Los conflictos nacen de los deseos, un fuerte deseo puede convertirse en la fuerza de alguien o en el veneno que lleve a la destrucción propia.
Segundo tomo de Saint Seiya: Saintia Sho compuesto de cuatro fases en el que vemos el deseo de Shoko por convertirse en una Saintia, heredando la armadura de caballo menor. Chimaki Kuori sigue deleitándonos con su hermoso arte lleno de guiños al maestro Shingo Araki. La historia se va desarrollando un poco lento pero con el estallido de una guerra santa alterna inminente, además de seguir dándole un poco más de personalidad a Saori Kido (Athena) con esa contradicción de querer ser la diosa que traiga la paz a los humanos pero que a su vez su llegada está marcada con mucha sangre que se va a derramar, es muy grato ver como la mirada de mínima de Chimaki marca la diferencia en comparación con Kurumada, ya que dota a sus personajes de un sentimentalismo y profundidad que poco se vio en la obra original.
La historia sigue atrapando y no puedo esperar a ver como la mangaka va desarrollando su historia a la par de lo visto en la obra de Kurumada.