Juan, vive en la Barcelona de la anteguerra. Sin mucha suerte en los negocios, encuentra trabajo como fotógrafo. Con el estallido de la Guerra Civil, y al no comulgar con la deriva radical republicana, ni con la violencia, decide ocultarse para no ser reclutado. Finalmente, es hallado y enviado al frente del Ebro. Tras finalizar la guerra, se instala en Madrid, donde abre otro negocio. El estallido de la II Guerra Mundial y los crímenes que los Nazis cometen contra los judíos, remueven su conciencia y le hacen tomar una disparatada, pero audaz decisión que, a la postre, hará tambalearse al III Reich.