Aunque tanto padres como hijos suelen creer que la adolescencia es una etapa que hay que sufrir, no tiene por qué ser así. No sirve de nada esperar a que pase, pues la edad no la «cura» y afrontarla sin las herramientas adecuadas puede hacer que te conviertas en el policía de tu hijo por miedo a perder el control, o bien en su amigo por culpa de no querer imponer límites.
¿Y si existiera una alternativa que te permitiese encontrar un equilibrio entre poner límites y disfrutar de la complicidad? Cambiar esa dinámica infernal y salir reforzados como familia, comprendiendo mejor a tu hijo y, en el proceso, conociéndote mejor a ti mismo, es posible, si sabes cómo hacerlo.
La adolescencia no es un enigma ni un misterio; si no entiendes a tu hijo, es porque te falta información. Aunque tu día a día esté lleno de discusiones, distancia o resentimiento, no te aún estás a tiempo de arreglarlo.
Éste es el mensaje que Vicent transmite en su libro. Siguiendo su metodología —adaptada a los distintos tipos de adolescentes— y a través de multitud de ejemplos reales, aprenderás a construir una relación basada en una comunicación sana y cimentada en el amor.
Asimismo, descubrirás cómo adolescentes intratables asumen responsabilidades, aceptan límites sensatos e incluso se vuelven cariñosos.
Pero, para lograrlo, tendrás que atreverte a romper con falsas creencias sobre la educación, abrir tu mente a una nueva forma de relacionarte en familia y salir de tu zona de confort. Sólo así será posible cambiar la inercia de vuestra relación y disfrutar realmente de la adolescencia.
«Cuando ves, ya no puedes desver». Después de leer este libro, no volverás a mirar a tu hijo de la misma forma.