Karla kommt aus Dänemark und lebt als Comic-Zeichnerin in prekären Verhältnissen in Berlin. Um über die Runden zu kommen, arbeitet sie auf dem Flohmarkt im Mauerpark. In ihrem Alltag wird sie immer wieder mit skurrilen Situationen konfrontiert. Und plötzlich kommt auch noch die neunjährige Tochter einer Freundin aus Dänemark zu Besuch. In der Zwischenzeit geht das Leben weiter, ihre Freundinnen werden schwanger, ihr Mitbewohner bleibt weiterhin die Miete schuldig und ihre Mutter erinnert sie ständig daran, dass sie mit ihren vierunddreißig Jahren noch nicht viel erreicht hat.
Das Buch präsentiert die drei Fanzines, in denen Autobiografisches und Ausgedachtes ineinanderfließen und die uns mit jeder Wendung zum Lachen bringen. In der Tradition der Underground Comics: lustig und respektlos.
RATAS es un cómic sucísimo, irreverente y bastante incómodo que cuenta las andanzas de una desvergonzada artistas fracasada en el Berlín más alternativo. Las tres historietas de las que se compone el libro son divertidísimas y muy gamberras. Entre chiste guarro y y comentario soez, la autora es capaz de mostrar auténticos destellos existencialistas que reflejan muy bien la experiencia de ser (medianamente) joven en el mundo actual.
Haciendo una (ir)reverencia, entran Alpha Cómic en el 2024 y Karla Paloma en el mercado español. Heredera posmoderna del cómic underground americano a lo Aline Kominsky-Crumb, en la misma estela de nuestras Aroha Travé o Rosa Codina, la autoficción de Paloma se apodera del millennialismo absurdista para (re)construirse desde el exceso imposible...
...palabros todos ellos para decir que en los tres fanzines recopilados en Ratas tenemos niñas alcoholizadas, pedos de perro letales, sexo fetichista, bisutería tóxica, orgías imaginarias, explotación laboral y demasiados, demasiados, demasiados bebés alrededor de la protagonista. Es decir, lo que suponer millennial en la treintena. Haciendo bandera pseudoinconsciente de la irresponsabilidad, la Karla Paloma ficticia tiene sueños e inquietudes frente a los que la apoya su perro parlante Lilsky, pero la realidad siempre es más exigente.
Inseguridades, abusos de distinta índole, relaciones rotas con cuyo cadáver aún tiene que convivir o frustradas antes de que siquiera comiencen, y la insatisfacción al final del día. Nada de esto impide a la autora tomarse con humor (ácido, absurdo, autoconsciente) su situación precaria, rodeándose además de secundarios en distinto grado de patetismo, todos ellos representados en su particular estilo caricaturesco. Así, a la claridad más simple de “Carne quemada”, el primer fanzine, le sigue la entrada de masas de negro y detalles en “Huevos de rata” para, finalmente, ir nutriendo de fondos más variados a “Antibebé”. De este modo, Ratas es, a la vez, muestrario y evolución del arte muy personal de Karla Paloma y su peculiar mundo decadente en el que habitan dragones, pero también una amplia galería de gilipollas.
El típico cómic que tienes que parar, echar una foto a la viñeta y enviárselo a alguien que quieres porque dice literalmente lo que piensas tú. Es decir, una maravilla de cómic
Relaciones abiertas, artisteo precario, bisutería hecha en masa en la India haciéndose pasar por artesanal, perros parlantes, amigas embarazadas, bebés muermo y adolescentes pimplando en tres historias de lo más millennial que se leen del tirón y entre carcajadas. ¡Mola y quiero más!