¿Cansad@ de la fantasía cliché? Entonces esta historia es para ti.
Una novela para quienes nunca encajaron del todo.Pero tampoco quieren hacerlo. En una ciudad donde la sangre se compra y la obediencia se exige, ser diferente es un delito.Huir no es una opción. Y esconderse… solo retrasa lo inevitable. 📚 Perfecto para lector@s adult@s cansadas de los clichés de "protagonista especial + mundo mágico + romance edulcorado".
Si alguna vez “quiero fantasía que me tome en serio”, esta debería ser tu próxima lectura.
🧭 LO QUE TE ✅ Fantasía oscura con una voz más contenida, íntima, emocional y lírica.
✅ El worldbuilding (construcción del mundo) recuerda a escenarios tipo "Nacidos de la bruma" o “Canción de hielo y fuego”, aunque con identidad propia.
✅ Protagonistas heridas, dilemas morales reales y secretos que cambian destinos
✅ Romance tenso y prohibido, sin edulcorantes
“Allí donde crecen las raíces” es una novela de fantasía emocional ambientada en un mundo donde las marcas de sangre revelan dones… y sentencias de muerte.
Combina una atmósfera tensa y poética con escenas narradas con una prosa rica y sin concesiones.
Es una historia sobre la pérdida de la inocencia, la rabia de ser distinta, y la necesidad de construir una familia incluso entre los escombros.
Kahleen sólo quiere sobrevivir en el bosque.Lorven sólo quiere cumplir su promesa.Siora sólo quiere volver a encontrar a su padre y a su amado. Y Skad, el cuervo que los vigila desde las alturas, guarda un secreto enterrado en las raíces de todo lo que fue. Uno que podría despertar a los espíritus que descansan en la tierra.
Pero nada es gratis cuando invocas el poder del bosque. 👉 IDEAL PARA TI SI...Te gustan las tramas oscuras, los personajes heridos, y las historias de iniciación.Si buscas fantasía para adultos que huya del cliché de "la elegida y el besito".Si te quedas despierta por las noches imaginando teorías.Si disfrutas del romance cuando es tenso, prohibido y emocionalmente jodido.Si te enamoran los mundos con vida propia. Si te gustó La primera Ley, de Joe Abercrombie, la intensidad emocional de Jay Kristoff, el enfoque cultural de R. F. Kuang, el worldbuilding brutal de El Archivo de las Tormentas de Brandon Sanderson, y las dinámicas románticas de autoras como Sarah J. Maas (en su lado más oscuro), o Rebecca Yarros, pero con una prosa más lírica y una construcción de mundo más orgánica y simbólica.
Una fábula atrapante que te conecta sin remedio con la naturaleza.
Alix aúna en su novela los elementos clásicos del grimdark y una alusión hermosa a nuestras raíces (el título dice más de lo que parece) como seres libres, habitantes de un bosque que es, a su vez, fuente de vida y amenaza constante.
No es la única metáfora que encontramos en el texto. Entre frases impactantes que la autora nos lanza como flechas en los momentos justos, la trama se va desenredando con pausa en sus inicios, desgranando los detalles necesarios sin abrumar al lector. En la segunda mitad de la novela, la acción se desencadena en un ritmo frenético y uno ya no puede parar de leer.
Los personajes principales están repletos de claroscuros que los humanizan y logran que sus batallas nos importen, que sus pérdidas nos duelan casi tanto como a ellos. Hay pasajes emocionantes y cargados de ternura, pero también escenas oscuras, teñidas de sangre, cruentas incluso, narradas con un realismo que llega a estremecer.
Como primera entrega de lo que promete ser una saga, me ha parecido muy entretenida y bien trenzada. Estaré atento a los futuros lanzamientos. Ese último capítulo (no voy a hacer spoiler) me ha dejado con ganas de más, como debe ser.
En resumen, una novela que no defraudará a los seguidores del grimdark ni a quienes buscan una aventura fascinante, impregnada de acción, magia y una conexión poderosa con la naturaleza.
Qué complicado intentar resumir en unas pocas palabras un libro que te remueve tanto por dentro... Porque "Allí donde crecen las raíces" es una novela de fantasía, pero también es una historia que habla de personajes rotos, de dolor, de sombras, de secretos, de heridas profundas y de héroes que solo buscan sobrevivir.
Es un libro donde mientras lees sientes cómo el bosque susurra tu nombre, te envuelve una magia ancestral y eres capaz de oler esos árboles fragantes y sentir el crujido de las hojas secas a tu alrededor.
