Yera lleva desde su infancia soñando con convertirse en boxeadora profesional, así que cuando por fin se atreve a entrar en el club de boxeo que Eidan regenta junto a su padre, un famoso pugilista venido a menos, sabe que debe demostrar de qué está hecha.
Eidan, que trabaja en el club, odia el boxeo y se siente atrapado en una vida familiar que lo asfixia. Ansía la libertad de poder decidir su camino y sueña con que, por una vez, lo elijan y deje de ser nadie
Lo que comienza como una relación forzada entre opuestos, pronto se convierte en una atracción irrefrenable, no exenta de swings, ganchos y algún que otro golpe bajo. Sin embargo, cuando la ambición empieza a ganar terreno y lo más fácil es tirar la toalla, ¿sabrán tomar las decisiones correctas?
Una historia de amor tan potente y vibrante que te pondrá contra las cuerdas.
Mucho más que un sport romance. Rosana es capaz de emocionar con las palabras, tejiendo una historia de superación, amistad, inseguridades y tratando temas duros con mucha delicadeza y sensibilidad, a la vez que combina una historia de amor preciosa entre Yera y Eidan, pero también hacia sí mismos, aprendiendo a valorarse para sacar lo mejor de cada uno.
4'5/5: Una novela que te deja el vello a flor de piel y es que los personajes se te cuelan en el alma, de lo palpables que son. Es mi primera toma de contacto con Rosana y me ha resultado super grato conocerla con la historia de Yera y Eidan. Yera es una chica joven que tiene un sueño enquistado, ser boxeadora. Desde chiquita, en casa, veía los combates de pugilismo con su padre y siempre ha querido enguantarse para luchar. Ella viene de un pueblo donde sus padres regentan un pequeño hotel y en Valencia vive en una residencia de estudiantes universitarios, aunque ella está a nada de dejar la carrera y es que no le llena. Tiene pareja, Borja, un chico que no la valora, se ríe de ella y tienen una relación muy desgastada. Tras una mala tarde, decide entrar en el centro de lucha de Luis El Diablo y allí conocerá a Eidan, el hijo de la gran estrella del boxeo. Ese chico trabaja allí porque no le queda otra. Él ama la fotografía y se siente atado a una familia desestructurada marcada por el pasado y por la enfermedad. Dos personas rotas por diferentes motivos y que encuentran en el hecho de estar juntos una motivación, pero esto no será camino de rosas. Muchísimas situaciones se le enfrentarán y harán que este romance tambalee en todo momento. Me ha parecido sublime como la autora te mete de lleno en un mundo que para mí era totalmente desconocido. Como se ha de estar en forma, tanto física como mental, para poder combatir. La autora se ha documentado en el tema de manera exquisita, porque no es nada denso. Emplea capítulos cortos, alternando entre la voz de Eidan y Yera, aunque se da alguno de otro personaje que me ha tenido totalmente en ascuas. Es verdad que hay algún comentario o comportamiento de Yera que no me ha terminado de gustar, pero la hace más real e imperfecta. Es una historia dura, donde la tensión está a cada momento y engancha bastante con todo lo que ocurre. El ritmo no decae y hay muchas escenas que te dejan suspirando. Me ha encantado que haya tantos secundarios bien definidos, que generan conflicto y dan gusto conocerlos. Sandra ha sido mi secundaria favorita, su historia de vida es el reflejo de muchos migrantes que vienen a España en busca de poder ayudar a su gente. Es lucha, pero más allá del deporte.
Enamorada. Así terminé tras leer esta novela. Enamorada de la historia, de ellos —Yera y Eidan—, dos almas rotas y ardientes que, sin buscarlo, se encuentran para encajar de la forma más imperfectamente perfecta. Ella vive por el boxeo; él lo detesta, porque le ha arrebatado demasiado. Pero ambos comparten algo más profundo: una fuerza interior que no se rinde.
