En este libro, Lu Beccassino, toma las enseñanzas del estoicismo y las aplica para enseñarnos mejores formas de amar para no sufrir en el intento.
De los antiguos filósofos estoicos -Séneca, Epicteto y Marco Aurelio-, podemos aprender cómo vivir con sabiduría, templanza, justicia y valentía. La sabiduría necesaria para distinguir la realidad de nuestras interpretaciones, y así saber que no todo lo que pensamos es la verdad. Templanza para darle espacio a nuestras emociones, sin permitir que nos controlen. Justicia para reconocer lo correcto, incluso cuando somos nosotros quienes estamos equivocados. Y valentía para hacer lo que está bien, incluso cuando es difícil. En especial cuando es difícil.
Con el lenguaje claro y sensible que la caracteriza Lu Beccassino presenta un libro de reflexiones -al estilo de las Meditaciones de Marco Aurelio- para antes de amar, durante el amor y después del amor basadas en las enseñanzas de los estoicos y aplicadas a la vida contemporánea. Porque en un mundo que está en constante cambio, lo único que podemos controlar es cómo elegimos vivir.
Una introducción sencilla pero muy bonita al estoicismo ✨ (Hermosas las ilustraciones también)
Siento que no es un libro que profundice mucho en los temas (aunque si hace una breve recopilación y contextualización de la historia del estoicismo) pero las reflexiones y análisis tratados me identificaron mucho y creo que fue el momento preciso para leerlo y conectar con el libro.
"Tal vez no estás haciendo nada mal. Tal vez estás tratando de forzar lo que no puedes controlar"
Además de contener una página con una carta de Kafka a Milena... solo eso y la reflexión que se hace en dicho capitulo fueron 20/10 estrellas para mi 🤩⭐⭐⭐⭐⭐
"Ah, si solo el mundo se acabara mañana. Podríamos ayudarnos mucho el uno al otro"
Al leer este título, recomendado por el periódico El Tiempo como "uno de los mejores libros de la feria del libro 2025", y al leer el nombre del "autor" (pensaba que era un hombre extranjero), lo compré sin pensarlo. Al empezar a ojearlo y hacer fila para la charla del "autor", me di cuenta que estaba en el lugar equivocado.
Sin embargo, acá estoy, después de haber leído un libro, con las preconcepciones que me armé en la cabeza de que se trataba de algo "básico" y con "poca profundidad ", nada más allá que el trabajo de una niña influenciadora con "influencias" en la vida. Y no estaba muy lejos de la realidad.
Tiene información básico de los estoicos, el origen de esta escuela filosófica y perfiles de sus representantes más conocidos, algo básico para que el lector se adentre en este mundo si no tiene idea de lo que le hablan, hasta con "frase favorita de..." y reflexiones resaltadas en color "super importantes". Estoicismo para dummies, digo yo. Que no está mal, es una buena introducción, pero no era lo que yo buscaba en este libro.
En este proceso, recurre demasiado a "como dice X", o el que sea, y se vuelve agotadora la lectura. Lo siento como un trabajo de colegio, citando miles de fuentes para sustentar su propio texto. Para la página 50 llega realmente la aplicación del estoicismo al amor, ¡a lo que veníamos!
En pocas páginas se ve ella como "autora", y en esos momentos es que el libro brilla. No cuando habla de su familia y su gente cercana, porque todo suena a cuento de hadas y no me lo creo. Pero, más allá, se pueden encontrar reflexiones sencillas, entendibles y bonitas que valen la pena, a través de la historia de una pareja que termina la relación, visto desde el punto de ella, claramente.. Ahí es donde yo veo el lado auténtico y honesta de la escritura, que era lo que yo más quería encontrar acá.
Empieza, entonces, una sección entre narración y poesía, dónde se ve el talento para la escritura, con un aire de autoayuda un poco agotador, pero evocando escenas e imágenes en las que todos podemos vernos reflejados, con una que otra intervención de los estoicos en frases textuales y entre comillas.
Este libro no es un análisis profundo sobre el amor y los estoicos, ni mucho menos. Pero creo que vale la pena leerlo, de pronto se puede aprender algo nuevo, especialmente si no se conoce nada sobre esta escuela filosófica que se menciona desde el título.
Un maravilloso escrito, para quienes iniciamos a conocer el mundo del estoicismo, con reflexiones interesantes que, a través de textos cortos, invitan a mirar la vida con otros ojos: unos más compasivos, empáticos, serenos, amorosos. Es necesario leerla y releerla, para asegurarse de captar todo el mensaje
Es un libro estupendo! Que te enseña otros puntos de vista de ver al amor desde el estoicismo y te cuestiona así mismo muchos más creencias que hemos heredado/ aprendido de nuestra sociedad, en donde hay unos “bare minimal” del amor y de cómo medimos al “candidato” perfecto para nosotros. Cuando en realidad no existe ninguno perfecto, se va construyendo en el camino y además vamos aprendiendo a vivir porque justamente es nuestra primera vez viviendo como estamos viviendo. Me encanta que en cada capítulo muestre y comparta pequeños fragmentos de los grandes autores estoicos de la filosofía pero también que de vez en cuando encontremos fragmentos de canciones o libros muy sonados en donde justamente se habla de un amor desde la forma de ver del estoicismo. Creo que es un libro muy reconfortante que volvería leer una y otra vez porque siento que cada vez que uno lo lea puede llevarse algo completamente diferente que resuene más con lo que en ese momento necesita. En serio wow, la escritora se pasó y lo hice extremadamente bien sobretodo porque pudo incluir la filosofía de Marco Aurelio, Epictato, y otros más sin que se sintiera tan pesada la lectura.
