4,5/5
¿Leyeron mi reseña del tomo 5 de Nana? Háganlo, porque en esta reseña podría repetir la primera parte de lo que dije sobre ese tomo, ya que también aplica.
En este volumen en particular la montaña rusa de emociones estuvo un poco más calmada, pero lo que sí se hizo presente fue un pequeño (gran) sentimiento de entendimiento por mi parte hacia Nana Osaki. No sé si estoy orgullosa de admitirlo, porque sé que no es muy "sano" que digamos, pero la forma de reaccionar de dicha Nana en cuanto se entera de lo que está pasando con Hachi en este tomo en particular me resultó extremadamente familiar. No quiero decir que yo hubiera hecho lo mismo que ella, pero sí entiendo a la perfección cómo se siente. Podría decir que yo hubiera pensado lo mismo, pero mis acciones hubieran sido diferentes (o al menos eso quiero creer).
La forma en la que la autora construyó el personaje de Nana Osaki es increíble. Esos celos increíbles hacia sus amigos cuando estos empiezan a formar lazos con otras personas, el poner distancia diciendo que está "todo bien" en lugar de decir lo que realmente pasa, etc. Me es fácil identificarme con eso, aunque no sea lo más sano del mundo, como ya les dije.
En fin, otro tomo impresionante con algunas partes que no comparto (como ya les venía diciendo en las reseñas de los tomos anteriores). Al leerlo hay que tener en cuenta varias cosas: Ninguno de los personajes en un modelo a seguir; la historia fue escrita a finales de los 90 por una mujer que vive en un país con una cultura MUY diferente a la nuestra (sí, hay pensamientos bastante machistas involucrados); y si son sensibles la van a pasar MUY mal.
Sigue siendo de mis mangas/animes favoritos, así que no puedo dejar de recomendarlo.