La ambientación es simplemente extraordinaria. La forma de utilizar el lenguaje como recurso, magistral. El wordbuilding es violento, lleno de sombras que en algún momento pueden llegar a asfixiarte, una oscuridad casi tangible que rompe ocasionalmente un leve destello de luz cargado de belleza.
Los personajes son variados, imperfectos, llenos de contradicciones y capaces de cualquier cosa por sobrevivir, cargados de matices y profundamente reales con todas sus luces y sus sombras. Su presentación es tal que no solo eres capaz de empatizar sin esfuerzo, sino que entiendes todas las malas decisiones y las disculpas. Sí, los personajes bien construidos e imperfectos siguen siendo mi debilidad...
Aquí no encontramos príncipes valientes salvando a princesas desvalidas, ni héroes perfectos capaces de proezas. Aquí hay dolor, hay pérdida de la inocencia, hay sacrificios y supervivencia extrema. Pero también magia, esperanza y belleza.
¿Si lo recomiendo? Sin lugar a dudas. No solo por su trama original, su tono intimista en ocasiones y su extraordinaria forma de conectar con el lector y hacerlo participe de su magia. Alix Blackwood conseguirá que rías y llores, pero también sumergirte en un mundo de oscuridad, de misterio y terror capaz de ponerte el vello de punta.
En resumen, si estás cansado de libros de fantasía calcados hasta el aburrimiento y buscas una historia original y bien construida; si huyes de los personajes pluscuamperfectos y prefieres protagonistas con quienes puedas empatizar realmente; si te gustan los relatos donde el lenguaje te envuelva y te llene de magia hasta hacer que vivas cada página como si estuvieras allí, esta es tu novela.
Un libro sorprendente, una historia interesante, bien narrada, dinámica y que te engancha de principio a fin. En ningún momento he tenido la sensación de leer párrafos de relleno, y conforme avanzaba en la lectura necesitaba saber más. Lo recomiendo totalmente. Y no voy a negar que cuando comencé la lectura de manera bastante casual fue más por curiosidad y compromiso que por un interés definido. Pero avanzaba y pensaba, cómo un libro tan bueno no es más conocido?
El libro por el que he conocido a Alix y me ha parecido una toma de contacto brutal. La historia ha tenido momentos de tensión tan brutales que me han hecho parar de leer para poder asimilar lo que había pasado y la naturaleza como eje central de la novela me ha parecido desde un punto de vista bastante acertado. Esperando las siguientes entregas con ganas.
La novela de Alix te atrapa desde las primeras páginas. Es una historia de fantasía oscura, con una prosa cuidada que crea un equilibrio genial entre los diferentes puntos de vista de sus personajes y la atmósfera. El bosque se siente bajo tus pies a cada página; el peso de sus protagonistas, también. Con un ritmo no demasiado acelerado que permite saborear los capítulos, Alix nos adentra en un mundo mágico, terrible y maravilloso a partes iguales. Pero esto parece solo el principio. Estoy deseando saber más.
𝗔𝗹𝗹𝗶́ 𝗱𝗼𝗻𝗱𝗲 𝗰𝗿𝗲𝗰𝗲𝗻 𝗹𝗮𝘀 𝗿𝗮𝗶́𝗰𝗲𝘀 es un libro que pone de manifiesto lo importante que es para el ser humano estar en consonancia con la naturaleza. Con el bosque como eje central y fuente de poder, nos sumergimos en un mundo en el que la vida no es justa y todo tiene un precio.
Con una pluma especialmente descriptiva —a algunos se les puede hacer lento, pero a mi me ha gustado—, avanzamos en la trama a través de tres puntos de vista: Kahleen, una niña que sobrevive a solas en el bosque; Lorven, un joven que pertenece a una banda callejera en la ciudad; y Siora, una muchacha de la misma ciudadela que vive con un sueldo precario trabajando en el campo.
Cada uno cuenta con sus propios secretos, se hace preguntas e intentan responderlas. Aunque el destino no se lo pone fácil.
En líneas generales, son tres protagonistas que se siguen muy bien y con facilidad (aunque creo que con el que más conecté al inicio fue Lorven porque lleva una vida más dinámica y de acción, por así decirlo; al final, no obstante, creo que mi favorita acabó siendo Kahleen).
Los secundarios también tienen una relevancia muy interesante y se nota que cada cual se ha ideado para no ser simplemente "un adorno de fondo". Debo confesar que siento una curiosidad especial por Skad (tenéis que conocerlo, de verdad).
La trama tiene muchos puntos a los que prestar atención, y bien avanzada se muestra cómo la autora movió los hilos para entrelazar algunas historias y detalles.
