IMPRESCINDIBLE.
Pone “Guía para maestros” pero creo que es un libro que cualquier docente o padre debería leerse.
Yo soy profesora de matemáticas de secundaria y obviamente no enseño a leer a mi alumnado, tampoco tengo hijos, y aun así me ha abierto un abanico de posibilidades a la hora de diseñar mis clases, y ni qué decir de los mitos sobre la dislexia.
100% recomendado.