Un verano llamado Marc es la historia de Nora, y como es obvio Marc. Nora es una influencer que vuelve a su pueblo de toda la vida, tras cuatro años, debido a una situación compleja que vivió y que cambió su forma de actuar, haciéndole reprimirse mediante el miedo, así misma. Marc, es el hermano de su mejor amiga, y su vecino (literalmente sus terrazas de la habitación les separan dos metros), el cual es cuatro años menor que ella. Durante el libro abarcan la relación que va creándose entre ambos, que ya os aviso que tiene mil altibajos.
Inicialmente me costó conectar con Nora, ya que no terminaba de comprenderla, pero a medida que avanzaba el libro, comenzaba a tomar una actitud, a mi parecer más real, aunque haya comportamientos que siga sin entender. Marc me parece un personaje brutal. Creo que lo que menos me gusto del proceso por el que pasa la relación entre ambos fue que tienen momentos que resulta ser algo tóxica, aunque asumo que es así debido a como es la relación, y que no podría hacerse de otra forma para alcanzar la situación del final del libro.
La forma de escribir de Nerea me ha gustado mucho, muy cercana y siento que son muy fiel a la realidad que ha querido plasmar (no paraba de recordar las historias de mi amiga que tiene pueblo). Tiene escenas a mi parecer muy realistas, y te hacía, literalmente, transportarte a los lugares imaginándotelos.
Mi única pega, aparte de lo mencionado sobre los personajes, son las menciones de las drogas, y a pesar de que hay una normalización en la vida real de estas de estas, inicialmente, a nivel personal, el libro me ha rechinado debido a ese tema. A medida que avanza he ido viendo como iba cambiando y evolucionando la perspectiva en cuanto al tema.