Cuando tuve el honor de escribir el prólogo del tomo uno de Historia clínica, estaba convencido de que se trataba de un gran libro y de que tendría una enorme aceptación entre los lectores. Afortunadamente fue un éxito editorial y se convirtió en un ciclo televisivo que ya ha obtenido importantes distinciones. Todos estos estímulos impulsaron al querido «Doc» López Rosetti a continuar deleitándonos con su particular estilo en este segundo tomo que, no dudo, correrá la misma suerte que el primero. La muy bien elegida galería de personajes no sólo permite un recorrido por diversas patologías, además nos propone un interesantísimo viaje por la historia a partir de uno de los aspectos menos conocidos de sus humanidades. Seres que cambiaron el mundo como el impresionante Beethoven, el genial Leonardo da Vinci o el imprescindible Sigmund Freud; también el célebre faraón Tutankamón y el aventurero Charles Darwin, que se llevó algo más que una importante colección de fósiles y animales de nuestro país: el trypanosoma cruzi, es decir, la infección del mal de Chagas, que terminaría siendo fatal muchos años después; Sarmiento y la mala sangre médicamente tóxica; nuestro querido Belgrano, el «hijo de la patria», que padecía diversas enfermedades, pero también el dolor y la amargura que derivaron en una depresión importante. Un lugar especial tienen dos entrañables artistas populares graduados con las máximas calificaciones en la Universidad de la Calle: Discépolo y Tita Merello. Para cerrar, Daniel elige un caso excepcional, el de un tal Alonso Quijano, más conocido como Don Quijote de la Mancha, hijo dilecto del talento del genial Miguel de Cervantes. Todos ellos son vistos desde esta triple perspectiva biográfica, médica y psicológica, y nos acercan a estos protagonistas de la historia desde un lugar no muy transitado por la historiografía clásica y la medicina tradicional. Ahora sí, a disfrutar de esta nueva Historia clínica. Felipe Pigna
Interesante revisión de casos clínicos de personajes históricos, con extensa investigación del sujeto. Resulta bastante redundante si se tienen conocimientos de medicina. En cuanto a la estructura parece pensado para leer los casos en un orden arbitrario de cada lector, por lo que los casos muchas veces repiten definiciones y se redunda bastante en las causas de enfermedad, incluso en el mismo caso se gira en torno a lo mismo por varios párrafos.
«... que una vez, cuando era estudiante de medicina, me preguntó sobre una enfermedad. Contesté en forma corrida y con terminología científica durante largos e interminables minutos... Mí madre guardó silencio y cuando concluí, sentenció: - Hijo, si hablas así de difícil nunca vas a curar a nadie.
Ese día mí madre me enseñó, entre otras cosas, Medicina..."
Lo leí cuando cursaba semiología en tercer año de la facultad, una caricia al alma y Belgrano, Tita Morello se merecen unas lágrimas de amor y reconocimiento.
Me encantó me pareció muy interesante. Solo no me gustaron las entrevistas y particularmente la historia del quijote de la mancha siento que fue forzada. El resto 20/10 agrega la info justa para darte un panorama de la época/entorno actividades más relevantes y diagnóstico
La historia más linda, a mi juicio, es la de Tita Merello. Si bien se notan las falencias del autor a la hora de escribir (al fin y al cabo es médico), su estilo es muy cálido y se hace entender, que no es poca cosa.