Me ha gustado tanto que me he desenredao el pelo y me he sentado al ordenador para escribir mejor la reseña. Yo sé que me entiendo bien con las locas desquiciadas y q tengo buena capacidad de lectura, pero también uso tiktok y a veces le doy al x2 a los audios de whatsapp, con lo que me daba un poco d miedo estancarme en este casi monólogo de 250 páginas, pero para nada.
Hace poco me apunté una frase de Zambra que decía que " escribir es alambrar el lenguaje para que las palabras digan, por una vez, lo que queremos decir ". Pues este libro se ha sentido así, como si alguien hubiese escrito exactamente el libro que a mí me gustaría leer. De hecho, me lo he leído prestado de la biblioteca y creo que me lo compraré en algún momento.
Es a la vez un libro conciso y que divaga. Dice lo que quiere decir: sobre la posguerra, sobre el paso de la niñez a la adultez que, si no es ya una transición nostálgica de por sí, la de la protagonista estuvo marcada por la guerra y la posguerra, por la escasez, por la amortización de lo básico y, luego, por la rigidez que suponía ser mujer (aunque en ningún momento niega su posición privilegiada, lo que es de agradecer). Al mismo tiempo, la protagonista se enreda en sus pensamientos, se refugia en Bergai, pero al ser ese el propio (uno de ellos) argumento de la novela, no se hace extraño ni pesado.
Está cargado de simbolismo, contrastando lo real con lo onírico, el pasado con el presente y lo tangible con lo etéreo. El cuarto de atrás, mismamente, es un lugar auténtico, de su antigua casa en Salamanca, y a la vez un espacio dentro de sí misma donde se refugia y se reinventa. Uno dio paso a otro por la escasez, la guerra y la posguerra. El libro acaba donde empieza, con ella tumbada de una manera concreta sobre su cama, ofreciendo una sensación de circularidad que impregna todo el libro. La cucaracha (o el miedo de pensar que va a aparecer, y que aparezca) también nos marca la entrada y la salida de esta noche onírica. Al final, en su cama, ella se agarra a la cajita dorada, comprobando a través de ella, de su tacto, que todo fue real, aunque durante todo el libro, la presencia de Alejandro, la conversación y la llamada parezca un sueño.
Me ha gustado el aura del libro, aunque no sé si yo dejaría pasar a medianoche a un señor que no sé quién es y, encima, me tomaría con él unas pastillitas de colores.
"De ahí me han venido siempre los fallos en el amor, del miedo a que alguien pueda dejarme sin palabras, reduciendo al desnudo el poder de mis palabras o de mi cuerpo".
" Esa capacidad de invención que nos hace sentirnos a salvo de la muerte".