El último libro traducido de Jirō Akagawa sobre la intrépida gata Holmes es seguramente el más flojito. Una serie de misteriosos asesinatos, “muertos” no muy muertos y un Japón más casposo que el actual crean un ambiente cómico pero lúgubre donde solo destaca Harumi, la hermana pequeña de un detective bastante peculiar.
En este libro, Holmes tiene ese papel excesivamente secundario, lo que le quita ese valor único a esta saga.
No obstante, necesitaba esta lectura con ese toque misterioso para ponerme a tono en lo que queda de verano.
¿Recomendable? Si te gusta el misterio obvio. Si es solo un género más para ti, mejor no meterse en los territorios de Holmes y sus humanos.