El libro propone una mirada fresca y amable sobre el amor desde una perspectiva estoica. Su mayor acierto es rescatar la idea del amor como cuidado y alejarlo del romanticismo idealizado y dañino que suele dominar los discursos actuales. Además, representa un ejercicio valioso para acercar a los jóvenes a la filosofía y al estoicismo desde un lenguaje accesible y emocional.
Sin embargo, en varios momentos se siente más como una serie de reflexiones personales -a veces cursis-que como una obra con profundidad filosófica. Su tono de “filosofía pop” funciona para una iniciación, pero puede resultar superficial para quienes buscan discusiones más profundas o rigurosas.
En conjunto, es un libro bienintencionado, honesto y luminoso, aunque limitado
Una introducción sencilla y clara al estoicismo y a su aplicación en el amor. El libro está lleno de frases y citas muy bellas.
🥸 Sobre la materialidad: el tono azul del cuerpo de texto resulta demasiado bajo, y el rosa, casi ilegible; leerlo de noche fue especialmente difícil. La edición tenía todo el potencial para ser muy hermosa, pero se percibe descuidada: los párrafos están llenos de calaveras, la caja de texto varía de tamaño sin una intención clara —parece solo responder a la necesidad de hacer caber el texto—, y no se respeta el espaciado entre estilos. Por otro lado, destaco las ilustraciones interiores y el diseño de la portada, ambos muy bien logrados.
“Llegas al final del amor como al borde de un acantilado. Observas el agua en algún lugar abajo mientras la tensión se te acumula en el pecho y la rigidez se extiende a través de los brazos y las piernas. La mente dice salta; el cuerpo no responde. Las manos se aferran al borde hasta el último segundo, dejando marcas que desgarran la superficie. Debajo de las uñas quedan restos de lo que alguna vez llamaste tuyo. A veces, nos vemos obligados a dejar ir lo que quisimos que fuera eterno, forzados a reconocer la fragilidad de toda certeza…”
Luciana Beccassino es una influencer de redes sociales donde habla de filosofía y cómo se aplica a nuestra vida. Este libro podría decirse que es una extensión del mismo pues nos habla de los estoicos y cómo sus enseñanzas no sirven para nuestras relaciones afectivas. Un libro muy hermoso y creo que yo ideal para leer y regalar.
Al principio no estaba del todo de acuerdo con varias ideas del libro. Hoy entiendo que venía de años peleando con mil situaciones. Este texto me ayudó a aterrizar, a querer adentrarme en el estoicismo y a buscar un poco de paz otra vez. Terminé llorando, pero también entendiendo algo clave: si no está en mi control, no merece cargar peso en mi vida. ♥️
una muy buena introducción al estoicismo y el amor. sencilla para cuando duele pensar, para cuando no queremos afrontar lo mucho que duele amar. pero este libro nos abre desde adentro con delicadeza, saca a relucir ese dolor, y lo convierte en luz que nos guía.
Las lecciones estoicas deberíamos vivirlas no dejarlas en el papel. Me sentí identificada en muchas partes, es increíble como el amor se puede ver desde muchas formas.
Es un excelente libro para ser introspectivo. Es un libro corto, pero que recomiendo leer de manera pausada, ya que se le saca mejor provecho cuando se lee de manera introspectiva.
Mi cara leyendo este libro se resume en el emoji de los ojos llorosos.
Que maravilla de lectura, un libro que siento que TODOS deberíamos leer múltiples veces en nuestra vida.
"Recuerdo que estoy hecha de retazos de las personas a las que he amado: las canciones que alguien me compartió y las palabras robadas de otra boca, los pedazos rotos que me ayudaron a recoger y la forma de preparar el café de alguien más."
Desgranaditas al estilo del Manual de Vida de Epicteto, Luciana nos presenta pequeños consejos para antes, durante y después de amar. Llegué a este libro porque suelo hablarle a mis estudiantes de las bondades del estoicismo, tanto para el amor como para la vida en general. Ya lo estoy rotando entre ellos, pues la tesis de Luciana es cierta: hace falta que nos enseñen a amar. La mayoría hemos aprendido a través de la experiencia, pero este no tiene que ser el único camino. Sobre todo creo que el libro es una valiosa herramienta para aquellos que aman con tanto fervor.
Aquí 3 ideas que me llevo del libro: 1. Una invitación a ver el amor desde la templanza, a pausar la respuesta frente al estímulo. 2. Una invitación a cuidar corazones: desde el inicio hasta incluso después de que las cosas acaben. 3. El amor es quizá un balance entre el amor hacia el otro y hacia sí: me evoca un poco la canción 'Normal', de Alcolirykoz.