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The Book of Splendours

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This is the first part of Eliphas Lévi's last great discourse on the mysteries of occultism that was continued and concluded in The Great Secret. In it, Lévi examines with great precision and insight the inner meanings of Qabalism and their relationship to the occult sciences.

Part One is a commentary on the Siphra Dzeniuta by Simeon Ben-Jochai, which includes an examination of the affinities between Qabalism and Freemasonry. Part Two pursues the correspondences between Qabalism, numerology and the Tarot.

This edition includes an appendix by Papus (Dr. Gérard Encausse) summarizing Lévi's doctrines and teachings and supplying some fascinating information on some of the master's many disciples.

191 pages, Paperback

First published January 1, 1894

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About the author

Éliphas Lévi

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Éliphas Lévi is the pen-name of Abbé Alphonse Louis Constant, a Roman Catholic priest and magician. His later writings on the Tarot and occult topics were a great influence on the Spiritualist and Hermetic movements of fin de siècle England and France, especially on such members of the Hermetic Order of the Golden Dawn as Arthur Edward Waite and Aleister Crowley.

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Éliphas Lévi es el nombre adoptado por el mago y escritor ocultista francés Alphonse Louis Constant.

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May 24, 2026
“Estas disposiciones y los misterios del Verbo, deben revelarse solamente a los que pueden sostenerse en equilibrio sobre sus pies apoyados en los dos platillos de la balanza. No se deben comunicar a los que no han penetrado en la cripta de las grandes pruebas, sino a los que han entrado y vuelto a salir. Por que para el que entra y no sale, más le valiera no haber sido creado.”

Introducción e interpretación explicativa del Zohar, recorriendo la leyenda de su creación por el Rabi Schimeon, así como incluyendo otros textos que ayudan a su comprensión como la leyenda masónica de Salomón y Hiram, la leyenda de Chrisna, el Sifra di-Tziniuta, entre otros, todo bajo una interpretación ocultista occidental que Levi popularizó.

Deduce y desblinda de superstición las claras alegorías de los libros sagrados que otros, fundamentalistas, toman al pie de la letra, olvidando su significado y por ende, valor y realidad científica. Cómo si fuera el “álgebra de la fe”, así inicia su explicación de la “ciencia primitiva”, la ciencia y religión unificadas hacia la verdad: surge el gnosticismo masónico. Así también explica a el libro de Henoch como la “aritmética del pensamiento”. La masonería como el “judaísmo ecléctico”, el uso de la cábala junto al cristianismo platónico. “Freemasonry”, los constructores libres, dirigiendo su voluntad hacia su libertad (literalmente guardan su fluido vital para sus prácticas metafísicas algo homoeróticas yo diría). La religión es una creación masculina, una proyección del falo que apunta hacia un propósito externo por su impotencia a la tierra. Todo es numerologia, matemáticas, lo llamado Gematría,… Como en la geometría sagrada visible en los sellos de Salomón, todo se puede reducir a números. Nueve ángeles luminosos y sus nueve sombras (demonios), las veintidós palabras hebreas, los diez números aritméticos, el uno, dos, tres, cinco y siete como números sagrados, etc.

“Nuestras alegorías son como aquella bara, que nos sirve para tocar las verdades ardientes.”

Difícil no pensar en esta doctrina como una que tiene por ende la auto idolatría demoníaca, utilizando el símbolo de Baphomet (balance perfecto entre femenino y masculino, también popularizado recién por Levi) hacia un equilibrio científico divino resultando en “una sola verdad”, una sola ley, un solo pueblo (Israel), o sea, un imperialismo global intrínseco que deriva genocidio a través de su Verbo de la verdad. Pero esto es tan solo un desviación de la idea inicial, corriente alterna del judaísmo que mancha su imagen completa (aun por lo poco que lo conforma, es su sección que reina en dominio): sabateísmo después frankismo, es la cábala inversa, la creencia en la redención y divinidad por medio del pecado. Es como el extasis de Bataille por la experiencia sensorial material, un estado de trance parecido a lo “divino”, pero solo en apariencia: es sino un engaño, es concreto y temporal. “La “Lengua” esconde la Madre de la cual ha salido”: retornan a la madre, son consumidos, tragados por la tierra.

No ayuda que se mencione la creencia de que en el futuro solo exista la “religión libre”, parecida sino es que la misma a la “religión universal” de los positivistas idealistas de la ilustración. La ilustración es el gnosticismo renacido, encuentra la religión justo en donde la rechaza, y en nombre su verdad, la “única verdad” (utopía), comete desgracias e injusticias. Salomón de las leyendas masónicas es la personificación de la ciencia y sabiduría suprema, el Dios gnóstico (que después cayó en la lujuria), y su arquitecto asesinado Hiram representa lo mismo que Jesús y su interpretación se divide desde las tres categorías: para los aprendices es el trabajo, para los compañeros el estudio y para los maestros la sabiduría. Esta es la regla, la palanca y el martillo visibles en el logo de la masonería, cada material utilizado por cada uno de los tres asesinos de Hiram.

Pero bueno, si hace énfasis en el hecho de que aquel Dios que discrimina a los demás pueblos y apunta al uso de la violencia como medio de salvación (terrorismo), es sino el Dios de sombra, Dios hombre, no el verdadero Dios. Este el diablo, la mentira, el “magnetismo del mal”, luz falsa, un ejercicio “moral” en nombre del bien y de la libertad (como Sade), es “La flecha que vuela durante el día y lo innominado que se pasea durante la noche.” Si Dios es “el que es”, el diablo es “el que no es”, es decir, la ausencia de ser, espacio negativo, un vacío como hoyo negro atrayente, que quiere llevar hacia la nada, al no ser (la muerte), y aún así existe. Y adopta mil formas, filósofo para Robespierre, para otros santurrón: la misma mentira.