La trama no se queda en la superficie: habla de heridas abiertas, de mentiras, de aprender a confiar, de amor propio y de atreverse a soñar. Es un equilibrio delicado entre sueños y renuncias, entre lo que se quiere y lo que se debe.
La narrativa es un regalo: sutil, emotiva y directa, con diálogos que chispean y duelen, que abrigan o desgarran según el momento. Más de una escena me dejó con un nudo en la garganta, ya fuera por su intensidad romántica, por la crudeza o por esa tristeza que parece no tener vuelta atrás.
Y sí, tengo que decirlo: hay un personaje secundario —oscuro, intenso, imposible de ignorar— que también me robó el corazón junto a Eidan. ❤️
Si ya había disfrutado de otras novelas de esta autora, «Nadie más que tú» ha superado mis expectativas. Se ha ganado un lugar en mi top 3 del año y, sin duda, es uno de esos libros que voy a releer. Una auténtica montaña rusa emocional de la que no quería bajarme.
Porque este libro es mucho más que un sport romance. Es una historia de lucha, de sanación y de amor en su forma más cruda y real.
quien dice que los sueños personales son incompatibles con el amor? Aveces lo parece, pero llegando a un punto intermedio se pueden realizar las dos cosas.
Me ha gustado mucho, y hay un plot twist que me ha dejado con la boca abierta. No me gusta que no se digan las verdades los personajes entre sí, a veces un poco vale, pero ellos lo llevan muy al extremo y hay algunas verdades que nunca salen a la luz Soy muy fan de los sport romance y me gusta que la mayoría de la historia esté ambientada en España, ya que la mayoría de este género están ubicadas en el extranjero. Y que la deportista sea una mujer 💪🏻
🥊 Romance. Boxeo. Y un nudo en la garganta que aún no se me va.
Le entré a esta novela esperando un romance fresquito y juvenil. Pero lo que encontré fue una historia que me removió desde dentro. La devoré en tres horas, sin post-its, sin pausas… solo leer y sentir.
Yera quiere ser boxeadora profesional. Eidan, todo lo contrario: odia el boxeo y solo quiere huir. Cuando se encuentran, el ring se convierte en el campo de batalla de emociones intensas, decisiones duras y una química brutal.
Es un Sport romance con el deporte en el centro, como debe ser, pero también es una historia de superación, de heridas familiares, de personajes secundarios que no están de relleno. Me tocó la fibra. Literal.
Es cliché, sí, pero al mismo tiempo no lo es. Tiene algo especial, algo que no sé explicar, pero que se siente. Que se queda. Rosana Lenn ha escrito una historia preciosa, equilibrada y tremendamente emocional. Me removió todo por dentro. Y eso, para mí, es lo que hace que un libro valga la pena.
✨Solo puedo decir: leedlo. Y cuando lo terminéis, por favor, venid a contarme si también os dejó con el corazón blandito. Porque necesito saber que no estoy sola en esto.
❤️ Si te gustan las historias que combinan pasión, lucha y emociones reales, Nadie más que tú es tu próximo favorito.
Me ha hecho mucha ilusión leer la novela de mi compañera en Ediciones Versátil.
El boxeo femenino me llama mucho la atención y esta es la segunda novela que leo este año en la que una de las protagonistas es una boxeadora badass. En Las hermanas Blue, de Coco Mellors aparece también un personaje que, al igual que Yera, protagonista de Nadie más que tú, es un prodigio del boxeo que acaba enamorándose de su entrenador...
La cosa está que arde 🔥
El personaje de Yera me ha fascinado desde el principio. Es una joven fuerte y resiliente, con un lado vulnerable que resulta irresistible. Su relación con Eidan, el chico que se cree nadie, es tan magnética y emotiva que engancha desde las primeras páginas.
