Hay relatos muy lindos y entrañables pero hay otros que, personalmente, me parecieron muy crueles. Si agarro un libro de cuentos sobre perros es porque me la quiero pasar bien.
Por otro lado, la edición podrá estar muy bonita y llama la atención a primera vista, el problema es que hay tantos errores de redacción y estilo que en muchas ocasiones me sacaban de la historia. Estas erratas aparecen desde la primera página. Por ejemplo, hay frases sin espacios, faltan palabras, hay párrafos repetidoso en los que se repite la misma palabra como si no existiera otra; en el primer cuento no me quedó claro si hablábamos de un perrito o perrita porque cambiaban el sexo indiscriminadamente. Probablemente muchos de ellos, además de que no fueron revisados, se deben a la traducción, ya que hay oraciones y frases con estructuras extrañas.
Me da mucha tristeza haber terminado el libro con un sabor semiamargo porque estaba realmente emocionada. En fin, tal vez relea algunos cuentos en el futuro.