Infinitas gracias a Mal Lawless, autora del libro, por enviarme un ejemplar.
Aunque lleva años escribiendo historias en diferentes formatos, esta es la primera novela como tal de Mal Lawless (evidentemente, este es un seudónimo). Mal es una gran contadora de historias, tanto a través de la palabra escrita como de viva voz.
Teniendo en cuenta esto, no es de sorprender que sea la más reciente ganadora del premio Plataforma Neo, con un libro que se ambienta en un deporte y por extensión, en un mundo, completamente ajeno a la mayoría de los españoles y, a pesar de ese handicap de entrada, conseguir que la historia nos llegue al corazón.
El secreto radica, en mi opinion, en la forma sencilla y cercana con la que se ha escrito este romance. Mal escoge un lenguaje y un estilo muy visual, muy televisivo, diría yo. Al ser un libro cortito (letra mediana, buen interlineado y 218 paginas), “Los reyes de Keystone” es como un episodio de una serie: entretenido, divertido, con momentos muy emotivos, adictivo y muy vibrante. Se lee muy rápido, no por la brevedad, sino porque una vez que se empieza, no se quiere soltar hasta el final y cuando llega, una se encuentra exclamando: ¡quiero más!
Para mi ademas tiene un elemento que me hacía sentir placer culpable. Es la historia de dos jugadores de fútbol americano que se sienten atraídos el uno por el otro. Uno es Patrick (Patrisio, sé fuerte!) y el otro es Roy. Pat estaba casado, pero al decidir asumir su sexualidad y ser consecuente consigo mismo, se divorcia e intenta seguir su vida sin dar rienda a su atracción por Roy. Pero este tiene novia y es una cantante super famosa a nivel mundial. Efectivamente, Roy y su novia Leslie están inspirados en esa cantante archiconocida que os gusta absolutamente a todos y que está hasta en la sopa. Lo expreso asi porque es exactamente cómo Pat se siente al respecto . Sin embargo, no todo es lo que parece y (no hay critica contra ella ni nada): en un momento dado, Roy y Pat se lían y todo empieza a ir mal, y eso está muy bien.
Al final Patrisio se hace fuerte ;)
En conclusión, un libro sin pretensiones, cuya publicación es casi fruto de la casualidad, que podría haber tenido unas pocas páginas más pero que es completamente adictivo y entretiene muchísimo.