Llega la trepidante cuarta novela del thriller mediterráneo de Elia Barceló.
La saga de Santa Rita alcanza su esperado final.
El invierno ha llegado a los jardines de Santa Rita y, con él, nuevos misterios acechan a los habitantes del balneario. La hija de uno de los residentes ha confesado el asesinato de su exmarido, un productor de cine cuya empresa se había adentrado en terrenos más oscuros. El excomisario Robles trata de frenar a dos personas que rematan los detalles de otro plan homicida. Y, como telón de fondo, encontramos el pasado de Santa Rita, cuyos secretos finalmente saldrán a la luz.
Elia Barceló (Alicante, 1957) es escritora y profesora de Literatura Hispánica y Escritura creativa en la Universidad de Innsbruck, Austria, donde vive desde 1981.
Con sus últimas novelas (El vuelo del Hipogrifo, El secreto del orfebre, Disfraces terribles en la editorial Lengua de Trapo y Corazón de Tango en 451 Editores, Las largas sombras en Ambar), traducidas o en proceso de traducción a una docena de idiomas (como el inglés, alemán, neerlandés, francés, italiano, noruego, sueco, danés), está obteniendo un considerable reconocimiento internacional, sobre todo en Alemania y Holanda. También ha publicado novelas para jóvenes, numerosos relatos y un ensayo sobre Julio Cortázar.
me gustaron entretienen y rinden homenaje a grandes escritoras creo que tiene una buena trama, me gusta como abordar el machismo y muestra como algunas mujeres pueden salir de esa violencia doméstica, esos Crimenes y abusos que nunca pasan de moda. Además me gusta cada Rol de estas mujeres que no son chicas sino mujeres, de diferentes edades y diferentes vidas 💛
Para ser un cierre esperaba un poco más. El 1er caso es predecible desde el comienzo, el 2º caso se resuelve de manera muy tonta para todo el montaje que lleva detrás, y la historia del pasado que acarrea toda la familia es lo más agradable. En conjunto aunque vaya bajando un poco, la serie está bien pensada, es muy entretenida y presenta unos personajes atractivos. Está muy bien que Elia haya sabido dónde parar, no como otras series que estiran y estiran y todo se va desmoronando.
No sé si voy a superar no saber ya nada más de todos los habitantes de Santa Rita. Han sido 4 libros en los que me he sentido una más en aquel lugar, acogida por personas tan diferentes entre sí pero que se quieren a rabiar.
No puedo decir nada de este último libro al ser una última parte, solo recomendar mil y una veces a Elia Barceló y desear ponerme ya con su siguiente historia, porque se ha convertido en una de mis escritoras favoritas.
Excelente cierre a una tetralogía que siento tan cerca de mí, de mi casa. Como siempre, el punto fuerte de la novela son sus personajes femeninos: en este caso destacan las ya conocidas Lola Galindo, Reme y Trini. Gracias Elia Barceló por haber empleado vocabulario alicantino, eso lo hace más realista para los que somos de la zona. Una pena que todo haya acabado, pero sé que la familia de Santa Rita seguirá ahí, con todos nosotros.
Ya está, fin de la tetralogía...¡qué pena ! Gracias a Elías Barceló por permitir a sus lectores compartir vivencias con esta gran familia de Santa Rita. Realmente, mereció la pena esperar para tener la suerte de leer las cuatro novelas de un tirón. Disfruté con cada libro, pero creo que preferí el segundo y el cuarto. Me encantó descubrir estas historias familiares desde el siglo XIX, los personajes actuales son entrañables y es muy agradable descubrir un crimen actual en cada libro. Me gustó también muchísimo la manera de la autora de tratarel tema de la violencia de género. Me siento triste por tener que abandonar Santa Rita...