El sistema de magia consistente en la armonía con la naturaleza y los pagos con sangre tiene un gran potencial, así como el ritual y el tema de los espíritus de los animales que pueden otorgar habilidades especiales. Me gustaría verlo más desarrollado en la segunda parte si tengo esa oportunidad.
En el libro además se tratan temas como la opresión y el autoritarismo, y la diferencia de clases sociales cuando el privilegio lo ostenta una minoría.
Lo que más me ha escamado, no obstante, ha sido que antes de llegar al primer 30 % del libro, dos de las parejas principales ya estaban consolidadas, con lo cual la parte de romance que hay se me ha hecho muy apurada y algo superficial.
Creo que el libro también se beneficiaría de un aviso de sensibilidad para algunos lectores, puesto que hay algunas escenas crudas que pueden resultar desagradables.
Ha sido una lectura sorprendente y que de verdad me ha parecido bastante diferente en términos de mundo y magia a muchas cosas que he leído últimamente.
¿𝗤𝗨𝗘́ 𝗣𝗨𝗘𝗗𝗘𝗦 𝗘𝗡𝗖𝗢𝗡𝗧𝗥𝗔𝗥?
🌳 Conexión con la naturaleza. 🌳 3 POVs. 🌳 Sistema de magia interesante. 🌳 Trigger warnings.
"Allí donde crecen las raíces" es una de esas novelas que te recuerdan por qué te enamoraste del género grimdark. Cuando empecé este libro, el debut de Alix Blackwood, lo hice con el cinismo de quien ha leído mucho: un imperio opresor, magia perseguida, protagonistas traumatizados... la lista de tropos era evidente desde el principio. Sin embargo, lo que me encontré fue una historia con un corazón oscuro y palpitante, que utiliza esas herramientas conocidas para construir algo emocionalmente muy potente. Es una novela que no innova en la fórmula, pero la ejecuta con una maestría que muchas obras más veteranas envidiarían. La sensación final es la de haber leído un clásico instantáneo dentro de su nicho, un libro que se siente a la vez familiar y sorprendentemente crudo.
El punto más fuerte, sin duda alguna, son sus personajes y la atmósfera. La autora te mete de lleno en un mundo brutal y no te suelta. Sientes el frío, el miedo y el barro. Los tres protagonistas —Kahleen, la superviviente; Lorven, el líder roto; y Siora, la idealista golpeada por la realidad— están dibujados con una profundidad increíble. Sus motivaciones, nacidas de la venganza, la redención y la búsqueda de la verdad, son el motor de una trama que combina una acción visceral con una exploración muy dura de la política y el coste del poder. La magia Skoga, ligada a la sangre y la naturaleza, y la opresión sistemática del Imperio Mard'Khora crean un conflicto central que es pura tensión. Aunque el ritmo tiene algún altibajo en la parte central, la fuerza de los personajes te mantiene enganchado hasta un final que te deja con ganas de más.
Recomendaría este libro sin dudarlo a cualquier fan de Joe Abercrombie o Mark Lawrence. Si disfrutas con la fantasía oscura, la moralidad gris, los antihéroes y las historias donde la victoria siempre tiene un sabor amargo, aquí tienes tu próxima lectura. Es una obra que se deleita en la oscuridad pero que, a través de sus personajes, siempre deja entrever un resquicio de esperanza, una raíz que se abre paso entre las rocas. No es una lectura fácil ni complaciente, pero sí inmensamente satisfactoria. Un debut muy bueno que posiciona a la autora como una voz a seguir muy de cerca en el panorama de la fantasía adulta.
Allí donde crecen las raíces de Alix Blackwood es una novela de fantasía con una estructura coral y una prosa cuidada que construye un mundo donde los dones mágicos son también condenas, y donde el bosque es un personaje más: protector, vengativo, antiguo.
Aquí no hay prisas. Blackwood se toma su tiempo para hablarnos del antes de la aventura: de las pérdidas, de los vínculos truncados, de las promesas que se arrastran como heridas abiertas. Kahleen, Lorven, Siora y Skad no parten hacia la acción, sino hacia la memoria, hacia el dolor que los moldea. Eso puede frustrar a quienes buscan una trama trepidante desde el inicio, pero a quienes disfrutan del tono contenido y la profundización de personajes, este puede ser un viaje prometedor.
Lo mejor, seguramente, aún está por brotar. Pero esta siembra oscura, lenta y casi ritual tiene fuerza propia. Y cuando la tierra comience a hablar, sabemos que habrá raíces capaces de romper cualquier cimiento.