Chelito es de ciudad y se queda una temporada en el campo de los Cañones en donde su abuelo es el encargado, también se encuentra su tío Coti quien trabaja junto con los peones. Un día vio aparecer a la policía, desde ese momento un halo de misterio inundará hasta todos sus recuerdos.
Es curiosa la historia que nos presenta Marcos Fontela porque se divide en dos tiempos: presente y pasado, aunque al principio cuesta diferenciar cuál es cuál, pero queda definido que algo le pasa al padre de Chelito porque será esa la causante que moverá toda la historia.
Los capítulos algunos son cortos y otros largos, el narrador es el mismo ante los recuerdos y los acontecimientos presentes, es decir un narrador omnisciente, y a su vez acompaña por un lado una prosa amena situada en lo hogareño de la infancia junto con las vacas, los chanchos y los caballos, y por otro la confusión de no saber que tenemos adelante: se nos presenta otro personaje, una persona adulta quien busca y rebusca respuestas de algo que, en ese momento, se va a aclarar en casi las últimas páginas.
Los secretos de familia, la habladurías, los extraños sucesos que interpela en la granja y que se hace caso omiso, la angustia y el temor es lo que se va acercando cada vez más en el abismo que, Chelito con su dulce niñez, lo intuye.
La impresión del relato queda con la interpretación de cada lector; a mí me dejó inmutable, entre más preguntas que respuestas, pero es lo que aquí nos deja saber el escritor. Al final y al cabo, de alguna manera, terminó por gustarme.
Libro argentino de intriga, con sucesos extraños desde el punto de vista de un niño enviado al campo con sus abuelos, quien parece ser el único que no entiende ciertas cosas, y a su vez el único que nota rarezas a su alrededor.
📖 Colaboración con @tinta.dragon y @marcos.fontela , muchas gracias por enviarme el libro 📖 ❤️
La historia es narrada por Chelito, el protagonista, y alterna recuerdos de su infancia con el presente. Es una novela atrapante y que tiene un ritmo fluido y que te provoca interés en seguir leyendo.
A pesar de que los recuerdos enterrados no lo interpelan, hay un aire de melancolía flotando en el ambiente.
Tenemos elementos muy interesantes: 📚 Los silencios, los secretos y la vida dura en el campo. 📚 La inocencia de un niño pequeño que percibe cosas extrañas a su alrededor pero no se atreve a preguntar y tampoco termina de comprender.
A medida que avanzas la lectura el enigma se vuelva más grande, ya que como lectora NECESITABA una explicación.
Personalmente sentí que la explicación es muy sutil y que no se deja en claro en ningún momento, sino más bien se da lugar a diferentes interpretaciones y es lo único que no terminó de gustarme, ya que sentí que faltan respuestas a todo el suspenso que se va generando a lo largo del libro.
✅ Es una lectura corta (136 páginas) y me gustaría leer más del autor, ya que creo que tiene una pluma muy interesante y novedosa.
Sigo analizando qué es lo que me atrajo de este libro, me dejó pensando muchísimo y eso me
encanta. Es una novela corta pero oscura y atrapante! La historia está narrada desde el punto de vista de Chelito, pero alternada en dos líneas temporales diferentes: tenemos una infancia llena de misterios y una adultez repleta de cargas y nostalgia. El relato me atrapó desde la primera página. Tenemos una infancia marcada por secretos familiares y habladurías de pueblo. Chelito ve el ir y venir de la policía, presencia ciertos sucesos que sus abuelos eligen omitir y el elige no preguntar; dejando recuerdos borrosos. Estos capítulos fueron los que más disfruté. Retratan con delicadeza la mente de un niño curioso, inocente, rodeado de un oscuro mundo que el lector sí puede interpretar con ojos adultos. Todo el tiempo sentí esa tensión, como estar al borde de un vacío. Incluso en escenas comunes del campo -marcar y castrar novillos, quitar cuernos, matar cerdos o vacas- hay una incomodidad constante que se instala en el cuerpo. En paralelo, aparece el Chelito adulto, casi irreconocible. Se siente como un extraño, como si la historia ya no le perteneciera. La distancia con el niño que fue, las mentiras de sus padres, las omisiones de los abuelos, y la búsqueda (o no) del perdón atraviesan toda esta etapa. Es un hombre sin rumbo, que se aferra a sus recuerdos como quien busca refugio en la ignorancia. Y el final me dejó con más preguntas que respuestas, pero me parece excelente para alimentar la mente del lector!