Cuarta entrega, que cierra la saga. Me ha encantado. Historias y misterios del pasado se entremezclan con intrigas del presente. Los personajes femeninos tienen especial protagonismo en las novelas de Elia Barceló, y así vamos viendo en cada una de ellas el papel de las mujeres en la sociedad de su época, y cómo era su vida en un mundo de hombres. Sin ser el principal argumento de las novelas, trata temas de actualidad como el machismo, la violencia doméstica y la pedofilia.
En ‘Cita con la muerte’, Elia Barceló nos invita a viajar por última vez a Santa Rita, ese antiguo balneario mediterráneo reconvertido en comunidad transgeneracional en el que todos desearíamos vivir (crímenes incluidos). Esta cuarta entrega pone el broche de oro a la serie, manteniendo el tono de homenaje a los grandes nombres de la novela negra, con una fantástica combinación de todo lo que ha hecho especial a la serie: misterio, secretos familiares, una atmósfera envolvente y una mirada profundamente humana a la hora de tratar el crimen.
El invierno ha llegado a Santa Rita. El aparente sosiego de la comunidad se ve interrumpido cuando la hija de uno de los residentes confiesa el asesinato de su exmarido. El caso parece, a simple vista, cerrado. Sin embargo, la inspectora Lola Galindo no tarda en sospechar que la historia es más compleja de lo que parece. Al mismo tiempo, el excomisario Robles trata de frenar el plan de otras dos personas que conspiran para cometer otro homicidio. Y, como telón de fondo, el pasado de Santa Rita, cuyos secretos finalmente saldrán a la luz.
Volver a Santa Rita se siente, una vez más, como volver a casa. Una de las cosas que más me gustan de esta saga es cómo Barceló hace sentir al lector que forma parte de esta pequeña comunidad. Cada personaje tiene su lugar, cada historia cuenta, y uno no puede evitar sentir que, de algún modo, también forma parte de ese entramado de relaciones y secretos que hacen de Santa Rita un lugar tan especial. En ‘Cita con la muerte’ esta sensación de pertenencia es aún más intensa, tal vez porque sabemos que es la última vez que recorreremos sus pasillos y acompañaremos a sus habitantes.
Los personajes habituales regresan para este cierre. Lola aporta el rigor de la investigación y una mirada que se resiste a aceptar la justicia simplista. Robles se mantiene atento a los cambios y tensiones que puedan afectar a sus habitantes, con su habitual mezcla de escepticismo y afecto. Pero son Greta y Sofía quienes cargan con el peso emocional de la trama: Greta se convierte en el motor de la revelación final sobre la “maldición” que ha marcado a su familia, mientras Sofía ofrece la perspectiva de quien ha vivido toda una vida de silencios y puede, al fin, liberarse de ellos.
El gran mérito de Barceló es la forma en que entrelaza el presente con el pasado. La autora nos conduce hasta el origen de las sombras que se ciernen sobre Santa Rita, desvelando el secreto mejor guardado de la familia fundadora y ofreciendo una respuesta a las tensiones que han marcado las novelas anteriores.
La ambientación, una vez más, es un personaje en sí misma. Santa Rita tiene a la vez algo de refugio y de escenario de tragedia, lo que contribuye a crear un clima de tensión página a página. Al mismo tiempo, la complicidad y solidaridad entre sus vecinos aporta una dimensión humana que contrasta con la dureza de los crímenes y da profundidad emocional a la historia.
Barceló equilibra el ritmo de un buen thriller con una interesante reflexión social. El tema de la violencia de género atraviesa la novela, mostrando sus consecuencias no solo en las víctimas directas sino en toda la comunidad. La autora nos muestra a personas reales, con sus contradicciones, que intentan recomponer su vida, al tiempo que un dilema ético interpela al lector: ¿puede el asesinato ser la única salida? ¿hasta dónde puede llegar una persona para defenderse? La tensión entre empatizar con quien mata para poner fin a su sufrimiento y respetar el proceso policial es uno de los motores de la historia.
