¿Cómo inciden en el presente los pasados que nos habitan, incluso aquellos de los que no tenemos conocimiento alguno? Malacría, la estupenda primera novela de Elisa Díaz Castelo, indaga en estos terrenos a través de la historia intergeneracional de tres mujeres y el hilo de violencia que las atraviesa. Una mañana, después de darle de comer a los perros, la madre de Ele sale de su casa y no vuelve. Horas más tarde, la joven Ele y Jeni, la pareja de su madre, emprenden la búsqueda en compañía de Valeriana, una entrañable perra que se convierte en un personaje protagónico de la historia. Conforme rastrean las pistas que la ausente va dejando como piezas de un rompecabezas incompleto, el pasado múltiple de la familia aparece y reaparece diseminado en pequeños fragmentos textuales. A través de estas ventanas hacia la realidad y el mundo interior de las protagonistas, Malacría funciona también como un pequeño fresco de la experiencia femenina en la sociedad mexicana del siglo XX y los albores del XXI. A la manera de las tragedias clásicas, en esta historia intergeneracional se plantea un ¿no es aquello que pareciera protegernos de revivir el trauma lo que termina por alojarnos precisamente en él?
me comienza entusiasmando y me termina aburriendo un poco no pondré puntuación para no perjudicar, aunque la escritora es una mujer de trayectoria, no creo que mis estrellas o falta de ellas le puedan afectar pero uno nunca sabe
una historia, como muchas otras más que he leído, creo que quizá ya basta de este tema (para mí) mujeres (demasiadas), lazos familiares, silencios, dolores, cicatrices, ausencias tiene su propio tono, con cosas bellas y otras que a mi me confunden un final que no deduzco del todo
Me gustan muchas cosas de esta novela, me faltan unas cuantas y me sobran personajes.
Me gusta mucho leer sobre mujeres y sus silencios, las sombras en sus vidas, me atrae el tema de madres e hijas siempre tan íntimo y creo que lo mejor de la ficción es que muchas veces sirve como disfraz y te lo puedes cambiar a tu antojo, es la primera vez que leo a Eliza y ¡qué bonito escribe!
En esta historia hay preguntas, hay silencios, temas oscuros, búsqueda de una identidad y trauma generacional. Vale la pena adentrarse a conocer a Ele.
Malacría nos acerca la vida de tres mujeres, abuela, madre e hija que comparten una herida y deben de alguna manera, más que eludirla, buscarla, reconocerla, para hacer las paces con su existencia.
Uffff que libro. Un rompecabezas que al armarlo nos recuerda que las heridas también se heredan. Gran construcción de personajes, y una historia devastadora.
Es la primera vez que leo a Elisa Díaz Castelo y me he quedado encantada con su escritura. 😭 Siendo su primera novela, se nota el trabajo que hizo para poder llegar a la relación tan compleja de Ele, Perla y Celia: Tres mujeres que vienen de una familia donde la presencia masculina esta ausente incluso al deslizarse hacia atrás en la linea del tiempo de la familia.
Las últimas 100 páginas me costaron porque sentí que todo eso pudo haber avanzado más rápido, haciendo que este libro nade entre un 3.8 estrellas pero prefiero dejarle las 4 por el excelente trabajo que hizo en el resto de la novela. ♡︎
Muchas cosas me encantaron de Malacría, creo que destaca sobre todo por su lenguaje poético. El libro está repleto de metáforas y simbolismos que disfruté mucho descifrar como lectora. Te quiero mucho, Elisa Díaz Castelo.
La primera parte del libro me pareció buena... Peor hasta ahí, con un lenguaje un poco rebuscado y una autora qué usaba metáforas elegantes qué en ocasiones, yi sentía, podían haberse dicho más fácil.
Si embargo, con la segunda parte me hizo todo el sentido, no me habria podido contar una historia tan fuerte con otro tipo de lenguaje, creo que tuvo la sensibilidad perfecta para contar su historia tan desgarradora son qué necesariamente sonará horrible y/o al peor drama de la vida.
Esta es una historia de tres mujeres, abuela, madre y hija/nieta qué están unidas por alfileres, por alfileres qué a penas lograr sostenerlas juntas y que a la vez les están provocando heridas qué si bien no las matan, tampoco las hacen más fuertes y solo las va desangrando poco a poco.
