En un ambiente de completa ebullición política e intelectual en el Chile de los sesenta, Ernesto Ottone inició su viaje rojo. Un viaje que duró dieciséis años y que lo hizo vivir, con particular entusiasmo, el movimiento estudiantil de la época, el gobierno de la Unidad Popular, la lucha contra la dictadura y, después, la recuperación de la democracia. En el trayecto llegó a ser un destacado dirigente de la Internacional Comunista y, como tal, pudo ser un cercano observador de la política detrás del Telón de Acero y conocer a personalidades históricas como Fidel Castro, Yasser Arafat, Willy Brandt o Enrico Berlinguer. En este libro excepcional por la sinceridad con que el autor observa su pasado político y por su destacado sentido del humor pese a que a su generación se le cayó casi literalmente «el cielo sobre la cabeza», Ernesto Ottone nos invita a comprender una militancia política que devino compleja frente a su pensamiento cada vez más autónomo que lo llevó a observar con ojos críticos la rigidez de una ideología y su catastrófica puesta en práctica en algunos países del mundo.
En general la historia de Ernesto sostiene el hilo y te mantiene en una expectación constante logrando que en medida que avanzas su historia te intereses más y más.
“El Viaje Rojo. Un ejercicio de memoria” es una crónica autobiográfica, pero como el mismo autor lo señala, es más bien un ejercicio de memoria libre que integra no solo datos históricos, más o menos precisos según la propia memoria, sino también sus emociones y pensamientos más personales. El libro trata de él, de su camino partiendo por una breve introducción familiar y su educación hasta lo que marcaría su juventud, su afiliación al Partido Comunista de Chile previo a la elección democrática de Salvador Allende y el asenso de la Unidad Popular, su trabajo a nivel internacional, la caída del gobierno y el Golpe de Estado, la vida en el exilio y quizás, sobre todo, su contacto con los socialismos reales a la par de su lucha contra la dictadura militar en Chile.
Este es un libro obviamente subjetivo, es la vivencia de su autor, pero que da grandes muestras de reflexión y consecuencia, el libro relata cómo Ernesto fue desarrollando un pensamiento crítico a los socialismos reales y la experiencia comunista en el mundo en el contexto aún de la guerra fría y cómo esas aproximaciones desmantelaron la rigidez ideológica de su afiliación comunista, la cual era incompatible (al menos en dicho momento) con su lucha contra la dictadura por la democracia y la libertad.
Es un libro muy ameno de leer, su prosa es impecable y atrapante, quizás propio de quien ha ejercido la academia desde los años 70’s. Es un libro nos ofrece la posibilidad de reflexionar entorno a los dogmas y los principios fundamentales del orden democrático, así como el respeto a los derechos humanos como base de la convivencia pacífica, a la par de entregar datos y vivencias con diversos personajes de nuestra historia contemporánea, tanto de Chile como del mundo.
Ser comunista y joven es una consecuencia casi biológica, pero al ir creciendo, la adultez parece empujarte a un mundo en donde cuestionarte tú realidad es más una utopía que una forma de vida. “Pirómano en la juventud, bombero a los 40”. Es esa la relación de causa y efecto que leo en este libro de memorias de un insigne militante comunista reconvertido en la década de los 80’s. Ernesto Ottone nos relata sus andanzas por el mundo detrás de la cortina de hierro, su efervescencia revolucionaria con el proceso de la UP en Chile y luego sus análisis que le hicieron irse alejando de manera paulatina de la militancia política en el Partido Comunista. Es muy interesante para entender el cambio de mentalidad que se llevo a cabo en gran parte de la izquierda y que hoy los tiene más cercanos y cercanas a reformar el capitalismo que a derrocarlo. Puede ser una lectura que funciona como guía en tus propios procesos de pensamiento y de acción que quieras llevar adelante. Sin dejar de lado el gran talento como escritor de Ernesto Ottone, para hilar un relato que nos mantiene entretenidos y entretenidas como lectoras y lectores.
Es honesto y rápido para contar su vida sin profundizar demasiado en el contexto histórico que vivía. Me gusta que entrega una visión más realista de los pormenores del estilo de vida de aquellos que dedicaron gran parte de su vida a la política en esa época.
Entretenido y me dio mucho insight al partido comunista chileno y también me gustó saber más sobre los eventuales actores importantes en el retorno a la democracia enchile cuando yo aún vivía allí.