Reseña: "Tierra removida" de Marcos Fontela // 3,5 ★
Definitivamente, lo que más me conquistó es el estilo de narración del autor. Es espectacular, te envuelve completamente. Tiene una sensibilidad para describir no sólo la vida en el campo, sino las emociones y pensamientos de los personajes (sobre todo de los abuelos) 🥹❤️🩹
La verdad es que me pude transportar a esa nueva realidad como si estuviera al lado de Chelito (el protagonista). Y, como él, no sabía qué estaba pasando con su familia, pero me dejaba guiar por su perspectiva infantil 🍃
Ah, y ni hablar cuando leía los capítulos en el presente. Es imposible no conmoverse porque hay una nostalgia muy palpable y una búsqueda de identidad que parece muy lejana. No sé, todo ese transcurrir de la vida me tocó la fibra sensible 🥺
Sí me hubiera gustado tener la certeza sobre lo que pasó. Pero eso ya es un gusto meramente personal y, realmente, no influye en lo increíble que es la historia.
En definitiva, es un libro para leer muchas veces y volver a deleitarse como la primera vez. Hay secretos familiares, dudas y una muy buena ambientación, todo desde el enfoque de Chelito, este niño curioso pero cauto a la vez 💫
“No sé si a la naturaleza le importa mucho qué es justo y qué no. A los de la ciudad les cuesta aceptar que hay cosas que simplemente pasan”.
Chelito es un niño a quien un día su mamá envía al campo con sus abuelos paternos, sin explicarle nada. A través de los capítulos vamos intentando averiguar con él qué está ocurriendo, entendiendo más de lo que no se dice que de lo poco que sí. Además, el autor nos intercala capítulos de un Chelito adulto, quien decide regresar al campo para remover sus recuerdos y tratar de entender qué ocurrió en aquel viaje.
El libro es muy cortito, pero logra mantenerte interesado en la trama todo el tiempo. A mí me dejó con muchas más preguntas que respuestas y con una profunda sensación de desasosiego. En definitiva me gustaría leer más del autor. Muy recomendado.
Chelito es un niño de ciudad que de un dia para el otro debe ir a pasar una temporada con sus abuelos al campo. Sin explicación ni saber que suscede con su padre al que no ve más, lo suben a un auto y su vida cotidiana cambia radicalmente.
En este relatos encontramos capítulos que nos cuentan las vivencias y pensamientos de Chelito de niño ynotros donde vemos a un Chelito adulto, que aún hoy luego de que sus abuelos y madre ya no esten más sihue asiendose preguntas y necesitando respuestas que nunca obtendra.
Este cuento te deja como lector con muchas dudas e interrogantes, cada uno deberá sacar sus conclusiones y crear un final para esta historia.
Qué decirles de este libro, me llevó por mil emociones hasta incluso las lágrimas —y eso que no es un libro triste—. Chelito, el personaje principal, llegó a meterme tanto en su historia que incluso empatice con cada cosa que le pasaba.
Arrancado de su vida en la ciudad bajo circunstancias misteriosas, llega al campo al cuidado de su abuelo y su tío. Debe acostumbrarse a trabajar y a la frialdad que por momentos manejan con él sus tutores (su abuela resulta ser la más cariñosa), así como la ausencia misteriosa de su padre y las llamadas extrañas con su madre.
Por otro lado, algo que me sorprendió, tenemos a Chelito adulto, de camino a dónde pasó parte de su infancia, al campo de su abuelo, en búsqueda de sanar una herida, de encontrar su identidad, quién es él y cómo el campo y la ciudad viven dentro de él.
Ambos relatos, pasado y presente, se ven conectados por la misteriosa desaparición del padre de Chelito y por el dolor que atraviesa debido a las grandes ausencias de su vida.
La narración es ágil y sumamente descriptiva lo que te permite en todo momento conectar con los personajes e imaginarte a la perfección los lugares donde transcurre. Sumado a eso, los capítulos son cortos y atrapan desde la primera frase, así como el querer conocer qué pasó con el padre de Chelito te lleva a no querer parar de leer.
Sin duda un libro que recomiendo muchísimo como lectura para desconectar o si querés leer algo que te haga emocionar pero, a su vez, te mantenga con tensión en todo momento.
Cuando mencionas recuerdos de la infancia solemos esperar nostalgia, risas, juegos, con Chelito que está pasando días en el campo con sus abuelos no. Sabía de las advertencias, que no me preparó para que el narrador me absorba en una lectura tan sensorial. Cada ruido, cada olor, cada sensación en el pecho de que una tormenta está al caer, cuando en realidad todo el caos que el protagonista siente por dentro, ese que tiene cientos de preguntas que son cruciales para su paz, son las que como lectores tenemos las respuestas en la versión infantil de Chelito.
Aunque sí, estaba dispuesta a leer cien páginas más. Aplausos para Marcos Fontela que logro esto en un poquito más de cien páginas.