tantos otros".
Me gustó leerlo y definitivamente merece su reconocimiento como un clásico. Hubo partes que se me hacían “repetidas” o lentas, pero es entendible por ser una novela epistolar.
Terminar Drácula me dejó con una profunda sensación de satisfacción. Antes de comenzar la novela ya tenía una imagen bastante definida del Conde Drácula, construida a través de películas, series y toda la cultura popular que ha surgido alrededor del personaje. Sin embargo, descubrir al Drácula original de Bram Stoker fue una experiencia completamente diferente.
Curiosamente, el Conde no me produjo miedo. Tal vez para la época de su publicación su figura resultaba mucho más revolucionaria y aterradora, pero desde nuestra perspectiva actual es difícil acercarse a él sin cargar con más de un siglo de representaciones posteriores. Aun así, me pareció un personaje fascinante, inteligente, calculador y peligroso, aunque también mucho más vulnerable e incluso inexperto de lo que esperaba.
Uno de los aspectos que más disfruté fue la manera en que la novela aborda la muerte y la vida eterna. En lugar de pensar la inmortalidad como el máximo deseo, terminé interpretándola casi como una condena. Drácula posee una existencia eterna, pero esa existencia está lejos de representar una vida verdadera. Necesita alimentarse de otros para continuar existiendo y, de alguna manera, permanece atrapado en un estado entre la vida y la muerte. En este sentido, la muerte deja de ser únicamente el final y puede convertirse también en una forma de liberación.
La sangre adquiere entonces un significado todavía más interesante, es supervivencia, dependencia y, sobre todo, vida. Drácula necesita apropiarse de la vida de otros para prolongar la suya, creando una existencia que solamente puede mantenerse destruyendo aquello que él mismo ya no posee.
También disfruté mucho la diferencia entre Mina y Lucy. Ambas enfrentan una amenaza similar, pero la manera en que cada una responde a ella es completamente distinta. Mina me sorprendió especialmente por su fortaleza mental y por la forma en que, incluso frente a circunstancias que escapan de su control, conserva parte de aquello que la hace ser ella misma.
Van Helsing terminó siendo mi personaje favorito. Lejos de la imagen que tenía de él por otras representaciones, encontré a un personaje fundamental para comprender aquello a lo que los demás se enfrentan. No solamente posee conocimiento: consigue reunir las capacidades de todos los personajes y convertirlas en una fuerza común. Es, en muchos sentidos, la pieza que logra unirlos.
Y probablemente uno de los elementos que más disfruté fue la estructura narrativa. Diarios, cartas, telegramas, notas y distintos puntos de vista hacen que la historia se construya poco a poco. No tenemos a un narrador que conoce toda la verdad; nosotros también tenemos que reconstruirla junto con los personajes. Lejos de hacer pesada la lectura, este recurso me pareció dinámico y enriqueció muchísimo la experiencia.
Después de terminar la novela, también me quedé pensando en algo que no había considerado antes, quizá Drácula no solamente representa al mal, sino también aquello que los seres humanos percibimos como antinatural, impuro o amenazante para nuestra propia concepción de la vida. Y aunque los protagonistas deben recurrir a la violencia para destruir aquello que los amenaza, eso no los convierte en aquello que combaten. La diferencia está en el propósito, Drácula destruye para perpetuar su existencia; ellos destruyen para detenerlo y liberar a quienes han sido víctimas suyas.
Más allá del vampiro, considero que Drácula permanece vigente porque habla de una lucha mucho más antigua que el propio personaje: la lucha entre la luz y la oscuridad, entre la vida y la muerte, entre aquello que reconocemos como humano y aquello que amenaza con arrebatarnos esa condición.
Quizá por eso, si tuviera que describir Drácula en una sola frase, sería como aquella vela que te ilumina cuando te encuentras en la completa oscuridad.
Una novela que, más que darme miedo, me permitió descubrir el origen de uno de los personajes más importantes de la literatura y comprender por qué su sombra continúa extendiéndose hasta nuestros días.
Me gusto mucho, creo que uno va a la fija con los clásicos y a pesar de haber escuchado que es un libro ladrilludo me pareció emocionante y muy fácil de leer y dos cosas que no me esperaba, cero romantico y el final. 4.5⭐