Manuel consigue describir con sencillez algo tan complejo como es el oficio de proyectar. Multiplica las posibilidades de una obra desde las limitaciones y consigue convertir una obra artesanal en arte. Un libro 10,10,10
"... son consecuencia de un deseo y tienen que ver con la construcción de un pensamiento. Y son mis favoritas porque, prefiero el deseo al fracaso y al activismo, y, en cuanto a pensamientos, me interesaron siempre más sus construcciones que sus representaciones."
Un proyecto de pocilga, un arquitecto a distancia y Susana como todoterreno.
Maravilla de reflexión sobre la capacidad, posibilidades, la técnica. Las posibilidades de la experimentación in situ, la improvisación y el ensayo. La confianza hacia la otra persona que forma parte del proceso.
3.5 El texto que presenta Manuel Ocaña es interesante por el desarrollo de la historia, por las reflexiones sobre el arte y lo artesanal, por su propuesta de evaluar las obras artísticas, por la valoración del trabajo hecho por Susana, por sus agregados de películas y obras que me eran desconocidas. No estoy segura que sea una novela técnica como lo plantea el subtítulo, para mí es más un reporte técnico con alta dósis literaria. Puntuación 4,5,7.
He disfrutado mucho leyéndolo, tiene ritmo y es accesible a la vez que contiene ideas potentes. Me ha resultado inspirador y me interesa su acercamiento a la arquitectura a través de la construcción. Me ha gustado como se expande a través de los códigos QR incluyendo buenas referencias. Muy recomendable y original. Es un libro técnico diferente con mucho saber.
Leí ¡Oh, Susana! de Manuel Ocaña el año pasado en su primera edición y me gustó tanto que compré la segunda. Sigo recordando este libro por lo bien escrito que está, con una historia original que mezcla ingenio y reflexión. ¡Una joya que recomiendo a todos!
¡Oh, Susana! De Manuel Ocaña es rock and roll, bisturí y tratado filosófico en un relato fugaz sobre la creación de una sala de juegos y la conversación / aprendizaje / construcción que acontece… LECTURA DISFRUTONA!!!!
Es una relato precioso y prosaico de la reforma de una pocilga a través de WhatsApp, desde la mirada del arquitecto, vertebrada por la reflexión constante de su relación (jerárquica?) con su compañera Susana, quien ejecuta lo proyectado.
Para quienes no han sido alumn@s de Manuel Ocaña, esta novela es un regalo. A partir de una trama ágil y original, Ocaña abre pequeñas ventanas a ideas tangentes que acompañan el proceso de proyectar y que invitan a pensar la arquitectura desde otros ángulos y formatos.
Bien pensado, no llega al aprobado. Pretencioso, pedante, egocéntrico. No es novela, no es ensayo, no es auto ficción. No sé muy bien lo que es. De lectura casi exclusiva para lectores relacionados de alguna forma con la construcción.
Un auténtico placer. Manuel Ocaña mezcla géneros consiguiendo hacer fácil lo difícil; y educando a la vez que haciendo pasar un rato delicioso. Bravo Susana y bravo Manuel!
Detrás de este libro hay un momento de genio: aquel en el que el autor descubre el personaje de Susana, sus habilidades, su arrojo, eso que en otras áreas no dudaríamos en llamar talento. Tan capaz y exacta se la presenta que deja en mal lugar al protagonista y narrador, cuyas reflexiones sobre arquitectura se me han hecho más lejanas (ver pretenciosas) cuanto más se distanciaban del proyecto de Susana. No quiero ser cruel, porque me parece de alguna forma una buena construcción de personaje, pero me habría gustado saber más de ella y menos de él. Sea como sea, me lo he bebido y lo recomiendo a los aficionados a las obras.
"Oh, Susana" de Manuel Ocaña es una lectura que te atrapa por cómo aborda lo esencial de la vida y la ilusión. Se lee ligero, sí, pero cada página esconde una profundidad que te invita a la reflexión. Ocaña lo hace sin usar un lenguaje académico, con una prosa muy original que se siente cercana y auténtica. Es un libro que sorprende y deja huella.