Los nueve ensayos reunidos en este libro son prenda de la pasión crítica e intelectual que México suscitó en Alfonso Reyes. En él, la experiencia histórica y literaria fue interiorizada hasta producir un zumo trascendente. El lugar de Alfonso Reyes en las letras mexicanas e iberoamericanas es su escritura imprimió en las literatura en español un giro innovador y riguroso, transfigurando cada género que tocaba. Acompañan al clásico "Visión de Anáhuac": "Fray Servando Teresa de Mier", "Apuntes sobre Valle-Inclán", "Rubén Darío en México", "Ruiz de Alarcón y el teatro francés", "Tránsito de Amado Nervo", "Pasado inmediato", "Nuestra lengua" y "Palinodia del polvo".
El escrito principal, que no podría definir completamente como relato ni como ensayo, se siente un poco deslucido para mi gusto. Probablemente eso tenga más que ver conmigo y mi experiencia en la literatura que con Reyes. Nací en el ocaso del siglo XX, en plena era tecnológica y con una difusión más masiva que nunca, con información a raudales al alcance de mi mano y con la televisión frente a mí, rodeado de imágenes toda mi vida. Lo que intento decir es que, si bien me gusta pensar que estoy estimulando mi intelecto al leer, no podría decir lo mismo de mi imaginación. Aunque reconozco que algunos pasajes de Anáhuac son bellos y de una manufactura delicada y portentosa, no evocan nada en mí. Soy inmune y probablemente lo seré siempre.
En fin, creo que Reyes logra sus cotas más altas cuando deja de centrarse en lugares y comienza a enfocarse en personas. Sus recuentos históricos de personajes ilustres de latinoamérica tienen un ritmo cuidado y a menudo un desenlace cargado de talento poético. Es excesivo, como casi todo buen autor, pero cuando da en la tecla es maravilloso. Habla con una voz cargada de aprecio y respeto, con la distancia adecuada entre la admiración y la intimidad. Para muestra una de mis citas favoritas, en referencia a Amado Nervo:
Su ecuanimidad le permite apreciar con ojos serenos la hora que apenas ha cesado: lo que todavía es pasión para muchos, es ya para usted conocimiento.
Tiene un regusto a Borges que encandila, como bien apreciaba uno de mis mentores literarios. Un lenguaje extensivo y una estructura que se asemeja casi a la poesía (en donde me cuentan Reyes también es un hombre versado), pero sin perder la sencillez de quien ve a los demás con la reverencia adecuada. El pasaje perdería mucho de estar escrito a manera de tú, por ejemplo.
Redondean la experiencia un ensayo de la lengua española que es disfrutable, pero nada más, otro que es quizá más interesante que bueno (sin quitarle por ello ningún mérito a lo segundo) sobre el polvo (y el tiempo, y esto y lo otro), y una recreación sobre la educación en el siglo XIX en México que, aunque más extensiva y laboriosa de lo que me gustaría dada su condición evidente de recolección histórica, es por momentos absolutamente brillante y deliciosa.
This turned out to be quite an interesting and enriching book: not only does Reyes tell interesting stories and anecdotes from days gone by, but he also manages to convey and, coincidentally, set in stone, the political atmosphere and feeling of those pre-revolutionary days in and around Mexico, because, even when he might actually be talking about the 1500s or some other point in time, he does so in a way that allows his feeling of “current” politics to shine through. When it comes to "Visión de Anáhuac", I can understand why it's become a point of reference. With the first half of “Pasado Inmediato” being my favorite, out of the essays that were collected in this book. I’ll definitely be recommending this book to friends and colleagues.
I wouldn't go as far as Borges ("the best prose written in Spanish, in either side of the Atlantic, in any era") but I can see why he would think that.
That being said, as good as the prose is... Who made this collection? Surely Reyes has more interesting essays? Visión de Anáhuac is good but most of the other topics go from passable to "this is only interesting if you went to class in this specific school". Crazy stuff.
"Visión de Anáhuac" es el primer ensayo que leo de Reyes y me parece que su trabajo es más una síntesis justificada en las fuentes con conclusiones... generalizantes, en las que termina retratando imágenes narrativas a detalle.
Un gusto leer a Alfonso Reyes. Es como una conversación con el hombre que cuenta parte de su caudal intelectual donde caben historias del Padre Mier, de Rubén Darío, de Amado Nervo. Un libro esencial para conocer la historia intelectual del México de principios del siglo XX.
La primera impresión que me da Alfonso Reyes es de una persona muy erudita en cuanto a la lengua y literatura. Pero no me explico porqué se copia a sí mismo en el mismo libro. ¿Para qué decir dos veces lo mismo?, ¿Para qué repetir párrafos enteros? Creo que es un autor un poco sobrevalorado.
Ensayos poéticos e interesantes, sin embargo creo que oara apreciarlos por completo se necesita saber de antemano quienes son muchos de los personajes mencionados, y yo lamentablemente soy muy ignorante a ese nivel.
Excelentes ensayos que a veces parecen inconexos, unidos con gran elegancia y delicadeza por “Palinodia del polvo”. Siempre lúcido, siempre genio, Alfonso Reyes.
Perfecto. No hay mejores palabras para la descripción de lo que verdaderamente fue México, que las que Alfonso Reyes escribe en estos breves ensayos. Es hermoso, sublime, te envuelve y no te deja escapar de su exquisita narración. Es una excelente forma de adentrarse en el antiguo México.