«María», de Jorge Isaacs, publicada en 1867, es un clásico de la literatura colombiana y latinoamericana. Es de esos libros que en mi época de estudiante era una lectura obligatoria. En ese momento no lo disfruté y no lo terminé. Ahora, muchos años después, mi experiencia fue similar.
El autor lleva al lector al Valle del Cauca, sus paisajes y naturaleza, las haciendas de grandes terratenientes, las costumbres de una sociedad con profundas desigualdades en la que impera el racismo y la esclavitud. En este contexto se desarrolla la historia de amor entre Efraín y María desde sus primeros años hasta el trágico final que los separa.
¿Por qué no conecté con el libro? Por la forma en que está escrito. La narración del autor colombiano, a mi modo de ver cargada de detalles y de anécdotas demasiado extensas, me impidió vincularme tanto con los personajes como con el argumento. La relación de los protagonistas no me conmovió ni me generó empatía y me costó muchísimo leer cada página.
Ahora bien, entiendo el valor de la obra al ser precursora del romanticismo latinoamericano y de ser pionera en aspectos como la narración en primera persona, el rol fundamental de la naturaleza, el amor idílico y casto, la exaltación del yo, la melancolía, la relevancia de la muerte, y el ser construida resaltando las memorias del protagonista. Además, Jorge Isaacs, gracias a «María», se convirtió en uno de los exponentes literarios más importantes del siglo XIX.
Con mi opinión no pretendo desmotivar su lectura. Al contrario, me encanta conocer otros puntos de vista y considero que, como cualquier obra, es una experiencia distinta para cada persona que la aborda.
¿Ya leyeron este libro?, ¿les gustó?
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