Amor y muerte es la historia de intriga, dolor, rabia, magia y pasion. Cinco ingredientes presentes en siete relatos graficos que narran la historia de una familia quebrada que busca con desesperacion un camino para curar sus heridas. Realidad y fantasia, las dos caras del mismo mundo, presentan el mismo dilema: abrazar la paz de la renuncia o sufrir el dolor de la negacion.
Los eventos de El diario de Miguel Estévez repercuten en más intrigas y preguntas, en la aparición de nuevos personajes y dando pie al ingreso de un nuevo e interesante mundo, aquel que ya se mecionaba y del que se daban sutiles pistas, pero que tiene su momento de hacer acto de presencia y expandir el universo.
El Lado B aparece con su esplendor, su magia y sus enormes diferencias con el otro lado, dándole paso a un relato lleno de misiones e intrigas, de preguntas sin respuestas y personajes, pero todo conectado de una u otra forma con los eventos ocurridos anteriormente. Algunas historias tienen la clara intención de funcionar como puente, de contarte cómo se pasa a un nuevo punto de la historia pero sin desarrollarla aún, generando la suficiente expectativa para un siguiente libro en busca de esas respuestas. Sin embargo, a veces me daba la sensación de ser relatos inconclusos más que historias cerradas que continúan, como si el arco que plantea el mismo libro no se cerrara lo suficiente, por lo que me deja con la sensación de que este libro necesita demasiado del resto de la serie para tener sentido y funcionar correctamente, dejando en pausa algunas cosas para poder continuar.
También quedó atrás el concepto de libro-objeto del anterior, donde las experimentaciones se quedaron atrás pasando a cosas un poco más convencionales. Se siente que este libro, más largo y robusto, hace menos apuestas tanto en su construcción como contenido, aprovechando que ya tiene las bases asentadas para dedicarse a contar su historia. Esto no es necesariamente malo, pero tal vez le hace mal que el anterior haya roto tantas reglas de estilo y estructura, haciendo evidente la comparación entre ambos. Si bien los relatos están explicados con diseños distintos, no se sienten tan diferentes entre sí como antes, a pesar de que el libro comienza y termina forzando un ritmo más lento, para darle el dramatismo que necesitan esas pequeñas historias a diferencia del resto, que es más veloz y fluido.
Sin embargo, debo detenerme un momento a hablar de la construcción de mundo del Lado B que me parece hermosa, tanto el contexto de este mundo explicado a pedazos como los diseños de Dreg, que son fascinantes y le agregan una profundidad y posibilidades enormes. Hay mucho detalle en las viñetas de la ciudad, en los detalles de los bosques, en las vestimentas y reacciones de los personajes y es un goce detenerse a apreciarlos, así como también en la información que va llegando para explicarte cómo funciona este mundo, quiénes lo lideran y qué objetivo tienen para seguir adelante.
Las historias, que giran en torno a cómo enfrentamos pérdidas y decisiones difíciles, cómo debemos aprender a aceptar las cosas o a darles su debido tiempo, se desarrollan con sus propios ritmos y algunas se cierran de forma elegante, aunque otras avanzan sólo unos pasitos para dejarte en pausa, tal vez esperando a que otras historias lleguen hasta cierto punto y poder seguir después.
El libro cumple con expandir el contexto de la historia completa, explicar algunos sucesos anteriores y entregar nuevas pistas, cerrando arcos y abriendo otros nuevos. Genera nuevas preguntas, aunque te deja con la sensación de querer más para que la entrega funcione por sí sola, pero por fortuna ya está la siguiente parte como para hincarle el diente como corresponde y seguir visionando qué nos tiene deparados ese cruce entre mundos donde Alicia estuvo perdida por tantos años, y Eduardo llegó desde otro lugar a vivir sabiendo luego que algo le faltaba en su vida.
Wow este libro me gustó más que el anterior. Aquí observados un mayor desarrollo de la historia conociendo más a fondo a Eduardo el sobrino de Miguel, y el lado B; se nos explica y muestra este lado de una manera tan genial que quieres saber más de esta historia y mundo.
Podemos observar conflictos cotidianos junto a Eduardo, un ser perfeccionista a morir, lo que hace que también te cueste empatizar con él.
Vemos el sufrimiento de pérdida desde ambos lados (A y B) en varios personajes, donde pueden llevar a las personas a hacer cosas inexplicables e inesperadas.
Al ver las historias también realizadas por diferentes diseñadores/ilustradores crea un dinamismo agradable y novedoso. (Ya que se nos narran en paralelo lo que vive Eduardo, las personas en el lado B, Miguel)
Me gustó mucho y no veo el momento de leer la tercera parte.
Sigo sin entender, me gusta ese continuo cambio entre las historietas, narración y los dibujos. El proceso de lectura es muy entretenido. Además, la historia resulta muy atrayente. Hay varias incógnitas y personajes complicados. Lo he disfrutado un montón, de verdad. Necesito saber cómo sigue la historia.