Un libro escrito desde el corazón, que emociona y desgarra a partes iguales. He disfrutado muchísimo de su lectura y me he emocionado con sus acertadas palabras en capítulos claves en la lectura. Muy recomendable.
Queridas mías, Quiero hablaros de mi última lectura: Querida mía (Libros de la Herida, 2025). Hace un par de semanas, días antes de comenzar mi viaje a Francia, me pasé por la librería de mi barrio: La Fuga. Entré buscando un regalo para mi pareja, que cumple años dentro de poco, pero acabé llevándome un obsequio de-mí-para-mí. No pude resistirme. Vi entre los “recién llegados” la portada del libro de Paqui Maqueda y quedé hipnotizada. Cuando quise darme cuenta, mis ojos recorrían su sinopsis: «En Querida mía Paqui Maqueda construye el relato estremecedor de un país, una ciudad y una época en las voces de un grupo de mujeres de un corral de vecinos de un popular barrio de Sevilla. Viven juntas los tumultuosos días del advenimiento de la Segunda República, los trágicos sucesos del golpe de Estado de julio de 1936 y la consecuente Guerra Civil. En esta conmovedora novela epistolar, elocuente ficción que rebosa autenticidad, conoceremos las historias de sufrimiento, resistencia y esperanza de sus protagonistas en una realidad sumida en el hambre, la falta de libertades y el miedo. Las palabras de estas mujeres reflejan sus sueños truncados, el exilio, la prisión, los duelos por las ausencias, la angustia y la represión cotidianas, pero también son un hermoso canto a la amistad y al amor, a los cuidados, a la solidaridad, a la justicia, a la dignidad. Sus testimonios trenzan una firme conjura contra el olvido.» Para quienes no lo sepáis, hago la tesis doctoral sobre periodistas y escritoras andaluzas de principios del siglo XX, así que toda la literatura que acontece en esta franja temporal me interesa especialmente. Cuando abrí Querida mía y descubrí entre sus páginas las epístolas imaginarias de siete mujeres republicanas, sevillanas y víctimas de la dictadura no me lo pensé: tenía que traerlo conmigo a Francia. Y así fue como me adentré en la historia de Trinidad, Gracia, Frasca, Reyes, Isabel, Esperanza y Consuelo. En un avión que me alejaba de mi querida Sevilla, pero que gracias a las palabras de Maqueda la han mantenido muy presente en mi mente estos días. La obra comienza en julio de 1936, con la voz póstuma de Trinidad, una mujer asesinada por el franquismo. Las cartas se suceden entre una y otra personaje, a lo largo de los años (llegan hasta marzo de 1951) y de los países, proporcionando pinceladas de memoria y dolor a las historias de vida de estas mujeres.
"Esta luz que poco a poco se va filtrando, ¿de dónde llega? ¿Por qué, después de tantos años, la tierra que cayó sobre mí ya no me ahoga? ¿Por qué cuando la rabia de mi garganta grita ya no le responde el eco de la negra fosa?"