Narrativamente, la novela mantiene un tono elegante, muy en la línea de las entregas anteriores, con una prosa cuidada y envolvente que no solo te transporta, sino que te hace vivir Santa Rita. Barceló cierra todas las tramas abiertas con precisión, especialmente las relativas a los secretos familiares de Sofía. El resultado es un desenlace satisfactorio que funciona, en cierto modo, como una reconciliación con el pasado.
Decir adiós a Santa Rita me ha provocado cierta tristeza. Barceló ha logrado convertir este pequeño rincón mediterráneo en un espacio de misterio, comunidad y esperanza gracias a unos personajes entrañables y la humanidad de sus conflictos. Aunque cueste despedirse, Santa Rita y sus habitantes se quedarán conmigo mucho tiempo.
Cuando lo termine de leer me dejo una mezcla de tristeza, satisfacción y cierta nostalgia. Es la cuarta y última entrega de la saga de Santa Rita, y confieso que no quería despedirme de este universo ni de sus personajes. Pero la autora ha sabido cerrar esta historia con una delicadeza que pocas veces se ve en novelas de misterio.
Desde el primer capítulo, la trama te atrapa no por el crimen en sí, sino por lo que hay detrás, la confesión inesperada de una joven, los vacíos que deja lo que no se dice, y esa constante sensación de que todos los personajes están cargando con algo más profundo que un secreto. La autora tiene esa habilidad única de hacer que cada palabra pese, que cada silencio diga más que un diálogo completo.
Lola Galindo, la inspectora, me pareció más humana que nunca. Ya no solo la vemos como una policía sagaz, sino como una mujer que empieza a enfrentarse a sus propios límites, a sus emociones y a su instinto. Lo mismo pasa con otros personajes que ya conocíamos, Greta, por ejemplo, evoluciona de forma muy realista, dejando claro que el pasado no siempre se supera, pero sí se puede entender mejor.
Lo que más me gustó es que esta novela no se apoya en giros forzados ni en un final explosivo. Al contrario, todo va cayendo en su lugar de manera natural, casi silenciosa. Es como si más que resolver un crimen, lo que buscara fuera reconciliar a los personajes con sus historias. Y eso me pareció hermoso.
Barceló no escribe solo para entretener, sino para remover algo por dentro. Con #Citaconlamuerte me hizo pensar mucho en cómo las cosas que callamos, las heridas que heredamos o las decisiones que no tomamos también nos definen. Y que, a veces, entender a quienes fuimos, y a quienes nos rodean, puede ser más revelador que cualquier prueba incriminatoria.
No es una novela que te deje con la boca abierta, pero sí con el corazón apretado. Y eso, para mí, vale mucho más.
Un cierre sereno, honesto y emocionalmente redondo. No podría haber pedido una despedida mejor para #SantaRita.
Con este libro término la saga de Santa Rita… cómo la he disfrutado y qué pena me da despedirme de sus personajes, de sus historias y de un paraje tan 🥰… un magnífico final para esta tetralogía… para mí este ha sido uno de los mejores de la serie 🤩🤩🤩
Sofía, Candy, Robles, Greta, Lola, Miguel… me han dado tantos buenos momentos que cierro las puertas de Santa Rita con unas lagrimillas 😢
En esta última entrega la trama te atrapa desde el primer momento, por todo lo que encierra… lo que la autora te deja ver pero no cuenta… lo que hace que te enganches más y más.
La historia está narrada a partir de nos dos hilos temporales muy bien diferenciados.
La trama ambientada en el pasado, entre 1856 y 1857, nos narra la historia de los fundadores de Santa Rita… madre mía Leonor 🙈🙈🙈🙈… no digo más 🤐
Mientras en el presente nos encontraremos con un asesinato que no es lo que parece (aunque yo intuía por donde iba a ir…) y unas mujeres que traman algo de lo que no puedo hablar porque sería un gran spoiler… pero que me ha hecho leer con una sonrisa en los labios a pesar de la gravedad de la situación (Reme y Trini lo han bordado)
Un gran final para el universo Santa Rita. Un cierre redondo que te deja un poso importante pues se centra mucho en lo que somos como personas, en cómo evolucionamos a lo largo de nuestra vida, en lo que puede llegar a pesar el pasado si no se le hace frente … en lo que callamos y no en la importancia de lo que decimos.