Rosana Lenn consigue adentrarnos en el universo del boxeo femenino y regalarnos una historia de amor potente, esperanzadora y llena de emoción. Como en un bildungsroman, a lo largo de la narración, los protagonistas atraviesan un proceso de autodescubrimiento que les conduce a la vida adulta. El amor que sienten el uno por el otro es el motor que les ayuda a aceptar quiénes son y a construir un futuro juntos.
Un sport romance que te atrapa,te sorprende y que no podrás soltar. Vamos a conocer la historia de Yera,está decidida a cumplir su sueño desde que es pequeña,ser una boxeadora profesional,y no en cualquier gimnasio,quiere conseguirlo en el que lleva su ídolo del boxeo desde siempre,guerrera,fuerte,decida, valiente,esa es nuestra chica. EIDAN es un chico especial,solo quiere que lo vean a él,poder decidir libremente su futuro,trabaja en club de boxeo junto a su padre pero no es lo que él quiere,es tierno,divertido y te robara el corazón. Está historia es mucho más que un sport romance,es superación,es lucha,es valentía,es emociones a flor de piel,es sorpresa,es fuego,es pasión,es especial. Con unos personajes con luces y sombras,que viven situaciones reales que hacen que la historia cobre mucha más fuerza,con los que empatizas,conectas y que te enamoran. Desde luego una historia para descubrir y disfrutar y que te atrapará desde la primera página hasta la última.
Yera es una joven que deja los estudios para realizar lo que le gusta desde pequeña, boxear, todos están en contra de ello y cuando entra en el club del diablo y conoce a Eidan es cuando ve posible su suelo. Eidan es el hijo de luis el diablo, un joven que le gusta mucho la fotografía pero que tiene que hacerse cargo del club ya que su padre tuvo un incidente boxeando y desde entonces acarrea con problemas físicos. Entre los dos se crea una amistad donde hay un tira y afloja que te atrapa, porque son dos personas que se complementan, lo que a ella le falta a el le sobra, y así entre los dos llegan a evolucionar como personas. Pero si quieres saber más de esta pareja y de los amigos de ambos te recomiendo que lo leas 100%, 😘💖
Eidan y Yera no son una pareja más. ¡Son lo más! Y Nadie más que tú no es una historia romántica similar a las muchas que he leído. Es un derechazo que va directo al corazón. Me mantuvo durante horas con el corazón en un puño. Con ellos, con Luis y Sandra y los demás secundarios he reído, he llorado, me he emocionado con sus logros y también he sufrido con sus batacazos. Ha habido giros que no me esperaba en absoluto, y algún personaje que me caía fatal. En definitiva, Rosana enhorabuena por esta nueva novela. Te deseo muchos éxitos. Te lo mereces y la historia también.
Una historia de segundas oportunidades, donde dos almas se encuentran como piezas que encajan sin esfuerzo. Superan miedos, heridas y obstáculos que el destino les lanza, demostrando que hay batallas que solo se ganan cuando se pelea en compañía. Lo sentí hondo. La devoré en solo tres días. Desde ese primer capítulo (en el que ni siquiera sabemos quién está hablando) me atrapó. Quería avanzar más y más, sintiendo que formaba parte del mundo de Yera y Eidan. Me descubrí especialmente conectada con él: detrás de un corazón duro, hallé una ternura inmensa.
La protagonista es Yera, una chica que lleva toda la vida soñando con ser boxeadora profesional, así que un día se decide ir al club de boxeo de un famoso pugilista (que veía con su padre) y se encuentra con su hijo Eidan, el cual se ahoga en su vida. Él sueña con que alguien lo elija y dejar de ser nadie, tal y como se define él mismo y conocer a Yera hará que cambie su visión. Su relación ira cambiando dentro del ring provocando que fuera se vean de otra manera, pero la ambición provocara que su relación peligre, veremos como acaba todo esto y si Yera cumplirá con su sueño.