Me recordó un poco el trabajo con constelaciones y las consecuencias en tu cuerpo y mente de las cosas que vivieron tus antecesores. La vi junto con la obra de teatro anatomía de un suicidio y me parece que es un muy buen complemento.
Ojo: para los capítulos qué empieza co. PERFEKT, no es perfecto en alemán sino el tiempo verbal del pasado perfecto. Aquel que se inicia en el pasado pero cuyas consecuencias continúan en el presente. 😔
Este libro narra una maravillosa, impactante e intima búsqueda dentro de la historia, la herida, lo que quema, lo que emerge y lo que sublima de las vidas de aquellas que nos criaron. Me resultó una lectura muy fuerte, ya que, como Ele, una va desentrañando y desentramando aquello que -por herencia- nos duele y quema. Pienso, después de leer este libro, en mis abuelas, en mi mamá, en todas esas herencias que nos constituyen y se constituyen en nosotras como casas que no son habitadas, sino que nos habitan.
Gracias por escribir Malacría, Elisa Díaz Castelo. Poner el dolor en palabras y narrar lo que abre, y rompe a través de nuevas imágenes, valdrá siempre la pena en este presente, para pensar el futuro de otras también.
Espero releer esta novela con nuevas perspectivas, más adelante, y lograr aprehender aún más lo múltiples que son aquellas herencias sin nombre que inundan este libro.
Bajo mi criterio, es un libro que al principio le cuesta arrancar y desarrollar. Personajes y lugares que no se describen. No consigues conectar ya que se va mucho por las ramas. Páginas que realmente no son importantes en la historia. Una trama sin desenlace. Creo que podría haberle sacado mucho más jugo al tema central de la novela, además de desglosar el desarrollo de la historia.
PERFEKT (Alemán): tiempo verbal del pasado perfecto
El tiempo perfecto es un tiempo verbal compuesto que indica acciones finalizadas o concluidas, conectando a menudo el pasado con el presente.
Definitivamente hablamos de una historia familiar de años que se conecta con el presente, en este caso el pasado simplemente se transforma y sigue actuando sobre cada generación.
¿Existe realmente una manera de cerrar el círculo o solamente nos engañamos en un bucle infinito?
Es una obra de arte esto, que la enseñen en psicología 101 no se. Lo tiene todo: personajes completos, toque humorístico, plot twist, mayoría de personajes mujeres, flashbacks, conexión emocional y una catarsis!! Ya quiero que se me olvide para volver a leerlo
Ya escribiré con más detalle lo que pienso de este libro, pero puedo decir que me pareció sorpresivamente ameno. Me mantuvo bastante intrigada y reflexiva.
Ok debo decir que este libro me costó mucho leerlo me perdía en las historias y tuve que empezarlo de nuevo.
No es de mi favoritos sin embargo tiene mensajes poderosos.
La historia de nuestras abuelas y madres son también es nuestra, no nos define pero si nos acompaña y hay que conocerla.
¿Cómo podemos construir una vida y sanar la misma si no conocemos las heridas de nuestras familias?, cómo no repartir patrones si no los conocemos
¿Qué pasa es una familia que es matriarcal?donde la figura masculina es solo algo mítico
Por qué las historias familiares más complejas o dolorosas se esconden pensando que es una protección para los miembros de la familia cuando más bien es una bomba de tiempo que puede ayudar a resolver conflictos actuales.
De nuevo la salud mental como eje en una historia donde las mujeres han tenido que resolver solas.
Este es un relato intergeneracional sobre tres mujeres de una misma familia. Sorprende la capacidad de Elisa para abordar a cada una con una mirada íntima y profunda, revelando tanto sus heridas físicas como emocionales. En cada página se percibe que es una verdadera poeta: aunque el formato sea distinto, logra imprimir su estilo en cada frase. Es un libro que representa con gran sensibilidad el trauma generacional y cómo cada persona carga con sus propias heridas. La herida, parece decirnos, es un lugar al que siempre se vuelve.
Es una mierda de premisa con una mierda de desarrollo. Personajes poco profundos. Conversaciones absurdas. No sabes ni donde están, ni en que tiempo, ni nada.
Aunque realmente da igual que te enteres, porque te importa un cojón porque la historia es una mierda. Es una prueba más de que hoy en día cualquiera puede tener un libro.
