Sabino Méndez escribe muy bien y hay páginas muy buenas en el libro. Pero tiene un concepto demasiado alto de sí mismo y, cuando escribió el libro, mucho afán de ajustar cuentas con Loquillo. Muy benévolo con sus problemas y condescendiente y crítico con el resto del mundo.
Tenía curiosidad por leer Corre Rocker, de Sabino Méndez, pero la experiencia ha sido directamente repulsiva. Un libro que retrata a un personaje profundamente egocéntrico, altanero, envidioso y narcisista que, por si fuera poco, presume de sus propios defectos.
Media autobiografía se la pasa criticando a Loquillo, cuando ambos están cortados por el mismo patrón. Pero lo verdaderamente grave es cómo trata a las mujeres. A las de la Movida Madrileña las reduce a simples objetos cuyo único fin era tirarse a un famoso (la clásica y rancia visión de "todas putas menos mi madre"). Y por si el machismo ramplón no fuera suficiente, tiene la desfachatez de quejarse y decir que las "brigadas violetas" dejen de afilar los cuchillos, intentando justificar su misoginia con que ellos también se sentían "acosados".
Un libro escrito por un capullo con ínfulas y un depredador que va de maldito. Huid de esto como de la peste.
Una crónica nostálgica mezclada con sátira y belleza poética.
Una manera diferente de conocer el mundillo de la movida madrileña, a los trogloditas y a Loquillo de verdad. Sabino escribe de una manera increíble (siento envidia).