🚨Quienes como yo hayan leído la saga extrañar instalarse en Santa Rita y seguir los misterios que sus paredes ocultan... En mi opinión la autora ha cerrado la saga de manera brillante y entretenida, donde cada personaje recurrente evolucionó y sanó sus heridas... Un lujo haber leído esta saga. La hija de uno de los residentes ha confesado el asesinato de su exmarido, Robles comienza a investigar un plan que podría desembocar en un asesinato en la comunidad. La sobrina de Sofía, Greta, consigue por fin desvelar el último misterio de la historia de su familia... Todo eso y más.
🟪PUNTOS FUERTES: 🔖Tramas bien armadas, la tensión narrativa y la investigación policial estuvieron presentes en los cuatro libros, ninguno decayó, pero en este estos tres puntos estuvieron muy bien hilvanados. 🔖La calidad de los personajes, dio protagonismo a hombres y mujeres de diversas edades sin dejar de lado su inteligencia y humor, por ende el protagonismo de Lola Galindo, Reme y Trini se hizo notar. 🔖La crítica social acerca del abuso y maltrato familiar... Siempre diré que muchas leyes deberían cambiar al respecto, porque en ocasiones se espera que ocurra lo peor para intervenir. 🔖La historia del pasado, me sorprendió el origen de esa maldición ancestral del origen de Santa Rita. 🔖Greta, la sobrina de Sofía, y su investigación sobre el árbol genealógico de su familia. 🔖Y sin duda alguna Sofía, más de noventas años y con ganas de seguir contando historias.
Cita con la muerte es el cierre perfecto a una saga que he disfrutado muchísimo desde el primer libro. Elia Barceló nos trae el invierno a Santa Rita, y con él, la última ronda de misterios, secretos familiares, pasados que regresan y vínculos que se transforman.
En esta entrega, el crimen es solo el punto de partida: una mujer confiesa haber matado a su exmarido, pero la inspectora Lola Galindo sospecha que hay más de lo que parece. Mientras tanto, Robles investiga un plan oculto y Greta desvela por fin el secreto de la familia Montagut, origen de la “maldición” que ha recorrido toda la saga. El equilibrio entre trama actual y pasado está especialmente logrado, y confieso que esta vez me atrapó tanto la historia antigua como la contemporánea.
Barceló maneja el suspense con calma y elegancia, revelando poco a poco las capas de la historia, como quien pela una cebolla. Los personajes femeninos, diversos en edad y carácter, siguen siendo el corazón de la novela. Y ese universo mediterráneo, lleno de jardines, conversaciones y heridas silenciosas, es uno de los espacios literarios que más he disfrutado últimamente.
Si no has empezado la serie, te recomiendo leerla en orden:
Muerte en Santa Rita
Amores que matan
La soga de cristal
Cita con la muerte
Con este final me quedo con una sensación agridulce: feliz porque todo encaja, pero triste por tener que despedirme de Santa Rita. Un lugar inventado, sí, pero en el que me habría encantado quedarme un poco más.
Última entrega de la serie de Santa Rita y, tengo que reconocerlo, uno termina sintiendo cariño por los principales protagonistas, eso es indiscutible.
En esta última entrega nos encontramos de nuevo con dos tramas paralelas que afectan de lleno a los habitantes de Santa Rita. La trama moderna tiene como protagonistas a la hija de Marcial, Ana, que se entrega a la policía por haber asesinado a su marido maltratador, y a Reme y Trini, las cocineras, que planean el asesinato del yerno de Reme tras amenazar de muerte a su hija. En la trama histórica, conoceremos las vicisitudes de la primera generación de la familia Montagut.