“los dioses son las ilusiones ópticas de la sombra y Dios es la síntesis de los esplendores”

Pero también se dice que “El diablo es Dios haciendo el mal.” La figura del diablo es tan solo producto de la visión maniquea del bien y el mal. En realidad todo es luz, ya sea luz blanca o luz negra, no hay sombra absoluta. El diablo sirve a Dios, quien todo lo abarca. Es el mismo quien dispone fuerza brutal, quien causa el diluvio de las lágrimas en las cuales se extingue el fuego del infierno interno. Todo en base al plan de Dios blanco: “unos resucitan en la luz, otros en el fuego.”

Yace aquí la doble imagen divina: el ideal blanco y el negro, la cabeza superior y la inferior, Macroprosopo y Microprosopo (hipótesis restringida), la cara mayor y la menor, Yin y Yang, luz blanca y luz negra, Apolo y Baco o Dionisio, orden y caos, la derecha y la izquierda, masculino y femenino, cielo y tierra, Yod (masculino) y He (femenino) y Vau su producto en donde conectan. En su balance se encuentra la armonía divina; todo está en la unidad suprema, la unión de los opuestos, analogía de los contrarios. La realidad es un espiral, un ouroboros, depende de ti hacerlo uno ascendiente: “El activo y el pasivo y su equilibrio engendrándose a sí mismo”.

“Está escrito: El misterio del Señor pertenece a los que le temen.”

Se rechaza también el otro extremo: “la familia es la vida real y el misticismo el ensueño.” Por igual, tanta ciencia puede arrebatar almas en el extasis que provoca: es también psicosis mística. Quien rehúsa el amor, ajeno a la vida, será excluido en la “gran síntesis humana” al morir. Pues a este punto se deja de ser y el punto es ser: Buda comprendió que dañar al cuerpo nubla la menta, entonces emprendió el “Camino Medio”. De esta manera se es “no siendo”. Curioso. “El Ser es” dice Levi, y significa ser mediante la consciencia, que es la simbolización y creación de orden desde el caos, luz de la sombra, una nueva conexión neuronal, creación de nuevas realidades, libertad en dicha síntesis.

“El dos crea al tres y el tres a las diez mil cosas”. - Lao Tzu

Dios, el Andrógino Universal, a su semejanza hizo al hombre macho y hembra, después concediéndole el nombre del hombre, Adán. El humano andrógino preadamita carecía de cabeza conquistadora, una que imponga castigo, que lo vuelve hombre del antiguo animal, más allá de lo femenino y masculino, que impida en el freno de la obediencia su locura prometeica. Es así un escalón evolutivo hacia la preservación de la especie: la creación de la “consciencia” y la comunidad evitando el mero uso de la fuerza bruta.

“Dios se hizo hombre para impedir al diablo hacerse Dios.”

Alabad no a Jesús sino a Dios para ser como Jesús. El Dios sombra, reflejo del humano, es el Dios que castiga, no es el Dios de los sabios, quien permanece siempre inmutado, algo que debe mantenerse en secreto, privado del vulgo que carece del balance para tolerar tal verdad (sería un caos, tal cual). Osiris, Dios de los egipcios, es un Dios negro, Dios de los profanos, es Jesús, es Hiram, sombra del verdadero Dios.
Cómo fue Jesús ejemplo y recurso: “El Dios revelado es el Dios velado”. Dios solo nos puede enseñar la espalda, quien lo ve a los ojos deja de ser automáticamente, la luz lo disuelve, borra sus ojos dejándolo ciego, ya no es sujeto, muere y se integra a este, a esta única verdad, al flujo eterno. “Dios da la luz al sacerdote y el sacerdote presta su sombra a Dios.” Esta es también la función de la iglesia actualmente: revelar a Dios más bien re-velar a Dios.

“Cuando la cólera se apacigua en el corazón del hombre, sueña con el perdón de Dios; pero solo es el hombre quien perdona, pues Dios jamás se irrita.”

Sin embargo, la iglesia ya no está al servicio de Dios (“Dios ha muerto”), es ahora un recurso político de control social, algo cambiante en cuanto al tiempo (del diablo dirían). Tal vez siempre lo ha sido, pues siempre ha sido algo humano, por ende inclinándose a lo mundano. La religión es tan solo auxilias para el hombre mantenerse en el bien, pero se ha llevado bastante lejos. “La ley se ha hecho para el hombre y no el hombre para la ley.”

“Hay imaginaciones ascéticas más locas y desordenadas que las de las Bacantes en los pretendidos defensores de la religión, que convierten la dulzura en amargura y la predicación en sátira, condenados por la incorruptible naturaleza a llevar máscara de sátiros.”

Se resuelve en mantener un amplio eclecticismo en la búsqueda de la verdad, una apertura de niño para “un trabajo de Hércules”. Alinear las fuerzas internas, controlar nuestra voluntad o la de otros, dirigirla a nuestra disposición: eso es la magia, la ciencia del magnetismo universal. Levi no recomendó practicarla. La fuerza magnética como recurso del hombre es la serpiente crucificada (crucifixión de Jesús), la transmutación como sacrificio de la carne por el alma. La cruz, la piedra angular y el Verbo de verdad; sacrificio y creación, templo y acción; libertad, deber y poder. También podría ser: Yo, Ello y Superyo. El amor origina la fe.

“No descubrirás en tu madre lo que debe quedar ignorado.”
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October 3, 2019
Kind of a collection of letters and ideas Levi never got the chance to assemble into a literary work while still alive. Still a pleasure to read if you're a fan of Levi, and the Appendix by Papus was a nice touch.
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