Se puede decir que Sònia Lleonart Dormuà ha entrado en el mundo de la literatura por la puerta grande. El pasado mes de septiembre, ’Nacida de Venus’, su novela debut, ganó el Premio Illa del Llibres por votación popular, y sus derechos han sido vendidos ya a numerosos países. Combinando la riqueza de la novela histórica, con elementos de misterio y romance, ‘Nacida de Venus’ entrelaza tres historias de amor marcadas por la obra de Sandro Botticelli, cuya icónica figura se convierte en el eje que conecta las diferentes tramas.
Florencia, 1510. En el lecho de muerte, Botticelli le pide a su confesor que entregue un mensaje y un cuadro inédito al hijo de su musa, Simonetta Vespucci. Pero el sacerdote no cumplirá su promesa y el lienzo jamás llegará a su destino.
Barcelona, 2023. Carla, una joven licenciada en Bellas Artes que trabaja como restauradora, recibe una propuesta para ser subcomisaria en una exposición sobre Botticelli en la galería de los Uffizi. Después de sufrir un desengaño amoroso decide marcharse a Florencia, donde terminará envuelta en la búsqueda del cuadro perdido. La aventura la llevará a descubrir su verdadera esencia y un secreto que ha permanecido oculto durante siglos.
Lleonart logra un buen equilibro entre las partes histórica y contemporánea de la narración, haciendo que ambas resulten igual de atractivas. La historia se desarrolla en tres líneas temporales que se desarrollan de manera paralela, con una ambientación que alterna entre la Florencia del siglo XVI y la Barcelona e Italia actuales y de la década de los 70. La Florencia renacentista cobra vida con descripciones que transportan al bullicioso ambiente de una ciudad que se encontraba bajo el control de la poderosa familia Médici, mientras que los capítulos ambientados en la actualidad se caracterizan por una frescura que hace que la historia resulte atractiva y cercana.
El trabajo de documentación es más que correcto, ofreciendo al lector detalles suficientes para dar contexto histórico acerca de la época, la situación política o la vida y obra de Botticelli, pero sin abrumarle con toda una ristra interminable de nombres, datos y fechas, dándole un protagonismo especial a la figura de Simonetta Vespucci. Enigmática y cautivadora, musa de Botticelli y fuente de inspiración para algunas de sus obras más famosas, Simonetta encarnaba el prototipo de belleza femenina del Renacimiento, y despertaba una fascinación única en todos aquellos a su alrededor, algo que la novela refleja de manera fantástica. El amor platónico que Botticelli sentía hacia ella, y esa conexión emocional entre ambos, añade una capa extra de intimidad a sus obras.
‘Nacida de Venus’ pone en valor el arte como puente de unión entre épocas y personas. Referencias a obras como ‘El nacimiento de Venus’, ‘La primavera’ o ‘Venus y Marte’, no solo despiertan el interés del lector por el arte renacentista, sino que le permiten sentir que esos cuadros que hemos visto tantas veces cobran vida delante de sus ojos. El misterio que rodea algunas de estas obras y el descubrir quién está detrás de algunos de los personajes representados convierten la lectura en una experiencia tremendamente satisfactoria.
Lo que para Carla comienza como una oportunidad laboral para impulsar su carrera pronto revela una conexión mucho más personal, que la llevará a descubrir secretos del pasado y, sobre todo, a reencontrarse consigo misma. Su conexión emocional con Botticelli y Simonetta actuará como detonante para su desarrollo personal y, a medida que avanza en la búsqueda del cuadro perdido también lo hace en su propio viaje interno, demostrando que el pasado puede ayudarnos a comprendernos a nosotros mismos.
El final, aunque pueda resultar predecible en ciertos aspectos, me dejó un buen sabor de boca, quedando una puerta abierta para una posible continuación que, de haberla, leeré sin dudar.
‘Nacida de Venus’ hará las delicias de todos aquellos que disfruten de la historia, el arte y los viajes al pasado para descubrir una figura icónica que ha perdurado a través de los siglos.