Me encantó esta historia de principio a fin. Los protagonistas son muy bonitos juntos, se animan a buscar sus sueños y forman un equipo muy fuerte. La historia de la boxeadora y el entrenador se ha quedado con un trozo de mi corazón.
Es el primer Sport Romance de boxeo que leo y me ha gustado mucho. Me parece una historia preciosa y con unos personajes muy logrados, con sus luces, sus sombras, sus problemas y sus preocupaciones.
Los protagonistas son un amor, en especial Eidan, que es tierno a más no poder. Me ha dado pena que se tuviera en tan poca estima durante el libro cuando para Yera es alguien tan importante. La relación entre los chicos es muy sana y os enternecerá.
También hay hueco para el deporte, el hilo conductor de la novela. Destaco el tesón y la valentía de la protagonista. Desde luego que os lo recomiendo si estáis buscando una lectura ligera y entretenida.
¿Pueden una persona que lo quiere todo y otra que se cree nadie enamorarse?
Esta es la historia de un sueño que quería ser cumplido. De otro que se dio por perdido. De luchar, de rendirse y encontrar la fuerza necesaria para volver a levantarse y seguir adelante.
Porque esto no es solo un romance en el que saltan chispas (y algún derechazo) entre los protagonistas. No es solo la historia de dos personas que se encontraron casi por casualidad y empezaron a pasar más tiempo juntas, dentro y fuera del ring.
En esta novela os podéis encontrar situaciones tan reales y desgarradoras como puede ser la vida misma. Personajes que sienten tanto que es imposible no empatizar con ellos. Y un buen equilibrio entre el deporte y la historia que hay detrás de la pasión que mueve a la protagonista.
Y, por si el libro no enganchara de por sí, hay algo que me ha ayudado a tener una visión más profunda de la trama: los diferentes puntos de vista. Porque sí, seguimos principalmente a Yera, también a Eidan, pero hay algún otro personaje al que seguiremos y que nos dará una perspectiva diferente que terminará de rellenar los huecos.
Seáis o no aficionad@s del deporte, esta es una historia de superación, de la familia que nos encontramos y lo que podemos lograr con esfuerzo y valentía.
Con este libro tuve mi primer contacto con Rosana Lenn y ha sido toda una sorpresa. Además, es la primera vez que leía un libro de boxeo y me apetecía mucho adentrarme en ese mundillo.
Me enamoré de Eidan antes siquiera de empezar el libro. Su historia me conmovió: un chico que se siente “nadie”, justo como su nombre al revés indica. Es hijo de una leyenda del boxeo pero él odia ese mundo, pues su sueño es ser fotógrafo.
En cambio, Yera, ama el boxeo desde bien pequeña. Su ídolo es nada menos que Luis, El Diablo, el padre de Eidan. Tras abandonar una carrera que no le gusta, decide apuntarse a un gimnasio de boxeo. ¿Y a que no sabéis quien le tocará ser su entrenador? Exacto, nuestro chico de ojos tristes y mirada dulce.
Eidan y Yera no empiezan con buen pie, ella es muy temperamental y él... bueno, digamos que suelta cada pullita teñida de sarcasmo que enciende aún más las chispas entre ellos. Sin embargo, detrás de esa tensión, su vínculo se transforma en algo mucho más profundo y es lo que más me gustó, esa evolución a fuego lento y el apoyo mutuo.
Me gusta mucho el mensaje que nos transmite el libro: nos enseña el valor de la constancia, la disciplina y de como no rendirte jamás. Cada uno, a su manera, lucha por lo que quiere, pero también se sacrifica por el otro, incluso cuando eso implica tomar caminos separados... aunque el corazón diga lo contrario.
¿Lo que no me gustó de la historia? Que el putoamericanodeloscojones no se llevara su merecido. ¿Seré un poco vengativa? Quizá, pero...¡como lo hubiera disfrutado!
Al terminar el libro, pude conversar un poco con la autora y conocer ciertos detalles de la historia. Para mí fue como un regalo.