En general, me ha gustado bastante esta última entrega, la trama moderna no me ha parecido tan descabellada como en la anterior entrega y la trama histórica me ha gustado bastante, y creo que pone un broche impecable a la serie. Nota: 8/10.
Respecto a la serie en su conjunto, no me han parecido novelas memorables en lo que se refiere a las tramas policíacas, pero en general las he escuchado bastante entretenida. Me han gustado más las tramas históricas, que también tienen su puntito, y sobre todo me ha gustado que las protagonistas son mujeres.
He leído las anteriores y por eso intenté leer esta. La verdad es que se explaya tanto en descripciones y otras cosas innecesarias que estuve a punto de dejarla en la página 3. Seguí, con paciencia, hasta la 37. Cuando me di cuenta, en esa página, de lo que había pasado con la muerte del asesinado, quién lo había hecho y por qué, me rendí. Fui al final directamente y comprobé que había acertado. Nada más.
No me cuadra en esta autora una obra tan mala. No es que sea Rex Stout, pero las anteriores de Santa Rita se leían. Y hay otra que me gustó bastante (no de Santa Rita) que se desarrolla en Alemania.
No conocía a esta autora antes de esta saga, quede tan satisfecha con "Muerte en Santa Rita" que de ahí en adelante no pude parar uno tras de otro (dichosa que los empecé a penas los 4 estaban listos) hasta llegar a este libro que francamente siento que le da el cierre que se merece a todo lo que se venia hablando con los otros. Que fantasía tan bien lograda reunir varias historias en diferentes lineas de tiempo tan enlazadas entre ellas pero tan diferentes. En hora buena por Elia que escribió unos librasos. Todavía estoy pensativa en si este es mi libro favorito de la saga pero si se que se pelea el puesto.
Vivir las cuatro estaciones en Santa Rita, rodeada de sus residentes, de sus jardines, su historia y sus intrigas ha sido para mí fascinante. Este último libro va hilando Los Cabos sueltos de la historia. Como en los demás su narrativa Es llena de intrigas enlazada con momentos tiernos y jocosos lo que lo hace agradable a la lectura. Voy a extrañar Santa Rita, pero en mi mente siempre pensaré que viví allí por un tiempo en comunidad y rodeada de un lugar hermoso.
El cuarto libro de la serie y al parecer el último. Me ha gustado bastante, sigue la misma línea de los anteriores y la autora nos descubre mas secretos de la familia de Sofía y Greta. Me entristece saber que ya no habrá mas historias de los personajes que viven en Santa Rita. Muy recomendada esta serie.
Disfruté mucho de esta serie y ahora me siento un poco triste de que se haya terminado. Me gustan las descripciones de esta autora y me gusta su manera de construir los personajes, tan reales que parece que los conoces realmente. Santa Rita realmente es un lugar que existe en la imaginación de todos los lectores de Elia Barceló.
Si no entiendo mal , es el final. No quiero creer que lo sea, siento que falta cerrar historias, y la verdad se me arruga el corazon pensando que no sabre como fue la vida de estos personajes. Me encariñe mucho con Santa Rita y la prosa de la autora, las ideas, me egustan mucho como para que este sea el cierre de la trama general.
Me encantó reencontrarme con Lola, Robles, Greta y el resto. Fue como despedirme de amigos a los que acompañé durante cuatro libros. El misterio está bien llevado y me gustó cómo se atan todos los cabos de la familia Montagut. Mi personaje preferido es: Robles, por su humanidad y equilibrio.
Y aquí concluimos con la cuarta entrega de todos los habitantes de Santa Rita y los secretos del pasado de La familia de Sofía , como igual que los anteriores , no quieres dejar de leer una vez que comienzas , recomendando 100%.