«La vida no transcurre durante el tiempo, sino fuera de él. En esos intersticios en los que todo se detiene y ya nada vuelve a ser como antes».
Ryu-ji sabe el significado de estas frases mejor que nadie, pues bastan apenas unos segundos para que todo su mundo cambie y se llene de obstáculos que superar. El disparo que recibe su compañera de vida y la explosión en un almacén de comida son dos sucesos ligados que duran un instante, pero en esos pequeños momentos se fragmentan miles de existencias y se decide el destino de las dos especies que conviven en Kitán.
Desde su primer párrafo, Fuga en luz mayor declara perfectamente bien sus intenciones y el tono que vamos a encontrar a lo largo de la novela: una historia de ciencia ficción profunda, cargada de simbolismo, de personajes transcendentales y narrada con extrema delicadeza. A través del núcleo familiar protagonista (Ryu-ji, Hae-bo, Kum-da, Mok-te, Neo-ji y Shi-un) la autora hace un análisis social completo en el que abarca puntos de vista diversos, valores, religión, estructuras comunitarias y relaciones interpersonales. Como bien señala Crononauta: «...es un canto a la tolerancia, la convivencia y la espiritualidad», ya que el tema que brilla en esta obra es la manera en la que interactuamos con personas diferentes, no solo en cuanto a opinión o personalidad, sino en procedencia.
Laura S. Maquilón ha creado un universo que le permite explorar una realidad en la que la sociedad no está dividida en función de sus creencias, en la que las facciones espirituales que la componen se juntan y forman familias. No comparten lazos de sangre y lejos están de ser hogares idílicos, pero son espacios de cuidado y apoyo mutuo. Frente a esta supuesta armonía, también habla de jerarquía, prejuicios y desigualdades. En un mundo tan estrechamente unido a un único ser y en el que se han generado múltiples formas de rendirle culto, no todas las ramas gozan del mismo estatus. En este libro vemos cómo se acaban desarrollando juicios de valor, cómo juzgamos a las personas y las etiquetamos por la manera en la que viven sus creencias y por el grupo al que pertenecen. El relato ensalza una comunión entre ramas basada en el respeto, la libertad de expresión y la convivencia, y al mismo tiempo plasma la opresión latente bajo capas de condescendencia, una opresión que sale a la luz cuando estalla el conflicto y hay que escoger bando. Es en ese momento cuando se revelan los verdaderos límites de la comprensión y conocemos los recelos entre facciones, las ideas de superioridad y la negación de todo pensamiento que difiera del régimen aceptado por la mayoría.
Otro aspecto crucial que muestra la obra es el concepto del «intruso». Los tseyikis, una especie llegada de otro planeta, son percibidos como una amenaza, como la causa del desequilibrio que experimenta Kitán. Y en base a esta premisa, la autora nos habla del uso de esta razón para justificar los discursos de odio y la persecución de las personas que proceden de otros lugares. Señala, además, el sentimiento del perseguido, el miedo, el peso del rechazo y la consecuente respuesta ante la xenofobia y la violencia.
Fuga en luz mayor es una novela con muchos mensajes y matices, que trata cuestiones actuales muy duras (la xenofobia, la opresión, la manipulación, el miedo a no encajar, el impacto de las malas decisiones), pero lo hace desde una narrativa sensible y luminosa que aporta claridad incluso a las emociones más oscuras. Con una voz amable, Laura S. Maquilón nos habla de la posibilidad de cambio, redención, lucha y esperanza.
Personalmente, he disfrutado enormemente de la lectura y he encontrado en Maquilón una autora con una voz poderosa, capaz de conmover y de invitar a la reflexión desde la primera página.