PD: solo me ha gustado que ha nombrado a Nightwish PD2: Eligieron la peor canción posible
Nunca había leído un libro de una poeta, hace un trabajo bellísimo con las palabras en este librazo que es sobre búsquedas, perros, salud mental, heridas heredadas y otras cosas. El club de lectura me ayudó un montón a ver y entender los cientos de simbolismos que hay aquí, y también hizo que me gustara más. Viva leer en equipo. 💗🫂
Hay familias de las que cuesta salir, incluso cuando crees que ya lo has hecho.
Acabo de terminar “Malacría” de Elisa Díaz Castelo y es una novela que, poco a poco, te lleva a un lugar bastante incómodo: el de darte cuenta de que hay cosas que creías superadas… pero no lo están tanto.
Todo empieza cuando Perla, la madre de Ele, desaparece. No es la primera vez que ocurre, pero esta vez pasan las horas y nadie sabe dónde está. Ele vuelve entonces a la casa intentando entender qué ha pasado, aunque muy pronto se da cuenta de que la historia no va solo de encontrarla.
Porque en realidad la novela no trata tanto de una desaparición como de todo lo que hay detrás.
A través de recuerdos vamos entrando en la vida de tres mujeres de la misma familia: la abuela Cecilia, la madre Perla y la hija Ele, y en cómo sus historias se van entrelazando. Poco a poco se entiende que muchas de las cosas que viven no empiezan en ellas, sino que vienen de antes, como si ciertos miedos, silencios o formas de relacionarse se fueran transmitiendo sin darse cuenta de una generación a otra.
Ahí es donde el libro gana fuerza, en esa idea de que el pasado no desaparece del todo, sino que se queda, se transforma y sigue actuando.
La relación entre madre e hija está marcada por todo eso. Hay cariño, pero también distancia, silencios y muchas cosas que nunca se dicen, como si lo importante estuviera siempre un poco fuera de alcance.
Me ha gustado especialmente cómo la novela está llena de pequeños símbolos que van construyendo ese mundo. Las ruinas que Ele fotografía y le manda a su madre no son solo imágenes, sino una forma de hablar de lo que se rompe y de lo que permanece. Y esa idea de un planeta paralelo, Daemonia, aparece como una manera de pensar en las vidas que no fueron.
La escritura de Elisa Díaz Castelo tiene mucho peso en todo esto. Es una prosa muy sensorial, muy consciente del lenguaje, que en algunos momentos te hace parar y releer.
No es una novela de ritmo rápido ni de grandes giros. Es más bien un proceso de ir entendiendo, de ir encajando piezas poco a poco.
En el fondo, “Malacría” deja una idea muy clara: que a veces intentamos alejarnos de aquello que nos duele sin darnos cuenta de que, precisamente por eso, seguimos dentro.
A mí me ha gustado mucho, sobre todo por lo que sugiere y por cómo te deja pensando después de terminarla.
«El pasado, incluso el nuestro, está escrito en otro idioma. Lo mismo con el futuro. Necesitamos lenguajes ajenos para leerlos»
Malacría es la primera novela de Elisa Díaz Castelo, y como toda su obra, es un placer adentrarse en sus letras y navegar por el ritmo de sus palabras que moldea de manera tan peculiar. Aquí aborda un trauma intergeneracional entre tres mujeres, a partir de la desaparición de una de ellas. Y aunque disfruté la lectura, me llevó tiempo terminarla, pues la noté densa y la estructura intencionalmente fragmentada me descolocó varias veces, hasta el tramo final. Sin duda prefiero a la Elisa de la poesía, pero me dio mucha curiosidad leerla en esta faceta de un texto más largo.
Estoy hecha bolita mentalmente mientras intento procesar esas últimas páginas, procesar cada dolor, cada silencio, cada herida que sufrieron nuestras 3 protagonistas.
Me urge comentarlo en el club, estoy confundida, enojada, triste y en shock... una joya
3.5⭐️ esperaba que me gustara mucho más. Tiene detalles super interesantes y sin dudas les da una vuelta a la relación madre-hija que es un tema que se ha explotado muchísimo. Los detalles de los diarios/cuadernos que escribe la madre son lo más enriquecedor de la experiencia de lectura y el lenguaje que plasman entre poético y cotidiano para narrar el trauma son un 10 para mí. Pero no acompañó el resto de la trama y personajes. De todas maneras, la voz de la aurora me gustó mucho y la seguiré leyendo.