Esta novela me ha apasionado a muchos niveles, porque en la elección de hiperfoco infantil-preadolescente yo elegí el Pokémon tipo mitología griega e Hipólita es una señora muy griega y muy ateniense. Sin embargo no es ninguna de las dos cosas porque ante el lector se nos habla de un mundo claramente inspirado en esa época y lugar pero con su propia idiosincrasia, dioses y costumbres. La más importante, la costumbre de la guerra.
Y es que en las primeras páginas aprendemos que estas ciudades-estado muy civilizadas han codificado la guerra con una serie de rituales y reglas para no caer en la barbarie, por lo que, aunque muere gente, parece más una batalla entre generales jugando al ajedrez.
El problema de la Hélade reside en que los bárbaros del norte (aka no-macedonios) no hacen la guerra así y van a intentar conquistarlos con las antiguas formas.
Durante toda la novela y mientras Hipólita viaja con sus tropas nos encontramos a un montón de ciudadanos que, tal y como han hecho todos los refugiados en la historia del mundo, cogen sus pertenencias más importantes y viajan durante kilómetros o millas buscando un nuevo hogar lejos del miedo a la guerra y a la muerte. Y, del mismo modo que consigue crear una Grecia clásica a través de nuestro imaginario, también recrea perfectamente en algunos capítulos el tono épico de las epopeyas clásicas o de las historias cosmológicas.
Hay un personaje, al que yo llamo No-Alejandro Magno, que me parece un personaje brutal con solo un par de conversaciones en las que, al más puro estilo socrático, se plantea el sinsentido de la guerra y que me parece una perla de reflexión que enmarcaría.
En esta novela corta (demasiado corta se me ha hecho, he de añadir), cuenta la historia "adaptada" de una historia que bien conocemos: La Hélade, la Grecia Antigua, y su cultura y costumbres.
Tengo que añadir que no suelo leer novelas "históricas" por defecto profesional y que la mayoría me suelen chirriar. A esta le he dado una oportunidad porque no pretende ser histórica y se agradece.
Me ha parecido muy interesante cómo ha planteado el autor de esta sociedad basada en el arte de la guerra (esa referencia en la biblioteca...) y cómo hila en toda la trama la "política ateniense" (clara referencia), con respecto a los quénidas.
El rey quénida me ha parecido un personajazo, he de añadir, así como Clea.
Creo que no debería contar demasiado de la trama, pero me ha encantado la evolución de Hipólita a lo largo de la novela (corta) y sus reflexiones sobre la Hélade, sobre la sociedad y la guerra.
Ya es el tercer libro que leo de este hombre y no deja de impresionarme la capacidad que tiene de concreción para hablar de temas complejos y pesados para servirlos en libros cortitos y entretenidos. En este caso, hablamos de la guerra. Recomiendo muchísimo.
Si quieres un mundo ambientado en la antigua Grecia, te gustan los temas de conquista y el worbu bien hecho, es tu libro. Se lee en un ratito y es muy entretenido.