Le strutture alienanti della famiglia vengono riprodotte dappertutto: ufficio, scuola, università, chiesa, partito, esercito, ospedale. A loro volta, queste strutture sociali proseguono l'opera intrapresa della famiglia, che mira a produrre la "normalità" e le basi del conformismo. In queste sue riflessioni sull'amore, il matrimonio, la morte, la follia, la rivoluzione - un libro che è ormai un classico -, David Cooper, uno dei pionieri dell'antipsichiatria, attacca a fondo le istituzioni destinate a perpetuare una condizione da cui non si sfugge se non con la pazzia o con la rivolta. La rottura dei falsi vincoli e dei falsi rapporti dovrà segnare una prima tappa verso il cuore della genuina realtà dell'individuo: "Quel che possiamo fare di meglio per la liberazione degli altri è quello che faremo in più per liberare noi stessi".
David Graham Cooper (born 1931 in Cape Town, South Africa – died 29 July 1986 in Paris, France) was a South African-born psychiatrist and theorist who was prominent in the anti-psychiatry movement.
Cooper graduated from the University of Cape Town in 1955. R.D. Laing claimed that Cooper underwent Soviet training to prepare him as an Anti Apartheid communist revolutionary, but after completing his course he never returned to South Africa out of fear that B.O.S.S. would eliminate him. He moved to London, where he worked at several hospitals. From 1961 to 1965 he ran an experimental unit for young people with schizophrenia called Villa 21, which he saw as a revolutionary 'anti-hospital' and a prototype for the later Kingsley Hall Community. In 1965, he was involved with Laing and others in establishing the Philadelphia Association. An "existential Marxist" he left the Philadelphia Association in the 1970s in a disagreement over its lack of political orientation. Cooper coined the term "anti-psychiatry" in 1967, and wrote the book Psychiatry and Anti-psychiatry in 1971.
This is no doubt a revolutionary book. The Death of the Family is the outcome, an astringent critique of the concepts and the structure of the 'familial situation'. It discusses the concept of the family pervading the inner life and destroying the sexual and social independence of the individual.
A waste of time. Book is written in the classic obscurantist form, which I assume is when this book was originally published. Unless you study critical theory (which I ask, why?), do not read this book.
Wonderful book. Revolutionary in an enormous amount of ways. It can be a little bit overwhelming, and it definitely isn't something that anybody could read. It is complex and can be difficult to understand completely if there's no previous knowledge in psychology, but that doesn't change the fact that it's a book that everyone should read at least once.
D. Cooper fue un detractor de la psicología convencional y la labor de los psicólogos, ya que forman parte del sistema represor capitalista en el área de salud y formación de los individuos en sociedad, y son ellos quienes, a la par, clasifican las conductas de anormales cuando no se ajustan a lo que dicta la normalidad del sistema. Es este sistema represor quien está compuesto por estadios; estadios donde la familia toma el rol nuclear en la sociedad moderna y se vuelve en la excusa de la operación del sistema complejo y el motivo por el cual operan las diferentes instituciones (los colegios, la iglesia, el estado, etc.). Sin embargo, con la postmodernidad la familia ha propiciado su desaparición como tal, y lo que todavía existe de ella genera cierta resistencia por volver a los mecanismos formadores del Yo, basado en creencias absolutistas y morales del sistema familiar. La muerte de la familia, conociendo este panorama, pasaría ser el libro más importante de Cooper por su análisis psicoanalítico de la dinámica opresora familiar y los mecanismos y contenidos empleados para establecer los límites morales del individuo (tanto dentro como fuera del entorno familiar). La familia ha sido considerada no solo como un grupo social formador en lo económico e intelectual, sino también en lo moral y simbólico del individuo, que luego pasa a ser social; y de él o ellos es que parte la imagen del SúperYo totalitario, esa voz que no emplea la razón, sino los contenidos inconscientes aprendidos en el contexto familiar; y por ende, en pro de ella. Hay que decir que Cooper, con el tiempo, ha ido envejeciendo mal con su obra, a pesar de lo significativo que llega a ser su concepción y crítica al orden social occidental en plena mitad del siglo XX, según una postura psicoanalítica. Y hay quienes piensan que su obra debería ser reutilizada por el desafío que representa a la psicología actual con su metodología y pragmática; incluso, por la forma de su lenguaje poco convencional para explicar su postulado. Yo creo que dicha obra es importante conocer y una buena aproximación al análisis sistemático familiar, mas no veo su obra como infalible o vital para producir un cambio (que termina de ser el mismo que buscan todos los postpsicoanalistas y humanistas: liberar al ser para que tome sus propias decisiones). Se aprovecharía más la conexión de su crítica a la familia y la labor del psicólogo, que es quien, al fin y al cabo, da a conocer una supuesta verdad sobre lo que es y hace a la familia como ese estadio nuclear.
"Poiché la famiglia non può dubitare di se stessa e della propria capacità di generare 'salute mentale' e 'atteggiamenti corretti', essa distrugge in ciascuno dei suoi componenti il dubbio come possibilità".
One of the wildest political texts I've ever read, endearingly insane and very much a product of the 1968 generation, I can't say I "agree" with much of it but it's a relentlessly joyous text worth reading as a New Left artifact and indeed to challenge one's own conservative thinking.
Hay toda una parte que quedó mega demodé; en un momento tanto la prosa como los argumentos se ponen bastante incoherentes, y más que la incoherencia propia del delirio/entusiasmo parece la despreocupación de un hombre blanco del mundo académico consciente de que cualquier cosa que diga con suficiente arrogancia va a tener algún eco de autoridad. PERO es posible pasar por alto esos momentos (que son muchos) y quedarse con cosas interesantes (que son muchas también)
Un analisi sociale, lucida e filosofica incredibile. In poche pagine sono condensati una serie di approfondimenti che fanno venire i brividi! Alcuni aspetti sono validissimi ancora oggi!
Desde luego que Cooper no era Laing. Era una especie de Henry Miller de la antipsiquiatría, temperamental y radical. Un fanático que exponía ideas sobre el famoso "yo pienso que tú piensas que yo pienso... y por eso...". No recuerdo mucho de este libro. Que se deshojaba con mucha facilidad (lo tenía en esta edición). Que lo llevaba cuando, con mis diecisiete años, iba a mi dentista de ideología de derechas -muy derechas- y se sorprendía de que una jovencita tan sufrida, que aguantaba tan sumisamente los tratamientos, llevara un libro con ese título tan... tan... tan... bueno, en una palabra, tan inverosímil.